Yenín, las artes y la resistencia, hoy

Nuestros amigos y amigas del teatro nos relataron lo difícil que fue para todo el campo, esta invasión del ejército israelí, el pánico vivido por los habitantes del campo de refugiados, el estado de shock en el que quedaron muchas personas, los altos niveles de destrucción en que quedaron las casas, tanto por dentro como por fuera. Casas que fueron bombardeadas sin chequear si había o no gente adentro.

En la madrugada del pasado 3 de julio el Ejército del Estado de Israel, realizó la más violenta incursión militar sobre el campo de refugiados de Yenín, en Cisjordania, Palestina.

Hubo 12 personas asesinadas, entre ellos 4 niños, centenares de heridos y más de 4.000 desplazados en sólo dos días.

4.000 desplazados de sus hogares, que habían llegado a ese campo de refugiados 70 años antes, cuando fueron desplazados de sus hogares de origen con la creación del proyecto colonialista del Estado de Israel ¿en qué categoría de lo humano queda un refugiado/a que es por segunda vez desplazado/a?

El domingo 9 de julio, más de 250 activistas alrededor del mundo nos reunimos a través de una plataforma virtual con The Freedom Theatre, agrupación que trabaja desde el campo de refugiados de Yenín desde 2006, generando junto a su comunidad una cultura de la resistencia, un modo de resistir a la violencia colonialista, militarista, racista y machista. Violencias que adoptan las más diversas formas de materialización.

En la conversación con el grupo confirmamos lo que algunos medios de prensa describían: el Estado de Israel usó la incursión a Yenín y el uso de su armamento militar, como laboratorio de experimentación de las nuevas tecnologías de guerra que exportarán en los próximos meses al resto del globo. Este julio de 2023, usaron: drones bombarderos (para matar y herir a los cuerpos, para destruir edificaciones, para incendiar); drones cámaras; jeeps; acorazados; bulldozers destructores de las calles y casas. Cortaron electricidad, internet, agua, confiscaron teléfonos. Con los mismos bulldozers, destruyeron gran cantidad de árboles de los campos alrededor de Yenín. Porque Yenín es muy verde. Muy diferente de la imagen cliché que el Estado de Israel quiere instalar en el mundo, de que los palestinos y palestinas (o los salvajes, incivilizados, infrahumanos), no saben cultivar la tierra, ni sostener el agua ¿Cómo podría un pueblo que lleva miles de años habitando en el desierto no saber sostener el agua?

Nuestros amigos y amigas del teatro nos relataron lo difícil que fue para todo el campo, esta invasión del ejército israelí, el pánico vivido por los habitantes del campo de refugiados, el estado de shock en el que quedaron muchas personas, los altos niveles de destrucción en que quedaron las casas, tanto por dentro como por fuera. Casas que fueron bombardeadas sin chequear si había o no gente adentro.

Todo lo hecho por el Estado de Israel viola los Derechos Humanos y los acuerdos respecto de Derechos Humanos consignados en la legislación internacional.

Todo lo hecho estos días, parece haber sido hecho para tapar las investigaciones de corrupción que se ciernen sobre su actual Primer Ministro: Benjamin Netanyahu; al mismo tiempo que para dar una señal de mano dura a las minorías israelíes disidentes a las políticas de Apartheid, que este Estado aplica sobre el pueblo palestino, dentro del propio Israel.

También todo lo hecho estos días, parece señalar que el objetivo de Israel es convertir a Yenín, en una nueva Gaza. Demonizando a sus habitantes bajo la excusa del combate al terrorismo. A dos semanas del violento ataque hay muchos nuevos palestinos presos en cárceles israelíes, que serán torturados, que no tendrán juicios justos.

Las secuelas sicológicas para la comunidad del campo y de todos los palestinos son traumáticas y permanentes. Se necesita reconstruir muchas cosas. Al mismo tiempo, desde el mismo campo nos señalaron que: NO PARARÁN, que continuarán resistiendo, trabajando con el teatro, las artes, la educación, los niños, porque su DIGNIDAD continúa. Que continuarán generando sumud, una resistencia cotidiana que defiende los espacios en donde la comunidad se siente feliz, en donde se generan espacios para la vida, incluso a costa de la muerte, ese momento en que se da la vida, para generar más vida, para generar espacios desde donde poder contar la historia.

