Tania Madriaga, directora SECPLA de Valparaíso: «En la municipalidad todavía hay procesos que tienen la herencia de las administraciones anteriores»
La socióloga, quien encabeza la secretaría comunal de planificación, habla sobre los procesos de participación ciudadana y la oposición hacia la actual administración, la que ve carente de propuestas y destinada a deslegitimar la gestión del alcalde Jorge Sharp. Respecto al último informe de Contraloría, reconoce que fallaron porque “no tomaron las medidas a tiempo”, por lo que anuncia transparencia y celeridad para subsanar estas problemáticas.
Hace algo más de una semana, la Contraloría General de la República publicó un informe que señaló un mal uso de 931 millones de pesos y uso de alumnos para labores remuneradas por parte de la Corporación Municipal de Valparaíso (Cormuval). La ola fiscalizadora hizo estragos al punto de que el alcalde Jorge Sharp optó por pedir la renuncia a Silvana Sáez, directora de Educación de la Corporación y militante de Convergencia Social
Tania Madriaga Flores, la directora de la Secretaría Municipal de Valparaíso, es socióloga de la Universidad de Concepción y Magíster en Ciencias Sociales de la Universidad de Chile, a solo cuatro meses de asumida la llamada “Alcaldía Ciudadana”, hizo su arribo a la ciudad puerto para enfrentar un problema histórico: asumió como coordinadora municipal para la reconstrucción tras el incendio que afectó al sector de Puertas Negras, en el cerro Playa Ancha. Al poco tiempo, asumió su actual cargo, en el que condujo uno de los procesos más emblemáticos y arduos de la actual administración: el Plan Regulador Comunal, el que busca normar, entre tantas cosas, las edificaciones en altura con el fin de proteger el patrimonio constantemente amenazado de Valparaíso.
– ¿Cómo ha visto la participación ciudadana en los diversos ámbitos de discusión de la ciudad?
La ley nos mandata que la comunidad del territorio tiene que participar en sus proyectos de desarrollo comunal, y ese mandato, por lo general, no está bien traducido en las estructuras del Estado en Chile. Los municipios también son parte de ese esquema frágil, donde no existen mecanismos claros para la participación ciudadana, cosa que favorece que la gente se sienta ajena a los temas y decisiones que se tomen en el Estado, en este caso las municipalidades. El esfuerzo de esta administración ha ido hacia torcer esta tendencia, abriendo una relación distinta con la comunidad, donde las decisiones del alcalde estén vinculadas a los requerimientos de la comunidad, aunque estamos conscientes de que los mecanismos de participación disponibles requieren ser modificados y actualizados.
– Respecto a la política local, ¿en qué pie está la actual administración municipal en cuanto al diálogo con los sectores opositores a ella?
El proceso ha ido cambiando en el tiempo, porque cuando empezó la alcaldía ya se arrastraba un desgaste fuerte de parte de aquellos grupos políticos que habían administrado anteriormente al municipio. Dicho desgaste se ha ido profundizando gracias a la situación nacional dado que estos sectores políticos no tienen una propuesta ni una legitimidad social para ir proponiendo los cambios que la comunidad está demandando.
Al principio de nuestra administración, ellos estaban muy descolocados con nuestras propuestas y no ofrecían muchas iniciativas, y ahora en el Concejo Municipal cada una de nuestras propuestas es obstruida y rechazada por parte de ellos. Existe diálogo pero sin acuerdos, aunque cabe señalar que nosotros no ofrecimos acordar ni negociar con ellos respecto a temas que el municipio requería transformar o que la comunidad demandaba. Es que no somos partidarios de una política de los acuerdos que pase por sobre las demandas de la comunidad sino que dé cara a esas demandas.

– ¿En qué temáticas emblemáticas se notan estas diferencias con la oposición?
El ejemplo más claro fue la modificación del plan regulador comunal (PRC), donde hubo un proceso en el que se expresaron diversas demandas ciudadanas en las que apelaban al resguardo del patrimonio y formas de vida, las cuales se enfrentan a la especulación inmobiliaria con sus torres en altura. Ahí tuvimos que gran parte del concejo municipal se opuso a la propuesta de la comunidad, la que restringía la altura de las edificaciones, propuesta que nosotros defendimos. Finalmente, llegamos una propuesta intermedia, donde tuvimos que proponer una altura un poco mayor que la que pedía la comunidad para que los concejales opositores cedieran.
En el PLADECO hemos planteado una propuesta a partir de la participación ciudadana, sin embargo los concejales opositores tampoco han querido ceder, levantando campañas de desprestigio sin reconocer los espacios de participación que hemos abierto. Otros temas conflictivos han sido los contratos que las anteriores administraciones municipales tenían, con precios muy abultados y que generaban un perjuicio al presupuesto municipal. Aún así, ha sido difícil que el concejo municipal tome esta causa como propia, sino más bien cuestionan permanentemente los criterios que proponemos para transformar estos contratos. Una de nuestras ideas es fortalecer la capacidad municipal para operar en el mantenimiento de la ciudad de manera más autónoma, adquiriendo más equipamiento y generando infraestructura propia. Todos esos proyectos han sido muy difíciles de acordar con ellos (los opositores).
– Respecto a esta oposición dentro del concejo municipal, ¿cuánto de esto es atribuible a la actual administración liderada por el alcalde Jorge Sharp?
