Cultura B

Cuecas conscientes para un 18 en resistencia

Junto a nuestra comunidad, elaboramos esta nueva playlist, esta vez, para celebrar estas fiestas patrias –matrias– con cuecas y tonadas conscientes, con el pueblo entre cada zapateo.


Declarada como baile nacional un 18 de septiembre de 1979, en plena dictadura cívico-militar, la cueca pasó a transformarse en una de las músicas típicas de nuestro país y, de paso, en la música favorita del nuevo régimen dictatorial para el imaginario de un país fracturado. Un sonotipo que operara como su fiel correlato cultural identitario.

Pero desde mucho antes de este proceso oficializante, la cueca era una de las músicas y danzas características del Chile profundo. Estudiada y recopilada por Violeta Parra, difundida por sus hijos –Ángel e Isabel– y hasta por el mismo Víctor Jara, muchos de los artistas populares de la patria han usado a la cueca no solo para hablar de la cosmovisión de nuestro campo, sino que también como vehículo de resistencia y canto social.

Uno de los mejores ejemplos de esto es la ‘Cueca sola’, resultado audible y visible del Conjunto Folclórico de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD), agrupación ideada por Gala Torres, Apolonia Ramírez y Gabriela Lorca que reunió inicialmente a 25 mujeres que, compartiendo la misma dolorida realidad, comienzan a articular su propio canto por la memoria.

El día 8 de marzo de 1978 en el Teatro Caupolicán se baila por primera vez. No existía una intención que premeditadamente pretendiera instituir esta pieza musical como el símbolo más representativo de su conjunto.

«La brutal ausencia del compañero de baile y vida trasunta en la escenificación de la ‘Cueca sola’, una literalidad que pone al descubierto lacerías y dolores, prescindiendo en ese acto de metáforas u ornamentos estéticos accesorios. En el cancionero que editan el año 1982, bajo la letra de la cueca sola, explican los acontecimientos que viven, señalando que ‘hoy en nuestras familias faltan, ya sea el hombre o la mujer, para bailarla. Hemos creado esta cueca como un testimonio de lo que estamos viviendo, y para luchar porque nunca más una mujer tenga que bailar la cueca sola'».

Araucaria Rojas
En un tiempo fui dichosa
Apacible eran mis días
Más llegó la desventura
Perdí lo que más quería
Me pregunto constante
¿Dónde te tienen?
Y nadie me responde
Y tú no vienes
Y tú no vienes, mi alma
Larga es la ausencia
Y por toda la tierra
Pido conciencia
Sin ti prenda querida
Triste es la vida
Sobre la autora / el autor
César Tudela
Periodista especializado en cultura y música popular.

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