Escándalo por financiamiento de película sobre Bolsonaro en Brasil
Flávio Bolsonaro ha sido acusado de usar cinebiografía del padre para lavado de dinero, recibido del empresario preso por protagonizar un fraude de casi 100 mil millones de dólares en Brasil.
La campaña de Flávio Bolsonaro a la Presidencia de Brasil se ha visto en problemas en las últimas semanas debido a una película que se esperaba que fuera usada en favor de su candidatura, pero que ahora ha sido el blanco de sospechas de corrupción.
Se trata de la película Dark Horse (en inglés, porque sus realizadores prometen un estreno a nivel mundial), que cuenta la victoria electoral del expresidente Jair Bolsonaro en los comicios de 2018 – de hecho, el nombre de la obra usa una expresión usada en ámbito deportivo para designar a vencedores improbables.
Protagonizada por el actor estadounidense Jim Caviezel quien interpretó a Jesucristo en La Pasión de Cristo (2004) y ahora le dará vida a Jair Bolsonaro en la pantalla grande, la película tenía fecha de estreno para septiembre de este año, un mes antes de la primera vuelta de las elecciones presidenciales brasileñas, en la que Flávio Bolsonaro buscará impedir la reelección del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Sin embargo, una serie de audios y videos publicados por el sitio web The Intercept Brasil han revelado que la producción recibió al menos 61 millones de reales (cerca de 11 mil millones de pesos) del empresario Daniel Vorcaro, quien ha sido detenido al inicio de este año por protagonizar a través del Banco Master, de su propiedad, un fraude de casi 100 mil millones de dólares.
En los audios, Flávio se refiere a Vorcaro como “mi gran hermano” y dice que “no hay media conversación entre nosotros”. También reconoce que la película ya había recibido los 61 millones de reales, pero aclara que el dueño del Banco Master habría prometido un total de 134 millones, por lo que pregunta cuando será enviado el monto restante.
Las cifras generaron controversia debido a que el valor es muy superior a películas brasileñas recientes que disputaron el Oscar, como Aún Estoy Aquí (2024), que costó 45 millones de reales, y El Agente Secreto (2025), que costó 28 millones de reales.
Además, el reportaje The Intercept Brasil mostró documentos comprobando que una gran parte de los recursos entregados por Vorcaro para la producción de la película sobre Bolsonaro fueron enviados a un fondo en los Estados Unidos, por lo que se sospecha que esos dineros puedes ser parte de un esquema de lavado de dinero.
Cuando el escándalo vio la luz, hace algunas semanas, Flávio Bolsonaro prometió que iba a transparentar todos los recursos usados en la película en una conferencia de prensa que inicialmente estaba agendada para el día 10 de julio, pero que no se realizó – tampoco fue informado si habrá una nueva fecha para que sean presentados esos documentos.
Repercusión en la campaña
Lo que sí quedó claro fue el efecto que el caso tuvo sobre el escenario electoral en Brasil.
En abril de este año, antes de que se diera a conocer la relación entre Flávio Bolsonaro y Daniel Vorcaro, el hijo de Jair Bolsonaro tenía 40% en la encuesta Quaest y estaba en un empate técnico con Lula da Silva, que alcanzaba un 42%.
Este miércoles (15/07) fue publicada una nueva medición de Quaest, en la que Lula aparece con 45%, contra 37% de Flávio Bolsonaro.


