Opinión

Chile y los Brics: Una Apuesta de Futuro

¿Por qué Chile debería considerar seriamente acercarse al bloque de países BRICS?

La reciente visita del presidente Gabriel Boric a India no sólo marca un hito en la política exterior chilena, sino que abre una conversación clave para el futuro del país: ¿por qué Chile debería considerar seriamente acercarse al bloque de países BRICS? Este acercamiento toma aún más relevancia considerando también su reciente visita a Brasil, donde expresó su apertura a asistir como invitado a la próxima cumbre del BRICS que se celebrará en ese país. Estas acciones reflejan una apertura de explorar nuevas alianzas estratégicas que podrían diversificar los vínculos comerciales, fortalecer la cooperación multilateral y posicionar a Chile dentro de un escenario internacional en transformación, donde los BRICS emergen como actores clave.

BRICS – Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica – pasó de representar a las naciones en desarrollo a convertirse en un ámbito político y económico significativo, introducir nuevos poderes regionales y con el objetivo de remodelar el sistema económico mundial. Para un país como Chile que representa, según diversos estudios entre el 0,35% y el 1,9% del PIB mundial, está profundamente conectado con el mundo y siempre en busca de nuevos horizontes, esta oportunidad no debe verse con temor, sino como una evolución natural de nuestro rol en el escenario global. Es el momento de mirar hacia el futuro con audacia, de abrir nuevas puertas y seguir construyendo un Chile que crece con y junto al mundo.

Chile ha demostrado constantemente, en las últimas décadas, que su desarrollo se ha alineado estrechamente con su apertura al mundo. Desde su red inicial de acuerdos de comercio sin restricciones hasta su postura proactiva en asambleas multinacionales, la nación ha solidificado su expansión en los enlaces globales. Exportamos la creatividad, la innovación, la cultura y un enfoque distintivo para los negocios que se reconoce

Ser parte del grupo BRICS no significa renunciar a lo que somos ni copiar modelos que no nos representan. Más bien, se trata de la posibilidad de sumarnos a un espacio de cooperación con economías dinámicas que hoy concentran cerca del 40% del PIB mundial y cuyo protagonismo en el escenario internacional va en aumento. Es una oportunidad concreta para diversificar nuestras alianzas, dejar de depender exclusivamente de los centros de poder tradicionales y, sobre todo, abrir nuevas rutas para que nuestras ideas, productos y conocimientos lleguen más lejos —desde nuestras y nuestros emprendedores, hasta el mundo académico, científico y exportado

La visita del Presidente Boric a India refleja una clara voluntad política de fortalecer los vínculos con el Sur Global, diversificar la estrategia de inserción internacional y posicionar a Chile como un actor activo en el reordenamiento del escenario internacional. India, una potencia emergente con liderazgo regional, se presenta como un socio clave para avanzar en una agenda de cooperación en áreas estratégicas como tecnología, energías limpias, cultura, educación e infraestructura.

Siempre he creído que, aunque se diga que somos un país pequeño en tamaño, Chile ha tenido una mirada grande, ambiciosa, conectada con el mundo. Ya en el siglo XIX comerciábamos con Asia y Europa. En el siglo XX, fuimos pioneros en firmar acuerdos de libre comercio. Y ahora, en pleno siglo XXI, tenemos la oportunidad de seguir en esa línea, sumándonos a espacios que reflejan este nuevo mundo multipolar que está tomando forma.

Decir que Chile está abierto al mundo no es solo una frase bonita. Es parte de nuestra historia y, más importante aún, puede ser parte de nuestro futuro. En un escenario internacional que cambia rápido, hablar de los BRICS no es cerrarnos, es todo lo contrario: es abrirnos a nuevas posibilidades, a nuevas alianzas, a nuevas rutas de desarrollo.

Este no es un debate cerrado. Pero sí es una conversación que vale la pena tener. ¿Y si mirar al sur, al este, a nuevos socios, fuera también una forma de construir un país más justo, más innovador y más conectado? Tal vez llegó el momento de atrevernos a pensarlo.

Chile merece más. Merece dar el paso hacia una etapa de desarrollo donde la innovación sea una herramienta real para mejorar la vida de las personas. Allá afuera hay un mundo de ideas, tecnologías y soluciones que podemos traer, adaptar a nuestra realidad y transformar en oportunidades concretas. Los países BRICS ya están liderando en desarrollo tecnológico y científico. No podemos quedarnos al margen mientras el mundo avanza.

Abramos este debate. No desde el miedo, sino desde la convicción de que un Chile abierto al mundo es también un Chile que se atreve a construir su futuro.

Las opiniones vertidas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten y no representan necesariamente la visión de LVQS.

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