La Cisterna salvaguarda su soberanía territorial con actualización del Plan Regulador Comunal
La Cisterna salvaguarda su soberanía territorial con actualización del Plan Regulador Comunal
En un paso decisivo hacia la protección de sus barrios y la dignidad de sus habitantes, la Municipalidad de La Cisterna ha dado inicio oficial al proceso de actualización de su Plan Regulador Comunal (PRC).
La iniciativa busca reemplazar una normativa obsoleta que data de los años 90 y que no responde a la realidad actual de una comuna transformada por la llegada del Metro y las autopistas.
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El fin de la planificación «desde el escritorio»
Para la administración actual, liderada por el alcalde Joel Olmos, este proceso no es un simple trámite administrativo, sino un ejercicio de soberanía ciudadana. Con una inversión superior a los 500 millones de pesos financiados por el Gobierno Regional Metropolitano de Santiago, el nuevo PRC busca devolverle a la comunidad la facultad de decidir qué tipo de barrio quiere habitar, al establecer límites claros a la inversión inmobiliaria y protegiendo la identidad residencial de la zona.
«La Cisterna del futuro no es algo que nos va a ‘pasar’: es algo que vamos a decidir nosotros», enfatizó la autoridad comunal, señalando que la falta de una regulación moderna ha permitido una densificación desmedida que hoy colapsa calles y sistemas de alcantarillado.
Contra los «guetos verticales» y por el derecho a la vivienda
Uno de los pilares de este nuevo ordenamiento es evitar los desastres urbanísticos conocidos como «guetos verticales», fruto de regulaciones extremadamente permisivas que destruyen la calidad de vida. En su lugar, el municipio propone:
- Fomentar la Vivienda de Interés Público (VIP): Para que las familias y jóvenes de la comuna no sean expulsados del territorio por falta de oferta accesible.
- Mitigación de impactos: Controlar el aumento del parque vehicular y el uso irregular de calles como estacionamientos.
- Inversión responsable: Promover el empleo y los servicios sin sacrificar la armonía de los barrios.
- Un proceso transparente y participativo.
El camino hacia el nuevo PRC, que comenzó el pasado 6 de enero con su etapa de Ajuste, se extenderá hasta mediados de 2028. El cronograma institucional contempla seis fases críticas que incluyen diagnósticos técnicos y, fundamentalmente, audiencias públicas y consultas ciudadanas.
Las etapas definidas por la municipalidad son:
- Ajuste (en desarrollo).
- Revisión, análisis y diagnóstico.
- Elaboración de imagen objetivo.
- Aprobación y consulta pública de imagen objetivo.
- Anteproyecto.
- Elaboración de expediente final del PRC.
Desde la Municipalidad de La Cisterna se hace un llamado a las vecinas y vecinos a ser protagonistas de este diagnóstico, asegurando que el desarrollo de la comuna sea, por primera vez en décadas, ordenado, equitativo y sustentable.