Por supuesto, necesitan apoyo para ello. Dinero, obviamente. Pero principalmente el llamado que nuestros compañeros y compañeras nos hacen es respecto de la necesidad de generar acciones. Talleres para niños, jóvenes, mujeres, madres, familias. Terapias y tratamientos. Programas de trabajo entre diversas potencias en la misma Palestina ocupada. Programas de trabajo sobre Palestina fuera de Palestina. Programas de intercambio cultural, de exhibición de sus trabajos, acciones y formas de producción. También seguir apoyando campañas como el BDS: Boicot, Desinversión, Sanciones, Boicot cultural y Boicot académico.

En síntesis, se necesitan acciones en las cuales poner el cuerpo. En las cuales se haga presencia. En las cuales se pueda escuchar la voz, sus voces, nuestras voces, en implicación y compromiso. Se necesitan acciones en las cuales se aparezca, en la totalidad de la experiencia del encuentro entre cuerpos y cuerpas, para la generación de un mundo común. Porque, parece ser que siempre se trata de eso, cuando lo que acontece es vital.

A veces puede parecer que la ocupación de Palestina está allá, muy lejos. Pero cuando observamos quién provee de armamento y tecnología militar a aquí, a nuestro país, para reprimir en el Wallmapu, en la Plaza Dignidad, en dictadura, siempre encontraremos la agencia del Estado de Israel en ello.

El 11 de septiembre de 1973 La Moneda fue bombardeada por cohetes Sura, lanzados desde Hawker Hunters – tecnología militar desarrollada desde Gran Bretaña-, misma tecnología que Israel utilizó contra Palestina, Egipto, Jordania, Siria e Irak, en 1967, en la Guerra de los Seis Días, porque las lógicas imperiales no actúan de forma aislada, sino en red transnacional. Como dijo la activista feminista de Belén, Lora Abuaita: “Ellos están con los gobiernos del mundo y nosotros con los pueblos del mundo”.

Como Artistas por Palestina, invitamos a unirse a un movimiento de artistas que hoy mismo se está organizando y que utiliza la resistencia cultural para defender los derechos de los palestinos: https://therevolutionspromise.com/take-action

Al mismo tiempo, convocamos a sumarse a una Concentración ante la matanza en el campo de refugiados de Yenín, que se realizará en Solidaridad por Palestina, el día sábado 22 de julio, a las 16.30 horas, Frente al Ministerio de Relaciones Exteriores. Convocatoria organizada por los Comités Internacionalista y de Derechos Humanos de la Coordinadora Feminista 8M y por el movimiento BDS (Chile).

Palestina será libre.

Este texto fue leído por Valentina Nassar y escrito por Ana Harcha, de Artistas x Palestina, en la Conmemoración del Día Internacional de Solidaridad con Sobrevivientes de la Tortura, organizado por la Comisión Ética contra la Tortura, CINTRAS, ANAMIC, PIDEE y Hora Constituyente, el día 18 de julio de 2023, en el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos.

Total
0
Shares
Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

Related Posts
Leer más

Los dos textos

Aunque suene reiterativo, en unas semanas iremos a los lugares de votación para aprobar o rechazar el texto ofrecido por la Convención Constitucional, para cambiar o para seguir con el texto originado durante el gobierno de Pinochet enmendado por las reformas de 1989 y 2005, entre otras, pero ampliamente impugnada por la ciudadanía en el plebiscito de 2020.
Leer más

Un Consejo de Expertos que comienza a incomodar a la derecha

Tenemos claro que ante cualquier muestra de discrepancia o ruptura de cierta uniformidad simbólica, habrá mecanismos para opacarlas, aunque, si es que somos sinceros, hoy Chile poco o nada quiere saber al respecto; el Consejo de Expertos es mirado desde la ciudadanía (si es que realmente existe algo a lo que se le pueda llamar así) con cierto desdén pasivo y con una indiferencia molesta que, a lo mejor, será la clave de su éxito.
Leer más

La sonrisa bobalicona de Gonzalo de la Carrera

Gonzalo De la Carrera insiste en esa especie de misión de formar parte de algo en lo que sea respetado, aunque esto requiera de hacer la mayor cantidad de imbecilidades posibles. Comparte noticias falsas, repite acusaciones no comprobables hasta que parezcan verdad, y su cara, con esa bobalicona sonrisa ya mencionada, parece buscar incansablemente el aplauso “patriota” de personas que únicamente quieren a alguien que les diga que sí a todas las medias verdades y las falsas conspiraciones.
¡Apoya al periodismo independiente! Sé parte de la comunidad de La voz de los que sobran.
Únete aquí

¡Apoya al periodismo independiente!

Súmate, sé parte de la comunidad de La voz de los que sobran. Así podremos seguir con los reportajes, crónicas y programas, que buscan mostrar la otra cara de la realidad, esa que no encontrarás en los medios de comunicación hegemónicos.