El legado de Piñera: La nueva derrota electoral de la derecha
La estrepitosa derrota del bloque de derecha en la elección de gobernadores, donde los candidatos militantes de los partidos de Chile Vamos perdieron todas las disputas regionales (alcanzando solo el triunfo del independiente pro Evópoli, Luciano Rivas, en La Araucanía), marca la caída en picada del oficialismo y el resultado del magro legado que deja Sebastián Piñera en su propio sector.
El oficialismo sufrió una nueva debacle electoral en la segunda vuelta de gobernadores regionales realizadas en el país el pasado fin de semana. La histórica elección donde por primera vez se elegía a través del voto popular este cargo administrativo, le dio una contundente derrota a los partidos de derecha.
Sin dudas, uno de los factores que pesó en ese resultado es la criticada administración Piñera, algo que le ha pasado la cuenta a Chile Vamos desde el plebiscito. Tanto el estallido social como la gestión del gobierno durante la actual pandemia, repercutió directamente en los resultados de la elección de alcaldes, constituyentes y ahora en la segunda vuelta de gobernadores, donde solo lograron un representante: el empresario Luciano Rivas, candidato independiente pro Evópoli, que obtuvo un 58,21%, sobre el ex parlamentario PPD, Eugenio Tuma (41,79%).
Sin embargo, la ex Concertación –hoy Unidad Constituyente– logró mantenerse a flote como fuerza política, resultando sus candidatos ganadores en ocho gobernaciones regionales, a los que se suman los ya dos ganados en la primera vuelta. En tanto, el Frente Amplio, por su parte, triunfó en Tarapacá, la que se suma a Valparaíso; y otras dos gobernaciones quedaron en manos de independientes y en Coquimbo con una gobernadora ecologista.
La derecha por Orrego
Desde los resultados en primera vuelta, los medios locales calificaron como «la batalla de Santiago» la disputa que se daría en la Región Metropolitana, donde se enfrentaron dos candidatos de la oposición, Claudio Orrego (DC) y Karina Oliva (Comunes).
Con una bajísima participación electoral (19,6%), el candidato democratacristiano resultó vencedor con un 52,62%, en una carrera que dio vuelta en el camino del conteo. La victoria de Orrego, en parte, tuvo que ver con el respaldo recibido desde las acaudaladas comunas del oriente de la urbe, donde la derecha ha triunfado históricamente.
En una carta a El mercurio, el mismo ex referente de la UDI Pablo Longueira llamó a este resultado un «triunfo de la democracia» en donde la derecha había despertado. Sin embargo, el excesivo entusiasmo de Longueira no dejo ver que su sector fueron los grandes derrotados de esta jornada.
¿Es esta aplastante derrota de Chile Vamos un indicador de lo que pasará en la carrera presidencial? Para los analistas políticos, el resultado de hoy brinda sin duda una perspectiva de lo que pudiera ocurrir en las elecciones convocadas para el 22 de noviembre próximo y la correlación de las fuerzas políticas a todo lo largo del país.



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