«Venceremos resistencias para amarnos cada vez más»: Muere Raffaella Carrà, ícono del movimiento LGBTI
La también actriz y presentadora de la televisión italiana, responsable de temas como ‘Caliente, caliente’ o ‘Hay que venir al sur’, ha fallecido a los 78 años. En el Chile dictatorial, su estética y canciones fueron liberadoras, convirtiéndose en ícono gay.
La cantante, actriz y presentadora de TV Raffaella Carrà (Bolonia, 1943) falleció este lunes a los 78 años, según ha comunicado a la agencia italiana Ansa, Sergio Japino, quien fue su compañero durante muchos años.
“Raffaella nos ha dejado, nos ha dejado. Se ha ido a un mundo mejor, donde su humanidad, su inconfundible risa y su extraordinario talento brillarán para siempre”.
Sergio Japino
El mundo occidental pierde así a una de sus divas de la música pop por excelencia, referente de estrellas como Madonna y Lady Gaga, responsable de indiscutidos éxitos bailables como ‘Caliente, caliente’, ‘Explota, explota’, ’53 53 456′, o ‘Hay que venir al sur’, además de ser estrella indiscutida de la televisión italiana, en donde pudo desarrollar parte importante de su carrera.
«Siempre voto comunista»
Raffaella Roberta Pelloni Maria, «La Carrá», siempre declaró su posición política. «Yo siempre voto comunista», manifestó en una entrevista en 1977; «en un conflicto entre obreros y patrones, me pongo incondicionalmente del lado de los trabajadores», dijo en otra oportunidad.
Su inclinación izquierdista es algo que luego de un hilo en Twitter de la guionista española Almudena Montero hace algunos años, la misma cantante le escribiera para mencionarle que aquella declaración ideológica era más que una frase: «Implica un modo de vida y una responsabilidad muy grande».

Esta declaración de principios se une a la libertad sexual y amor libre que en aquellos años profesaba. Aunque muchos tildan sus canciones de frívolas y superficiales, las composiciones junto a su marido de entonces, Gianni Boncompagni, cuestionaban muchos prejuicios de época, hablando de temas tabú como la homosexualidad, la masturbación femenina o el gusto por el sadomasoquismo, entre otros.
“No solo era mostrar mi cuerpo, era hacer entender que el cuerpo de una mujer siempre está unido a su cabeza. La sensualidad no está reñida con la inteligencia, la simpatía, la ironía…”, mencionó en 2019 a una entrevista para El País de España, explicando sobre aquellos años en los que hasta el mismo Vaticano censuró su estilo en su histórica coreografía donde mostraba el ombligo en la RAI del ‘Tuca Tuca’ (canción cuyo estribillo usa actualmente Mega en sus publicidades).
El amor es amigo de la verdad
Raffaella Carrà fue una artista polifacética que se convirtió, gracias a su música y performances, en símbolo de libertad (incluida la sexual) durante en los oscuros años setenta y ochenta en Chile.
Uno de sus hits, ‘Hay que venir al sur’, de 1977, no tardó mucho en convertirse en himno feminista y del mundo LGBTI. En Argentina, fue censurada por los militares e incluso le cambiaron la letra: “para enamorarse bien» en vez del candente “hacer bien el amor”.
Pero además, ya en 1979 tomaba posición contra la homofobia, declarando que «me gustaría que la gente dejara de despreciarlos. Y las personas como nosotros, tienen derecho al respeto e incluso a un poco de compasión, dados los problemas humanos y sociales a los que se enfrentan».
Más allá de su talento sobre el escenario –cantaba, bailaba, presentaba y actuaba–, Raffaella Carrà se hizo notar por trascender todo tipo de prejuicios. Por rebeldía o simplemente por su forma de ser, a la vez que triunfaba con sus canciones y batía récords de raiting en la televisión, la diva italiana abordaba temas que en su época todavía eran un mito.
La homosexualidad en ‘Lucas‘, un muchacho que a ella la tenía completamente enamorada pero la dejaba por un viejo amigo al cual abraza y se pregunta “¿Lucas qué te ha sucedido?”. En la bailable ’53 53 456’ le propone a su amante que le responda, pero ante la negativa de él, le dice que ya no lo necesita, ”mi dedo está enrojecido de tanto marcar, se mueve solo sobre mi cuerpo y marca sin parar”.
«Libertad es la palabra para poder vivir. Por ejemplo, me alegra especialmente que en Italia se haya aprobado la ley civil de las uniones de los homosexuales. Estoy muy involucrada con este tema porque tiene que ver con la libertad de los individuos», dijo Raffaella Carrà cuando le preguntaron cómo hubiese educado a sus hijos. Una respuesta que concuerda con esa forma de ser que la hizo destacar entre otros artistas y que la convirtió en un icono gay.
Carrà, desde su música, apoyó y se implicó públicamente con las reivindicaciones del colectivo LGTBI en tiempos complejos, razón por la cual fue premiada en el World Pride Madrid 2017 como Icono Gay Mundial, un acto relacionado con la Fiesta del Orgullo de esta manera del colectivo LGTBI.
“Estoy muy orgullosa de estar aquí. Espero que estas fiestas del WorldPride sean memorables. Pero tengo que decir que todavía el camino hacia la igualdad no está todavía completado, se tiene que luchar mucho, mucho… No entiendo porque las personas que nacen con tendencias sentimentales diferentes no son respetadas. No entiendo la violencia. Yo odio la violencia. Soy una mujer libre, una mujer de paz. Se están haciendo grandes pasos, pero espero que se mejore aún más la situación hasta tener la igualdad”.
Raffaella Carrà


