«Nos habita una tristeza profunda»: El adiós a Patricio González, co-fundador de Congreso
El recién pasado lunes, se conoció la muerte del destacado músico nacional porteño Patricio González, fundador –junto a sus hermanos Sergio y Fernando– de una de las instituciones musicales más importantes de nuestro país como lo es Congreso. «Agradecemos haber compartido junto a él, el camino de la música», escribió el grupo a modo de despedida.
«Nuestro querido hermano, el Pato, ha partido hoy después de una larga enfermedad». Con esta desoladora frase, el perfil oficial de Facebook del grupo Congreso comunicó ayer la muerte de Patricio González, uno de los miembros fundadores de la banda oriunda de Quilpué.
El clan González Morales son figuras claves en la historia del rock chileno. En 1964, los hermanos Fernando, Patricio y Sergio (Tilo) formaron el grupo de rock escolar Los Stereos –aunque en casa eran Los Jets– que luego evolucionaría a Los Shadows y, finalmente, a Patricio Hevia y Los Master en 1966. «Yo no tocaba nada pero tuve que aprender a tocar guitarra a punta de patadas del Negro (Fernando), que me enseñó de a poco», dice el mismo Patricio en la entrevista que aparece en el libro Los Elementos. Voces y asedios al grupo Congreso, de Rodrigo Pincheira
Tres años después, con la incorporación de Pancho Sazo (proveniente de Los Sicodélicos), quedó constituida la primera formación de Congreso, institución de nuestra música popular de ya más de 50 años activa y que desde su primer disco El Congreso (1971), mostraron la belleza de su sonido único, cultivando y fusionando melodías provenientes del folclore, la música latinoamericana, el jazz y el rock, lo que ha sido su sello distintivo hasta nuestros días.

En el citado libro de Pincheira, Patricio confiesa que es el que tiene menos talento de sus hermanos. Si bien aprendió a tocar guitarra y luego charango, fue el chelo el instrumento que llamó su atención y el que estudió en la Universidad Católica, para luego desarrollar su técnica en la discografía de Congreso, donde se mantuvo desde 1969 hasta el año 2000.
«Un día (1971) fui a escuchar a la Sinfónica de Viña. Tenía 19 años y nunca había escuchado una orquesta y quedé pegado. Quedé fascinado con el sonido del chelo. Empecé a mirar los diarios y encontré que vendían uno en Playa Ancha y partí. Me encontré con la señora Marta que me dijo: ‘joven, usted me cayó bien así que le voy a vender el chelo’. Le confesé que no tenía toda la plata y me dijo que no importaba, que le pagara de a poco y cuando tuviera toda la cantidad, me lo llevaba. Eso hice, me demoré como tres meses en juntar la plata. Una vez fui a París con Congreso y se lo llevé a un luthier para que lo viera y resultó ser un chelo de 1860, de un luthier francés. Una joyita. Aparte de ser lindo, sonaba de maravilla»
Patricio González
Convertido en un músico de marca registrada, el sello particular logrado con su instrumento es esencial en el sonido característico que construyó Congreso en sus primeros años. Es así como, por ejemplo, en el segundo álbum de la banda Terra Incógnita (disco editado bajo dictadura en 1975), canciones como ‘Los maldadosos’, ‘Tus ojitos’, ‘Quenita – violín’ y ‘Vuelta y vuelta’, evocan la melancolía y frustración de los años más oscuros de nuestra historia reciente.
«Agradecemos haber compartido junto a él, el camino de la música, el buen humor y nuestra existencia; su vida, nos regala hasta la eternidad, la magnanimidad del amor que emana de su violoncello, de sus instrumentos hoy silentes».
Congreso
Patricio González, además fue el encargado de los diseños de varios discos de la banda, como Terra Incógnita, Pájaros de Arcilla (1984), Para los Arqueólogos del Futuro (1989), en la época que estudiaba Diseño Gráfico. Con los años, también se convirtió en académico de la Universidad de Valparaíso.
Sin embargo, uno de sus legados más imperecederos fue haber bautizado al grupo que formó junto a sus hermanos y el bajista Fernando Hurtado, y el haber diseñado a mano la gráfica del logo con el nombre que los identifica hasta hoy. «Pancho (Sazo) siempre dice que es de Fernando, pero el Negro reconoce que es mío (…) Creo que fue inconscientemente una burla a la cuestión política. Después se fue justificando el nombre, porque había varias opiniones musicales y como que funcionaba aunque pareciera que fue un capricho no más, funcionó después con la explicación que sí tiene su razón de ser porque en Congreso hay varias opiniones, varios tipos de música», contó.
«Nos habita una tristeza profunda, tratando de adivinar a través de su partida, el milagro feliz del recuerdo. Desearíamos verlo de nuevo, en Quilpué, donde nacimos, que acude sonriente, con su paso acostumbrado al próximo concierto que ahora sabemos, sólo tendrá lugar en el escenario de los sueños».
Congreso
La última aparición de Patricio en un álbum de Congreso fue en Por Amor al Viento, de 1995. «Un disco con bien poco chelo», confesaba el mismo músico, quien recordó en la conversación con Pincheira una anécdota del videoclip del single ‘Heroína de Nueva York’: «Mi única participación es guardando el chelo». Un simbólico gesto que hoy cobra otro sentido.



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