Crítica Literaria

Crítica Literaria| El imposible regreso al origen

Realizar una crítica a una comunidad violentada y en permanente peligro como la del pueblo-nación mapuche es extremadamente arriesgado y Catrileo asume ese desafío desde una perspectiva única, cómplice con el dolor, pero sin cerrar sus ojos a la discriminación y la homofobia.

Daniela Catrileo. Chilco. Santiago: Planeta 2023, 125 páginas.

Marina o Mari tiene veintiséis años, ha vivido siempre en ciudad Capital, junto a su madre, tía y abuela de origen quechua. Si bien Mari ayuda eventualmente en el puesto de venta de comida familiar, es secretaria y trabaja en un museo catalogando información. Mari es la protagonista de Chilco, una novela que aborda no solo el amor de pareja, sino las grietas identitarias, la migración, la homofobia y, por sobre todo, la desmitificación del origen.

Chilco presenta a una pareja de chicas trabajadoras y pobres. Mari Quispe y Pascale Antilaf, de origen mapuche. La primera nacida en ciudad Capital, y la segunda en isla Chilco, situada en la profundidad del sur continental. El regreso al origen tensionará la vida de estas dos mujeres. Según Mari, muchos chilqueños: “huían de Chilco, pero al mismo tiempo los mataba la melancolía. Nunca encontraban su lugar, tenían la fuga impregnada en la carne”. Harta de vivir en la capital, Pascale quiere volver a la isla y en una carta a Mari, expone sus razones: “Siento que el territorio me llama con una voz, o más bien, un sonido, como si pudiera escuchar los latidos de su cuerpo, su pulso. Y lo que se mueve dentro de mí es su vibración. De repente, mi cuerpo se transforma en una caja de resonancia, su instrumento. No te rías, sé que puedes entenderlo, aunque suene extraño”.

A pesar de que Mari se siente una extranjera en la ciudad, su negativa es inmediata, principalmente porque: “No encajaba ni con los chilqueños ni con los capitalinos”. Aun así partirá a un viaje que cambiará su vida para siempre.

La historia se concentra en el proceso de búsqueda experimentado por ambas mujeres. Mari y Pascale entablan una relación amorosa compleja, donde no se revierten los parámetros heteropatriarcales. Mari se somete a los deseos de Pascale. Subordinar los planes en pos del ser amade es parte del guion heteronormativo de una mujer enamorada, de tal manera, el relato no deconstruye el amor romántico, ya que establecen una relación amorosa jerárquica. Más aun, Mari expone todo lo que es, Pascale guarda secretos que serán gravitantes para el desarrollo de los hechos.

Pero Catrileo no solo expone la dinámica interna de este amor exiliado, sino que va a destrozar el mito del retorno al origen, porque no hay retorno posible, el mito no es más que una narración nostálgica. Aun cuando podría entenderse que Mari no sea aceptada por extranjera y lesbiana, ambas deben enfrentarse a una suerte de muro que convertirá su regreso al paraíso en un infierno, provocando resultados devastadores para este amor condenado a la exclusión.

Pese a situar a los personajes en contextos turbulentos, ambas mujeres manifiestan una actitud calma, derivada de una excepcional discursividad lírica. Me refiero con ello a una cadencia de sus hablas que va unida a la captación de lo real a través de los sentidos. Sus cuerpos, su organicidad, son un territorio de sensaciones que modelan su existencia: “Puedo medir los años en un calendario que se extiende entre los recuerdos sensibles de cada lugar que he habitado. A veces mi memoria recurre a olores, sabores, la evocación del tacto o el sonido. Es como si hubiese aprendido a interpretar el mundo mediante fragmentos o esquirlas de los sentidos, a través de porciones de realidad, el proceso de tantear, ensayar y arrojarse”.

Por eso mismo, el tiempo se convierte en uno de los ejes fundamentales de esta novela. Cada suceso es expuesto con una parsimonia grandiosa. La voz interior de Mari está llena de asimetrías que enriquecen al personaje, expuesta en sus indecisiones y afirmaciones identitarias y en su individualidad y dependencia amorosa. En este personaje convive con lo doméstico, lo nimio, lo privado y lo público como aristas de una vida donde las respuestas no son nada más que espejismos.

De las múltiples capas que componen este libro, la más importante y atrevida es su postura respecto a la exclusión de una mapuche lesbiana. Realizar una crítica a una comunidad violentada y en permanente peligro como la del pueblo-nación mapuche es extremadamente arriesgado y la autora asume ese desafío desde una perspectiva única, cómplice con el dolor, pero sin cerrar sus ojos a la discriminación y la homofobia.

Daniela Catrileo, con un coraje inigualable, y una prosa pocas veces encontrada debido a su fuerte carga lírica, ha puesto en escena una problemática intocada. Etnia, clase y género actúan unidos a través de esta pareja de trabajadoras lesbianas que logran convocar conflictos de pertenencia, exclusión, desarraigo y, por sobre todo, la crítica profunda y radical al reencuentro con el espacio mítico. Chilco es por lejos una de las novelas más arriesgadas y complejas de los últimos años.

Patricia Espinosa
Sobre la autora / el autor
Patricia Espinosa
Patricia Espinosa, académica y crítica literaria.
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