“La Junta”. Una trama inédita en UFRO
La Junta Directiva de UFRO debe dimitir, puesto que ha sido la principal responsable de esta trama que se urde desde golpes fácticos.
Con la excusa de un plazo perentorio de parte de la Superintendencia de Educación Superior (SES), un grupo reducido de integrantes de la comunidad universitaria y de fuera de ésta, se ha reunido para decidir quién será el nuevo Vicerrector Académico y Rector Subrogante, de acuerdo a un guion preparado por la Junta Directiva.
Efectivamente, esta trama se inicia cuando la Junta Directiva comunica la salida de todos los vicerrectores en ejercicio, dejando a la institución sin gobierno. Luego de esta acción, que genera las condiciones precisas para que se instale la urgencia, se reúne a decidir sin contar para ello con la legitimidad de un proceso democrático; porque la elección de un Vicerrector Académico, tal como la propia Junta Directiva lo diseñó, implica que éste asuma como Rector Subrogante, es decir, elige a un Rector para que asuma tras la renuncia ya pactada del actual rector Eduardo Hebel.
Con este telón de fondo, quedan claras dos cosas.
La primera, que la Junta Directiva debe dimitir, puesto que ha sido la principal responsable de esta trama que se urde desde golpes fácticos. Siempre ha conocido los informes económicos (de hecho, debe aprobar el presupuesto anualmente) y también conoció el Plan de Ajustes. De tal manera que ha demostrado su inoperancia.
Además, está integrada por personas que no han sido elegidas democráticamente, sino que, designadas, ya sea por el Gobierno nacional de turno o el Consejo Académico de la Universidad.
La trama es simple.
1. Anunciar la renuncia de todos los Vicerrectores y del Rector, una vez designados los nuevos Vicerrectores. Lo anterior, por cierto, consciente de la urgencia que tiene la Universidad frente a la Superintendencia de Educación.
2. Tomar la urgencia de los plazos como base para tomar la decisión abruptamente. Para dar forma a la trama, incluyó a la Decana y los Decanos, que, si bien son elegidos, habitualmente lo son solamente por una parcialidad de sus Facultades. Además, cuatro de los seis Decanos son los mismos que recientemente habían enviado una carta solicitando la renuncia de todo el Gobierno Universitario. La escena devela el programa de impunidad que la Junta pretende perpetuar. En suma, son cómplices de esta acción espuria y también deberían renunciar si son coherentes con las consecuencias. Finalmente, la Junta, para avanzar un poco más (estéticamente), invita a representantes de la Asociación Gremial de Académicas y Académicos (AGA), así como de la Asociación de Funcionarias y Funcionarios (AFUF) y de las y los estudiantes. Por cierto, todo indica que los nombres que llegaron a esta mesa estaban previamente conversados y, además, sólo habrían sido de hombres. ¿Por qué una mujer no podría asumir como Vicerrectora Subrogante?
Pero esta trama, al menos en su primera ejecución, fue resistida porque las y los representantes de la AGA, la AUF y los (as) estudiantes abandonaron la reunión ante la presión indebida de tener que votar inmediatamente.
¿Quedan dudas sobre la trama? Para mi no.
La segunda, es que la única salida en estos momentos es convocar urgentemente a elecciones. La estabilidad institucional sólo se logrará sobre la base de la democracia, la cual ha caracterizado a la Universidad de La Frontera. Democracia que la Junta, en un hecho sin precedentes, ha pretendido quitarnos, utilizando como excusa un estado de emergencia provocado por ella misma, para prescindir de todo acuerdo con la comunidad.
Entonces, cualquier solución debe tener como base el ejercicio democrático de la mayoría y no la imposición de un pequeño grupo que, en virtud su facticidad, pretende consumar un futuro viciado para UFRO, sin atender a ningún relato sobre las razones de la crisis.
Las opiniones vertidas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten y no representan necesariamente la visión de LVQS.



Carlos Del Valle, el eterno académico con pretensiones de ser rector, que nunca ha convocado apoyo para eso. No nos perdamos con este nefasto caballero, de gestión muy cuestionada en el decanato de la facultad de Educación, Ciencias Sociales y Humanidades, enemigo acérrimo de uno de los nombres propuestos.
«las y los funcionarios», «las y los académicos», «las y los alumnos». ¿Algún día terminarán con esta estupidez de hablar y escribir de manera tan ridícula? ¿Acaso no leen lo que ustedes mismos escriben?