Bad Bunny transforma Super Bowl en oda latina y recuerda que América no es solo los EEUU
Los Estados Unidos recibieron una bellísima e inesperada clase de latinidad y exaltación a la importancia política y económica del trabajo de los inmigrantes en la noche de este domingo (08/02), durante el show del entretiempo del Super Bowl, el evento deportivo más importante del país, y que por lo mismo también es el espacio televisivo más caro y relevante, quizás no solo en esa nación, sino en todo el mundo.
El protagonista de ese espectáculo fue el artista puertorriqueño Bad Bunny, quien una semana antes se lució como ganador del Grammy al Álbum del Año con “Debí Tirar Más Fotos”, y que en aquel entonces aprovechó su victoria para hacer un discurso con duras críticas al presidente estadounidense Donald Trump, por su política antiinmigración, y al Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, por su sigla en inglés), la policía que persigue a los inmigrantes en el país.
Irónicamente, este domingo el Conejo Malo no citó una única vez ni a Trump ni al ICE en todos los poco más de 13 minutos de su miniconcierto en el estadio de Santa Clara, en California, y sin embargo fue reconocido como más contundente en su mensaje político, desde la decisión de ser el primer show del entretiempo de la historia prácticamente todo hablado en español, en el que no se escuchó casi nada en inglés.
El concierto empezó con una oda a la importancia de los inmigrantes latinos en la economía formal e informal de los Estados Unidos, con escenarios mostrando cómo los trabajadores inmigrantes están presentes desde las cosechas en el campo hasta las actividades más importantes para el desarrollo de la economía diaria de las ciudades.
Las participaciones especiales agregaron sazón a la fiesta latina, desde el chileno Pedro Pascal, pasando por la colombiana Karol G y la estadounidense Cardi B (cuyos padres inmigrantes son de República Dominicana y de Trinidad y Tobago), y llegando al también puertorriqueño Ricky Martin, el único que salió unos minutos de América Latina, aunque para entregar uno de los momentos más políticos de la noche, al cantar “Lo que le Pasó A Hawaii”, la canción anticolonialista en la que Bad Bunny critica como los Estados Unidos tratan a sus territorios ultramarinos.
También estuvo presente Lady Gaga, bailando con Benito Antonio Martínez Ocasio (nombre real del protagonista puertorriqueño) y haciendo la única performance en inglés de la noche, pero sin abandonar el ritmo latino.
Al final, el momento más emocionante del concierto, Bad Bunny le pide a Dios que bendiga a América: “o sea Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Perú, Ecuador, Brasil, Colombia, Venezuela, Guyana, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala, México, Cuba, República Dominicana, Jamaica, Haití, todas las Antillas, United States, Canadá… a mi motherland, Puerto Rico. ¡Seguimos aquí!”.
En ese momento, la pantalla electrónica del estadio exhibía un mensaje en inglés diciendo “la única cosa más poderosa que el odio es el amor”.
Respuesta de Trump
El presidente de los Estados Unidos publicó un furioso mensaje en sus redes sociales, tras el concierto de Bad Bunny, diciendo que consideró este como “absolutamente terrible, ¡uno de los peores de la historia!”
“Es una afrenta a la grandeza estadounidense y no representa nuestros estándares de éxito, creatividad ni excelencia. Nadie entiende ni una palabra de lo que dice este tipo, y el baile es repugnante, especialmente para los niños pequeños que lo ven de todo Estados Unidos y del mundo”, dijo el mandatario implicado en el caso Epstein, por lo que enfrenta sospechas de tener relaciones con niñas menores de edad ofrecidas por una red de tráfico sexual.
Pese a la crisis económica vivida en el país norteamericano, según Trump, “este ‘espectáculo’ (de Bad Bunny) es una bofetada a nuestro país, que establece nuevos estándares económicos y récords cada día”.
“No hay nada inspirador en este desastre de espectáculo de entretiempo, aunque seguramente recibirá buenas críticas de los medios de comunicación falsos porque no tienen ni idea de lo que está sucediendo en el mundo real”, agregó Trump.
La reacción enfurecida del mandatario desató una ola de respuestas que destacó justamente su controversial “preocupación con los niños pequeños” mientras está bajo sospecha de abuso sexual de niñas menores, y a las declaraciones sobre una supuesta mejora en la economía que no estaría reflejada en los índices económicos de 2025.
En muchos mensajes, los usuarios de internet felicitan a Bad Bunny indicando que la ira de Trump es la señal más evidente de que su trabajo en el show del entretiempo del Super Bowl fue bien hecho.
A propósito del Super Bowl, como dato curioso, cabe señalar que el equipo llamado Patriots (New England Patriots, en realidad, con sede en la ciudad de Foxborough, en los alrededores de Boston) terminó derrotado por los Seattle Seahawks, por el marcador de 29×13 – en el entretiempo, cuando se realizó el concierto, el partido estaba en 9×0 para los de Seattle.



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