I May Destroy You: Estilo, garra y voz
Construida sobre la idea de la superación, dicho mensaje consigue mantenerse latente a lo largo de la temporada, gracias a la poderosa presencia en pantalla de Michaela Coel. La historia de la serie «I May Destroy You» plantea el reevaluar el peso de la responsabilidad sobre los propios actos, los límites de las relaciones fugaces que hoy abundan y, sobre todo, cómo lidiar con nuestros problemas.
Construida sobre la idea de la superación, dicho mensaje consigue mantenerse latente a lo largo de la temporada, gracias a la poderosa presencia en pantalla de Michaela Coel. La historia de la serie I May Destroy You plantea el reevaluar el peso de la responsabilidad sobre los propios actos, los límites de las relaciones fugaces que hoy abundan y, sobre todo, cómo lidiar con nuestros problemas.
Michaela Coel es uno de los nuevos talentos de la televisión británica y es quien escribió y protagoniza la serie I May Destroy You. Ella no es una desconocida y ostenta ser ganadora del BAFTA a «Mejor Intérprete Femenina» en un programa de comedia en 2016, por Chewing Gum.
Bajo el personaje de Arabella Essiedu la actriz debe debe impactar desde el inicio. A dos años del presente, se revela que salió una noche a pasarla bien. Al día siguiente apareció en su casa y sin recuerdos en su memoria, sin claridad sobre lo qué había ocurrido en las horas previas. Al intentar reconstruirlas, comprendió que había sido drogada y abusada. Esta experiencia traumática está volcada, casi textualmente, en la serie en colaboración entre BBC1 y HBO, y que cuenta con 12 episodios de 30 minutos.
La serie no es precisamente un drama. Es más bien una suerte de comedia generacional que plantea teorías sobre el límite entre el consentimiento y la libertad sexual, en una era de vínculos fugaces intermediados por las redes sociales. Arabella Essiuedu (interpretada por Coel), es londinense pero hija de ghaneses, y ha adquirido mucha popularidad al escribir reseñas en sus redes sociales. Esta atividad la lleva a ser reconocida en las calles y alabada por su trabajo. Ante este éxito, aparecen las ganas de conseguir un agente literario, firmar un contrato y percibir comisión por la venta de sus libros. Sin embargo, no considera que aparejado a esto se ciñe en sus hombros la enorme presión de haberse convertido en un modelo a seguir.
No obstante, su vida dará un giro dramático tras ser agredida sexualmente en un club nocturno. A partir de este hecho, comienza un viaje de autodescubrimiento. Pero también, de cuestionamientos a las brechas sociales, étnicas y educacionales, las que son un elemento esencial en la historia y determinan su tono. Ahí es donde Coel sienta las bases para las historias complejas que abordan el consentimiento. A través de flashbacks, va recibiendo pistas que desarrollan el guión. A un ritmo tipo Alicia a través del Espejo”, Arabella va rearmando las piezas del rompecabezas.

La trama central se apoya incluyendo las vidas de Terry y Kwame. Este recurso colectivo sirve para descubrir que no es solamente Arabella quien está lidiando con el dolor y el trauma relacionado a eventos sin consentimiento; agregando un valor fundamental a las redes de apoyo de las víctimas.
Su rápido visionado, el ritmo apabullante y la música que la acompaña, permiten hacer comparaciones con otras historias que han tratado el mismo tema. Por ejemplo, interesante es analizarla en versus con Hangover. Vemos que el restablecimiento de una noche de locura revela que, para un hombre, hay roles y protecciones que se mantienen. Ahí, son ellos los protagonistas del descontrol y no los objetos pasivos a costa de los que el drama sucede. Pero no hay que tomar a I May Destroy You como un relato moralizante sobe la libertad. Por el contrario, es un relato muy vital y por lo mismo muy disperso, acerca de cómo vivir esa libertad en un mundo de depredadores.
Muchos y muchas están conociendo a Michaela Coel gracias a esta confesión aguda e ingeniosa. Aprovechando su popularidad, nos cuenta su experiencia e insta a aplicar el autocuidado, porque nadie más nos cuidará. I May Destroy You no deja de ser una denuncia en medio de un estilo fresco y actual, que reta, en todo momento, al espectador.


