Las claves de la primera sesión de la Convención Constituyente
Dejando atrás los problemas técnicos que impidieron la instalación de la Convención Constitucional, este miércoles al fin se pudo realizar en el Salón de Honor del ex Congreso Nacional. Las críticas con el actuar del Ejecutivo para la conformación de la Constituyente, la suspensión de las licitaciones, y el cambio en los protocolos incluyendo saludos en mapudungun y uso de lenguaje inclusivo marcaron esta histórica primera sesión.
Luego de un bochornoso lunes en donde se tuvo que suspender la instalación de la Convención en el ex Congreso por no encontrarse disponible para sesionar, debido a diversos problemas técnicos y falta de insumos administrativos y sanitarios -denunciados por los propios constituyentes–, hoy al fin se pudo llevar a cabo la primera sesión presidida por Elisa Loncón y acompañada por su vicepresidente, Jaime Bassa.
La sesión comenzó con el saludo en mapudungún de Loncón, reafirmando la relevancia de las lenguas originarias, más el impulso del lenguaje inclusivo de parte de Bassa. De esta manera, con una comunicación real y digna, más representativa y visibilizando la diversidad existente en el país, se iniciaba el proceso de trabajo para una nueva Constitución.
Loncón le cede a Bassa la palabra para dar cuenta del trabajo de instalación de la Convención y de las tareas administrativas realizadas. En este momento, el abogado constitucionalista comienza por «manifestar nuestro pesar y malestar por lo ocurrido el día lunes. Todas nos debemos una explicación y como mesa queremos transmitir nuestras disculpas, probablemente, por el bochorno que tuvimos que atravesar».
Bassa comunica las tareas asumidas desde ese día y los apoyos recibidos de distintos trabajadores anónimos de las diversas reparticiones de las instituciones de la República. «Se empezó a desplegar una especie de red de contención», manifestó, mencionando el apoyo recibido del Colegio Médico para revisar los protocolos de salud en el edificio del ex Congreso, y del equipo de profesionales técnicos informáticos de la Universidad de Chile, quienes fueron a observar la situación en tanto la instalación del equipamiento que permita sesionar a los constituyentes de acá en más. Además de contar con toda la red de instalaciones de la universidades estatales del país para que la Convención pueda sesionar.
En concreto, los puntos que están en tabla para esta jornada son el sorteo para el uso de salas; tareas administrativas pendientes; debate sobre la amplitud de la mesa Directiva; una propuesta para la creación de comisiones y de un protocolo Covid.
«Hay una serie de asuntos administrativos y funcionales que es necesario agenciar para que estemos en condiciones no solamente sanitarias para poder estar en un ligar como este, sino también tecnológicas, que nos permitan contar con las condiciones para que todas y todos los constituyentes participen del debate en condicione de igualdad y para que incluso podamos asignar el uso de la palabra de manera ordenada y siguiendo los criterios de paridad, plurinacionalidad y territorialidad que hemos tenido presentes».
Jaime Bassa
“No confiábamos en la palabra del Gobierno”
Bassa transparentó que le día lunes en la mañana la mesa directiva tuvo una reunión con el Subsecretario de la Segpres, Máximo Pavez, y el Secretario Ejecutivo de la Comisión Técnica de la Convención, Francisco Encina, respecto a la cuestiones técnicas para la instalación de los constituyentes, la que finalmente no se pudo concretar. Tras esto, «la constituyente quedó un poco en el aire», declaró el abogado
Además, mencionó la necesidad de conformar las comisiones de reglamento, de presupuesto y administración interior y de ética. «Son cuestiones que tenemos que conversar y decidir hoy», fue enfático.
«La presidenta me ha encargado que transmita esto con la mayor sinceridad y con la mayor transparencia posible (…) lo que aquí se diga es una declaración al país», aseveraba.
En esa línea, Bassa fue enfático al señalar que “no confiábamos en la palabra del Gobierno, no porque fueran malas personas, sino porque había un problema de comunicación política que impedía que pudiésemos tener certeza como mesa de la constituyente, respecto de la veracidad y de la confiabilidad de la información que recibíamos». Agradeció también a la sociedad civil que trabajó y «se puso a disposición de la Constituyente, de manera desinteresada, gratuita y comprometida con el interés general de la República».
Bassa también comunicó los esfuerzos realizados para que la mesa tenga un respaldo administrativo a la altura de las circunstancias, gracias a la designación del secretario John Smock y el secretario técnico Julián Saona, además de contar con secretarias, fiscales y personal financiero «para fiscalizar y controlar las licitaciones que está llevando adelante la Secretaría Ejecutiva».
«Este respaldo ejecutivo necesario para que una corporación del Estado funcione no existía y lo hemos levantado, prácticamente, en 24 horas, lo que es mérito en primer lugar, del liderazgo que ha ejercido la presidenta en este corto tiempo. Y en segundo lugar, al servicio desinteresado de los trabajadores y trabajadoras de carrera del Estado, de las instituciones permanentes de la República que se han puesto al servicio de la Constituyente. Eso es lo que nos permite estar acá».
Una de las noticia sorpresivas fue que, junto a Loncon, se ordenó la suspensión de todo proceso de licitación nuevo, para que no se inicie ningún proceso de compra pública sin la autorización expresa de la mesa directiva de la Constituyente. Además informó del aumento del presupuesto que tendrá la Convención.
Para terminar, la presidenta Elisa Loncon saluda en particular a la machi Francisca Linconao como máxima autoridad originaria y envía saludos de condolencia a familiares de Luisa Toledo, quien falleció el pasado martes y reconoció como una luchadora del pueblo, momento en que los constituyentes se levantaron y aplaudieron el gesto. Además, Loncon hizo mención al inicio del juicio de Fabiola Campillai, víctima de trauma ocular por parte de FFEE e Carabineros. «Tenemos que tener conexión con la historia y con la memoria», rectificó.