Tenemos que hacer una autocrítica, pero no frente al concejo municipal, sino hacia la ciudad. Está clarísimo que la ciudad necesita mayor capacidad de gestión, de política y financiera de parte del gobierno local. Existen muchas limitaciones propias de la estructura municipal y de la realidad nacional, como es el centralismo, sumado al endeudamiento que dejó la anterior administración municipal, sin embargo nosotros no hemos logrado objetivos que nos pusimos. Hemos cometido errores en cosas que pudimos haber hecho mejor. No obstante, buena parte, un 80% de la actitud del concejo municipal no tiene que ver con el liderazgo de Jorge Sharp, sino más bien de una decisión política de parte de la derecha y sectores de la ex Nueva Mayoría, que apunta a debilitar la legitimidad de nuestro proyecto para así ellos recuperar el municipio.
INFORME CONTRALORÍA: “SOMOS RESPONSABLES”
– Hace un rato dijo que no veía claridad del proyecto de comuna que quieren estos sectores, sino más bien un torpedeo a la actual administración municipal. ¿Qué temáticas los convoca?
En cuanto a aspectos en común, hay un requerimiento de varios concejales para que en el PLADECO esté más claro una propuesta de expansión del puerto. Allí se nos criticó nuestra falta de claridad en este asunto, lo cual valoramos positivamente dado que al menos la crítica viene con una propuesta. En otros temas, ellos tienen una visión de mundo que no comparte lo que entendemos nosotros por participación ciudadana y de la democracia, lo cual responde a las formas de hacer política a la que están acostumbrados. Por ejemplo, nuestro apoyo a las movilizaciones iniciadas el 18 de octubre de 2019 significó que varios concejales cerraran filas hacia nosotros.
– Se avecinan varias elecciones, entre ellas las de Gobernación Regional y las municipales. ¿Cómo ven el escenario?
Nosotros creemos que el plebiscito que viene este 25 de octubre va a generar un cambio de escenario y es el pulso al cual medir para las próximas elecciones. De votar mucha gente –cosa que esperamos– y si gana el Apruebo por un amplio margen, puede originar un cuadro político nuevo ya que le va a dar un mandato a las fuerzas sociales y políticas del país para levantar un proceso de transformación política. Aquellos actores políticos de la transición que estuvieron en el poder todos estos años, quienes han mantenido un acuerdo con mantener sistema económico, político y social del Chile, van a tener que hacer sus evaluaciones y proponer en este eventual escenario nuevo.
Nosotros nos sentimos una fuerza parte de ese proceso de transformación que se abre, nos gustaría participar proponiendo los caminos que tenemos que tomar. Creo que muchas personas, grupos o colectivos de distintos territorios, van a asumir ese desafío. El mapa de fuerzas políticas en los municipios debería cambiar, con nuevas maneras de pensar y hacer la política territorial, con el fin de construir un Estado nuevo.

– El reciente informe de Contraloría publicado el lunes pasado hizo mucho ruido. A raíz de ello, pidieron la renuncia de Silvana Sáez, directora del área de Educación de la Cormuval, dado que, entre las cosas que arrojaba ese informe, aparecía que el director de un Liceo generó compras por 180 millones de pesos a una empresa en la que él participa. ¿Qué ocurrió para que la actual administración no viera lo que estaba pasando?
Esta es una de las autocríticas que debemos hacernos, en la municipalidad todavía hay muchos procesos que tiene mucha fragilidad en términos administrativos, herencia de las administraciones anteriores. Nosotros no creamos estas formas de trabajo y si bien hicimos algunas modificaciones a este plan de trabajo, no nos exime de las críticas que hace Contraloría. No tomamos medidas a tiempo por lo que somos responsables de la continuidad de estas prácticas. No vimos esto y otros temas que aparecen en el informe porque no nos han dado las fuerzas para ver todos los temas y corregir los procesos que correspondan. La salida de Silvana Sáez se debe a que ella debió haber visto lo que ocurría o al menos alertarnos para proponer soluciones.
El informe de Contraloría da cuenta de problemas administrativos y financieros, de derechos de niñas y niños, lo cual debemos aclarar y solucionar. Estamos conscientes de que nosotros no hemos venido a montar un sistema de lucro con el municipio y alguien del aparato municipal haya lucrado, se aclarará y se dispondrá a la justicia. Haremos un trabajo con los niños y niñas adolescentes involucrados junto a sus familias, para poder poner en regla de inmediato la forma en que se suman a este tipo de prácticas la educación de la comuna.
– ¿Cómo hará la actual administración para recuperar las confianzas que pudieron haberse perdido a raíz de este informe de Contraloría?
Hay diferentes niveles de acción. En el mismo informe se señalan medidas a tomar en el más breve plazo (30 a 60 días), nosotros esperamos tomarlas en los primeros 30 días, y seremos transparentes con la ciudad respecto a lo que pasaba y a lo que vamos a hacer. En Valparaíso hay temas de fondo que son muy importantes para la comunidad como es el mal uso de los recursos públicos, la protección de los niños y niñas, y que podamos mostrar con claridad que cada vez que haya algún problema o error, nosotros lo asumimos, transparentamos y buscaremos las soluciones. La comunidad no va a tener un castigo hacia esta administración si seguimos actuando de esa manera. Lo contrario, justificar lo injustificable, sí nos va a llevar a una desaprobación.


