Alberto Mayol y su nuevo libro: «Piñera es una persona que ama las encuestas y si se hicieran todos los días estaría dispuesto a pagar por ello»
El sociólogo y académico reflexiona sobre el concepto de porno y política, a propósito de su último libro: «Piñera porno: Clímax y caída de la obscenidad neoliberal».
15 de Septiembre del 2017/SANTIAGO El candidato de Diputado por el Distrito 10, Alberto Mayor junto al pastor evangélico y teólogo protestante Gustavo Vergara, realizaron una conferencia de prensa donde expusieron "La visión del rol de ciertos grupos de pastores evangélicos y su perspectiva y defensa de una mirada ultra conservadora, orientación que no representa al mundo evangélico en general, sino que a los representantes y principales pastores que han llegado a esos cargos gracias a su articulación política." FOTO:FRANCISCO FLORES SEGUEL/AGENCIAUNO
La mañana de este viernes participó en el matinal de La voz de los que sobran Alberto Mayol, quien fue invitado por el lanzamiento de su nuevo libro: «Piñera porno: Clímax y caída de la obscenidad neoliberal».
Explicando el título que lleva su obra, el sociólogo precisó el concepto porno ligado a la política. En ese sentido, dijo que «la pornografía es la pérdida de la situación erótica, de la mediación y de toda articulación de ese objetivo con el resto de la experiencia social, también es la transparencia absoluta, es decir, la falta de comprensión que hay algo más que lo que está sobre la mesa y algo pasa con una cierta forma de ver la sociedad que solo ve lo que está sobre ella».

Siguiendo en la misma línea, dice que «por ejemplo, Sebastián Piñera es una persona que ama las encuestas, las pide permanentemente y las podría pedir si se hicieran todos los días y estaría dispuesto a pagarlo, cosa que no es habitual en él. Efectivamente quiere saber que está pasando, pero para él es lo visible y no hay nada más que esté pasando».
Para graficarlo, hizo el análisis de que el estallido social fue el porno de la disidencia. Por eso tiene ese tono mortuorio, la bandera negra, porque ese tono mortuorio es, esto es la muerte sin apellido, aquí está encima de nosotros aquí está la muerte, se nota, pero al mismo tiempo, está llena de vida porque es un estallido, estamos gritándolo. Esa combinación tiene que transformase en una cosa real, las dos cosas juntas y tenemos que articularlo, ese es el gran desafío de las transformaciones y de alguna manera irónica el ejemplo de Sebastián Piñera sirve para hacerlo, por lo contrario, pero nos sirve».


