Contribución de las Áreas Silvestres Protegidas del Estado a la reactivación económica post pandemia gracias a un turismo responsable
Los pronósticos que hacen las principales organizaciones turísticas, centros de estudios y organizaciones empresariales, indican que una de las tendencias que se espera tenga un fuerte desarrollo post-pandemia, es el turismo de naturaleza de espacios abiertos, poco congestionados, pero con un importante componente de bioseguridad.
Las bellezas escénicas, la flora y la fauna endémicas de Chile han permitido posicionar a las Áreas Silvestres Protegidas del Estado (ASPE), como destino turístico nacional e internacional. Se reconoce en esta actividad, específicamente el turismo de naturaleza, un papel importante en la formación de conciencia para la conservación, pero, sobre todo, como dinamizador de las economías locales gracias al desarrollo de emprendimientos. Sin embargo, autores como Spenceley et al. (2019), sostienen que el principal riesgo del turismo de naturaleza, que se practica en las ASPE, es que amenaza con destruir los recursos de los que depende. Surgen, por lo tanto, interrogantes de cómo desarrollar estas actividades sin perturbar los objetivos de protección por los cuales fueron creadas las ASPE.
Dado que el turismo en las áreas naturales se describe como una actividad no masiva, que teóricamente no permite la alta concentración de visitantes, es imprescindible definir la cantidad máxima de visitantes, la periodicidad de visitas, tipos de actividades recreativas a desarrollar, entre otras variables. Para ello, el organismo administrador de estos espacios en Chile, la Corporación Nacional Forestal, cuenta con instrumentos de planificación y zonificación como son los Planes de Manejo y los Planes de Uso Público (Aedo et al. 2020).
Por otro lado, la crisis generada por la pandemia del COVID 19, ha provocado graves consecuencias en la economía, siendo el sector turismo, uno de los más seriamente afectados, según se aprecia en distintas fuentes de información (OMT, SERNATUR, FEDETUR). Todas ellas, reportan una disminución significativa en todos los indicadores de la actividad turística. Esta situación de crisis del sector, se ha presentado en todo el mundo y en todas las escalas territoriales, lo que debe dar pie al desarrollo de acciones que permitan restaurar la actividad, para lo cual es imprescindible potenciar la resiliencia y la innovación.
Los pronósticos que hacen las principales organizaciones turísticas, centros de estudios y organizaciones empresariales, indican que una de las tendencias que se espera tenga un fuerte desarrollo post-pandemia, es el turismo de naturaleza de espacios abiertos, poco congestionados, pero con un importante componente de bioseguridad. En un escenario como este, Chile debiera estar en una posición expectante, dado que su posicionamiento a nivel mundial, está vinculado a esa tipología de turismo y a las ASPE, uno de los principales capitales naturales del país y, sobre todo, en la zona sur austral de Chile donde estos espacios resultarán estratégicos.
La existencia de la Red de Parques de la Patagonia y su producto comercial, la Ruta de los Parques, ha ido posicionando esta oferta a nivel internacional, lo que hace previsible que, una vez levantadas las restricciones a la movilidad, puedan generarse importantes flujos de turistas hacia estos atractivos. Sin embargo, en lo inmediato, la reactivación del sector debería enfocarse en la demanda interna, como estrategia de generación de los primeros recursos. Es así, como durante el mes de julio de 2021, los Ministerios de Agricultura y Medioambiente anunciaron la apertura de las ASPE gracias al nuevo plan “Paso a Paso” y la existencia del pase de movilidad que permitirá visitar parques, reservas y monumentos que administra CONAF, respetando la capacidad máxima de visitantes por día y según las zonas de uso público con que cuentan algunas de estas áreas.
Sin embargo, en un contexto especial post pandemia, la reactivación del turismo en base a ASPE, debiera tomar en cuenta estrategias que aporten al desarrollo local y a los ecosistemas emprendedores, así como comprender el nuevo perfil del turista que demandará de más y mejores normas de higiene que capturen su confianza e incentiven los viajes. Con este escenario se debiera impulsar un proceso de adecuación a las nuevas condiciones e implementar medidas innovadoras que, por ejemplo, potencien la relación entre las comunidades portal y las ASPE para la gestión sustentable de estas áreas, de forma de aportar a la reactivación de las empresas que han sido afectadas por la crisis.
Aparejado a esto, está la necesidad de fortalecer las capacidades y competencias de los actores privados, por ejemplo, a través de la capacitación para innovar en la oferta de productos turísticos gestados desde la propia comunidad y con estándares de sustentabilidad y bioseguridad. A su vez, este sector está llamado a mejorar la planificación comercial y el posicionamiento como destino turístico seguro y resiliente, por medio de campañas publicitarias innovadoras y efectivas.
Desde la perspectiva del sector público se debiera focalizar las ayudas hacia este sector y establecer la necesaria coordinación entre las instituciones de salud y fomento productivo. En este sentido, algunos ministerios han dado los primeros pasos al poner a disposición, por ejemplo, protocolos sanitarios con los cuales tendrá que trabajar la industria turística, suspender el pago de deuda para concesionarios de Parques Nacionales, extender contratos de concesiones, entre otras medidas.
Por su lado, las ASPE presentan desafíos no menores, muchos de los cuales dependen del modelo de financiamiento estatal que presentan. Mejores condiciones de acceso, guardaparques capacitados, infraestructura apropiada a la recepción segura de visitantes, elementos de protección personal, son factores claves que debieran estar presentes en el análisis.
Referencias citadas
Aedo, E. Rovira, A., Boldt, J., Inostroza, G., Pacheco, G., Szmulewicz, P., Szmulewicz, E., Arriagada, A., Malla, A., Quintana, D. 2020. Turismo Sustentable y Áreas Silvestres Protegidas en Patagonia, Chile. Sistema de Gestión Turística de las Áreas Silvestres Protegidas, Región de Aysén, Patagonia, Chile. 1ª Ed. Valdivia. Kultrún 128 p.
Spenceley, A. et al. (2019). «Manejo de visitantes». En: Worboys, G.L. et al. (Eds). Gobernanza y Gestión de Áreas Protegidas, Ed. Universidad El Bosque y ANU Press. Colombia, 765–802.



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