Portada

«Sin confidencialidad ni participación de las comunidades»: las críticas al programa de vacunación en contra del COVID para personas viviendo con VIH

Diversas organizaciones y personas viviendo con VIH apuntaron a que el protocolo de vacunación no considera el principio de confidencialidad abordado en la Ley del Sida. Esto, en vista a que el texto emanado por la Subsecretaria de Salud Pública, solicita que se acredite diagnostico de GES 18, correspondiente a pacientes con VIH/SIDA.


A raíz del envío del protocolo de vacunación en contra del COVID- 19 para personas con VIH, emanado por el Programa Nacional del VIH, diversas organizaciones defensoras de los usuarios involucrados salieron a criticar la desconsideración de la legislación actual.

El protocolo exige a los pacientes la entrega de un documento que acredite prestaciones de Garantías Explícitas de Salud (GES 18). Lo anterior, incumple el principio de confidencialidad establecido en la Ley del VIH.

Esto ocurre en la semana que se da comienzo al proceso de vacunación en Chile. Por lo mismo, se encuentran en distribución 2 millones de vacunas Sinovac. A las que se suman las vacunas Pfizer, que ya comenzaron a utilizarse para inocular al personal de salud. Contexto en el que se envió este oficio a todas las y los directores de servicios de salud del país, además de todos los seremis de Salud.

Lluvia de críticas

Varias organizaciones especializadas en el tema salieron a hablar al respecto. Por ejemplo, el director ejecutivo de la Fundación Sida Maule, Michael Díaz, valoró que las personas con VIH hayan sido incluidas en la población de riesgo. Sin embargo, cuestionó la exigencia del certificado que acredita el VIH.

«La ley garantiza que todas las personas que viven con VIH deben tener asegurada la confidencialidad. Bajo esa lógica nos llama la atención que se emita un certificado en el cual se establezca este diagnóstico, que es confidencial, fuera del ámbito de aplicación de un centro especializado», afirmó. A su vez, pidió aclarar dónde se realizarán las vacunaciones, debido a que muchos centros especializados se encuentran en cuarentena.

Michael Díaz

Por su parte, desde la Fundación Diversifica el ex director ejecutivo de Vivo Positivo, Vasili Deliyanis, cuestionó a las autoridades por el poco apego a la legislación, dadas las cifras de personas con VIH consideradas por el instructivo de vacunación. Según ONU Sida, al año 2019 hay 74 mil persona viviendo con VIH/Sida, de las cuales 67.200 conocen su diagnóstico. De estos, solo 57.300 reciben terapia.

«La pregunta que cabe, ya que Chile tiene una legislación y un protocolo en que una persona diagnosticada con VIH o con etapa sida, debe tener acceso a medicamentos retrovirales. Entonces, por qué hay 16 mil personas que no están tomando terapia. Aquí hay un silencio del sida y temo que esas personas estén esperando a que los atienda algún médico y solo tienen diagnóstico», apuntó Deliyanis.

A esto, se suma la incertidumbre respecto a la vacuna Sinovac, ya que no presenta estudios relacionados con personas viviendo con VIH. «El Estado está siendo brutalmente negligente, en especial el Ministerio de Salud, al no ser claro con la información hacia las personas viviendo con VIH, como lo es con las personas adultas mayores, las fuerzas armadas y el personal de salud», agregó.

Asimismo, uno de los fundadores del Circulo de Estudiantes Viviendo con VIH (CEVIH), Matías Marín, calificó como «vergonzoso que las autoridades sanitarias nuevamente no responden a la ciudadanía directamente. Si no fuera por el activismo y el trabajo en redes que hacemos las personas que vivimos con VIH, ninguno sabría que existe esta información. (El protocolo) establece algunos parámetros pero esa información no es pública. Entonces, las personas que viven con VIH probablemente no tangan clara esa información», acusó. Algo que, en su opinión, viene ocurriendo con todas las informaciones públicas referidas al tema, desde que inició la pandemia.

Por último, el periodista y activista, Víctor Hugo Robles, criticó la nula consideración de las organizaciones en el armado de políticas públicas sobre el tema. «Llama mucho la atención la falta de políticas públicas abiertas y de participación en la creación de estas políticas de VIH. Ninguna persona viviendo con VIH, ninguna organización que trabaje este tema fue convocada o consultada sobre los contenidos de este protocolo. El Minsal cae en el mismo error de idear y planificar políticas a espalda de la sociedad civil. Esto nos recuerda toda la lucha que hemos estado dando para la aplicación de las políticas de terapias VIH multimes, que si no hubiera sido por la insistencia de los activistas no estarían entregando estas terapias en los centros de atención de VIH». sentenció.

Asimismo, enfatizó que «es de esperar que el Programa Nacional de Control y Prevención del VIH/SIDA modifique este protocolo incorporando el parecer de las personas viviendo con VIH, respetando así el principio de confidencialidad que debe estar presente en las políticas públicas de VIH en Chile».

¿Por qué la vacuna en contra del Covid 19 a las personas viviendo con VIH no puede ser aplicada en los centros de atención de VIH de los hospitales con todos los resguardos de la confidencialidad y antecedentes clínicos de las personas viviendo con VIH?. ¿Cuál es el problema de aplicar estas vacunas donde uno se atiende?

Víctor Hugo Robles, Che Gay.

Revisa el protocolo a continuación:

También te puede interesar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡Apoya al periodismo independiente! Sé parte de la comunidad de La voz de los que sobran.
Únete aquí

¡Apoya al periodismo independiente!

Súmate, sé parte de la comunidad de La voz de los que sobran. Así podremos seguir con los reportajes, crónicas y programas, que buscan mostrar la otra cara de la realidad, esa que no encontrarás en los medios de comunicación hegemónicos.