De símbolos patrios, el caballo de Baquedano y la última intervención de Delight Lab
Luego de sus acciones en el espacio público y en la convulsionada zona cero durante el estallido social, el colectivo Delight Lab regresa con “No dejes morir mis llamas”, instalación en el Centro Cultural La Moneda que recuerda a las víctimas de la violencia policial, invitando a reflexionar sobre la necesidad de verdad y justicia. Con entrada liberada, la muestra fue extendida hasta el domingo 13 de noviembre.
“Bajo la estatua del caballo, la ciudad policial”
Satancumbia, Rodrigo Miranda
Desde el 2008 el colectivo formado por los hermanos Andrea y Octavio Gana utiliza la luz, el sonido y las proyecciones audiovisuales para intervenir el espacio público, combinando el arte y la acción política. En otro frente, han desarrollado diseños escenográficos para espectáculos teatrales. Durante el estallido social, sus acciones fueron seguidas por miles de personas tanto a nivel nacional como internacional, cuando utilizaron el edificio de la Telefónica y la Plaza Baquedano-Italia-Dignidad para proyectar mensajes lumínicos tan elocuentes como “Hambre”, “Justicia” o “Dignidad”.
La poesía ha sido parte de su trabajo, popularizándola más allá de las páginas de un libro y poniéndola al alcance de cientos de potenciales lectores. Así, realizaron intervenciones con el texto de Raúl Zurita “Que su rostro cubra el horizonte” por el asesinato del comunero mapuche Camilo Catrillanca el 2018, proyectando su fotografía en el frontis de un edificio de Plaza Italia.

“Hacerle bromas pesadas al sistema«
José Ángel Cuevas
Posteriormente escribieron con luz textos del poeta Pepe Cuevas y de Juan Luis Martínez en la plazoleta donde figuraba la estatua del general Baquedano, y que fue escenario de disputas durante las masivas protestas de la revuelta que vivió nuestro país. Todxs querían subir al caballo para manifestarse, mujeres a pecho descubierto, hombres portando banderas de clubes de fútbol y disidencias sexuales, revolucionando también los símbolos.
“Nosotros problematizamos el símbolo de este hombre heterosexual, vestido de militar, arriba de un animal, de un caballo, y lo sacamos, para poder reprensar si necesitamos este tipo de simbología arriba de estos estandartes, o no, o simplemente ya no queremos este tipo de símbolos. La pregunta es esa: ¿tiene o no tiene sentido en el Chile actual?”, explica Octavio Gana.
Las obras que comenzaron a ser masivamente conocidas a partir de la acción por Catrillanca se caracterizaron por ser interactivas. Por un lado desafiaban a la policía y, por otro, ponían en relación el sistema económico, político y social con la poesía chilena contemporánea, revelando nuevas tensiones e invitando a leer de otras formas el Chile actual.

Señales de luto
El día de la inauguración el dúo de hermanos se presentó con ropa negra. “No es una celebración”, señaló Andrea al conmemorar los tres años del estallido con esta pieza hecha especialmente para el lugar. “No quisiéramos tener que hacer estas obras”, dijo Octavio, aludiendo a quienes ya no están.
De la calle a la sala, el público se convierte en transeúnte y da vueltas alrededor de esta rotonda conformada por 34 luces –una por cada muerto–, al centro un pedestal pintado de negro y el caballo con el general, también negros, flotando por los cielos. El sonido de los helicópteros es estremecedor y se va hilvanando en un paisaje sonoro con textos leídos en vivo, que permiten repensar lo sucedido en los días del estallido social y los temas aún pendientes.
La sobrina de Cristian Valdebenito, quien falleció producto del impacto de una bomba lacrimógena, es invitada a hablar. Está presente con una bandera que luego alza en aquella rotonda simbólica, “Justicia para Cristian Valdebenito”. Gestos de reescritura y reapropiación literaria definen el trabajo de Delight Lab, en palabras de la académica Zenaida Suárez, cuyo texto acompaña la exhibición.
Junto a la pieza central se exhiben fotografías de siete acciones realizadas en la plazoleta, en la que en un gesto risible la policía aún resguarda un pedestal vacío donde antes estuvo el caballo y el general. Las fotos muestran cuerpos de víctimas proyectados en el pavimento, mientras carros policiales dan vueltas alrededor; además de las ya mencionadas intervenciones con textos poéticos.

© Reimon Monroy

Monumentos incómodos
“Al trabajar con símbolos patrios como el caballo de Baquedano con sus monumentos, sentimos que cobra un poco más de potencia, sobre todo porque está en el mismo eje de la Alameda, como el original, y arriba de él están presidentes como Alessandri y próximamente van a instalar a Aylwin. Empezamos a sentir que tiene una relevancia especial poder trabajar en ese lugar con este tipo de obras”, explica Octavio.
“Con la realidad virtual pudimos trabajar sobre un monumento incómodo, que habría sido imposible de intervenir pues ni siquiera nos dejaban acceder a él. A su vez, poder usar tecnología inmersiva y narrar un relato, hacer ocurrir cosas que no podrían ser en la realidad evocando un mundo onírico imaginario, a su vez poético, buscando una sanación”, agrega Andrea Gana.

No habían aún ni inaugurado la pieza central, junto a siete fotos que reviven algunas de las acciones lumínicas en Plaza Dignidad (proyectadas desde Galería Cima) y una experiencia de realidad virtual, cuando se alzaron algunas voces cuestionadoras. La diputada RN Camila Flores criticó la “romantización de hechos de violencia y vandalización”, y aseguró que muestras como esta dividen a los chilenos. No hay que olvidar que Delight Lab fue censurado a través de un camión que tapó con luz una de sus intervenciones en el edificio de la Telefónica. El camión estaba protegido por Carabineros y efectivos de Investigaciones, pero no hubo ningún tipo de sanción.
“Respecto de la diputada -dice Octavio Gana–, solo la invitamos a ella y su partido a que asistan, es gratis, la idea es reflexionar en torno a eso mismo que ella apunta, la violencia, la justicia, la reparación, la reflexión. Ojalá pueda ir y opinar con la instalación adelante después de ver también 34+, la obra en realidad virtual que también se exhibe en voz de Gustavo Gatica”.
No dejes morir mis llamas se exhibe en el hall central del Centro Cultural La Moneda de 10 a 19 horas de martes a domingo.



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