Ni ahí con el Chino Ríos
Ni ahí con el Chino Ríos | CAPTURA DE PANTALLA
Hace algunos días, el extenista chileno, Marcelo Ríos, publicó en sus redes sociales un post en donde contraponía la imagen de Jeanette Jara, candidata a la presidencia de Chile con la imagen del comediante Ernesto Belloni, creador del popular personaje Che Copete. En el post, Marcelo Ríos escribió: “¿Cambiamos el país con gente capacitada y con ganas de ver crecer Chile, o seguimos en la misma mierda pero con diferentes payasos?”
Marcelo Ríos no vive acá, ello explica su desconexión con la contingencia. Digo esto, pues, si quería sorprender con la comparación entre la exministra y el cómico, habría que decirle que esa broma lleva meses dando vuelta en nuestro país, incluso la propia candidata bromeó al respecto en su reciente visita al programa El Sentido del Humor. Marcelo Ríos debe haber creído que iba a impactar con un meme y un chiste que acá ya es antiguo.
Obviamente, a estas alturas la broma no hace gracia, menos aún si viene acompañada de un mensaje y un tono así de agresivo y ofensivo. En un punto de prensa, le preguntaron a la candidata por el mensaje de Ríos y ella respondió: “Desconozco lo que dijo Marcelo Ríos, creo que hace tiempo viene dando la hora, ha tenido un montón de conflictos, y ha dado mala imagen de los chilenos en Estados Unidos. Más allá de eso, cosa de él, pienso que a veces las palabras, cuando son así tan groseras respecto de otra persona, hablan más de quién las emite que de quién las recibe”.
Las certeras palabras de Jara cayeron mal en Ríos, que replicó con aún más agresividad y virulencia y escribió: “Me encantaría saber qué montón de conflictos en Estados Unidos he tenido, como dice esta señora, que fácil es vivir hablando mentiras y huevadas sin tener idea de nada y menos no informarse antes de hablar, que más voy a esperar de una comunista, gobernar un país quiere la cara de raja”.
Me tomo la libertad de recordarle a Ríos que ningún chileno o chilena tiene que hacer muchos esfuerzos para recordar rápidamente la inmensa cantidad de conflictos que el ex tenista ha tenido en Chile y en el exterior, todos públicos. Efectivamente han sido un montón. Un breve repaso:
El año 2000, Ríos atropelló a su entrenador, Manuel Astorga
En 2001, el ex tenista fue acusado de golpear a dos policías en Roma. En esa misma época y sólo unas cuantas horas antes del desfile inaugural de Sidney, Ríos decidió no portar la bandera chilena, debido a que su madre y hermana no tenían invitaciones para ingresar al estadio.
En 2002, el equipo chileno de tenis se preparaba en La Serena para viajar al duelo con Ecuador por Copa Davis. La noche previa al vuelo, Ríos celebró más de la cuenta, atrasando la salida de Chile y la llegada a Ecuador de toda su comitiva.
Tiempo después ocurrió el conocido incidente cuando el ex tenista orinó a diversas personas que ingresaron al baño del ‘Liguria’. Uno de los afectados lo denunció y todo terminó con la intervención de la policía.
Conocida fue su relación y quiebre con Eugenia Larraín, motivado en parte (según ella ha dicho) por los celos de Ríos hacia Felipe Camiroaga y sobre todo luego del segundo accidente automovilístico protagonizado por el ex deportista, esta vez en Costa Rica, tras el cual Larraín regresó a Chile en silla de ruedas debido a diversas lesiones.
Mucho más reciente ha sido su bullada nueva separación y su conflicto residencial en EEUU, que comenzó como un problema común entre vecinos, siguió con una funa y continuó con una posterior demanda por millones de dólares por parte de ese vecino de Indian Beach, en Estados Unidos.
En el último tiempo Ríos, ha dicho que cree pertenecer al espectro de personas con TEA. No se si esto es efectivo, pero de serlo, no justifica su historial de polémicas y malos tratos a entrenadores, ex parejas, periodistas y vecinos.
Marcelo Ríos siempre se justifica con sus logros, que desde luego fueron importantes y lo destacaron, pero no son una pasaporte de inmunidad que le permita avasallar y denigrar a los demás. Es una lástima pero es efectivo: Ríos si ha dado una mala imagen con su comportamiento público tanto en Chile como en el exterior. Y debe entenderlo.
Desde luego tiene derecho a decir cuál es su preferencia política, pero es importante, a la vez, que sepa, que para muchos de nosotros, el no es un referente. Y debe entender que opinar no es lo mismo que faltar el respeto.
La publicación de APRA donde sale el extenista golpeando con su raqueta a Jara es solo una extensión de la misma lógica clasista, violenta y machista, de quienes se sienten que por venir de cierta clases o haber tenido ciertos triunfos, son líderes válidos y pueden hacer lo que quieran.
“Yo fui tenista y tú eres política. ¿Cómo dejé al país en el extranjero como tenista? ¿Cómo has dejado tú a tu país, en tu propio país, como política? Saca tus propias conclusiones, vieja comunista”, es la pregunta final de Ríos.
La respuesta es simple. Como tenista, a fines de los 90, Marcelo dejó en alto el nombre del país. Posteriormente, su largo historial de polémicas, nos deja mal parados como chilenos, afuera.
Mientras Ríos vive inmerso en permanentes conflictos personales, patrimoniales y vecinales, Jara lideró un proceso que culminó con una reforma que beneficiará a millones de adultos mayores en Chile a partir de enero 2026. Entonces, objetivamente, ¿Quién ha hecho más por Chile? Saca tus propias conclusiones, Chino.
Por Cristóbal González Lorca
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