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Abuso laboral contra migrantes y peligrosas vías al servicio de intereses privados: lo que deja al descubierto el fatal accidente en Peumo

La voz de los que sobran conversó con el alcalde de la comuna donde se produjo la colisión y con una ex temporera, quienes dan cuenta de precarias condiciones para los trabajadores y del factor económico que está impidiendo contar con una carretera segura para los vecinos.


Un total de 10 fallecidos ha dejado hasta ahora el trágico accidente carretero ocurrido la tarde de este miércoles en la comuna de Peumo, en la Región de O´Higgins. En la fatal colisión -que tuvo lugar en la ruta H66G, a la altura del kilómetro 25- participaron un camión de carga y un furgón que trasladaba temporeros chilenos y extranjeros.

En conversación con La voz de los que sobran, el alcalde de Peumo, Carlos Aliaga, detalló que la mayoría de las víctimas fatales son ciudadanos extranjeros, y que desde Bolivia principalmente se han contactado con él personas que le han enviado fotografías de familiares que trabajaban en la zona, con el objetivo de aportar en el doloroso proceso de identificación de los restos.

Junto con ello, Aliaga relató que la mañana de este jueves se reunió con compañeros de labores de las víctimas del accidente, destacando que estos «me hicieron eco de la precariedad laboral que hoy existe en los trabajos de temporada en los sectores rurales». En ese sentido, el jefe comunal apuntó que estas personas, «en su mayoría están de manera ilegal en el país, sin contrato de trabajo, en condiciones de hacinamiento, y esto ocurre con mucha frecuencia en esta temporada alta de la fruta en la zona».

Ante este escenario, el alcalde de Peumo realizó un llamado «a quien corresponda, a fiscalizar». «Se instauran tantas leyes, se legisla en torno a ciertas temáticas, pero nadie fiscaliza, ese es el problema que ocurre acá hoy con la Dirección del Trabajo. Necesitamos que a través del Ministerio del Trabajo se pueda fiscalizar aún más, sobre todo estos campamentos, estos trabajos de temporada; que les tengan condiciones adecuadas a los trabajadores. Salen a buscar el sustento de cada día e imagínese, se encuentran con la muerte después de una ardua jornada laboral», subrayó.

Imagen referencial / Agencia Uno

TEMPOREROS SIN CONTRATOS

Yessi Silva trabajó en Peumo como temporera desde diciembre de 2019 hasta febrero de 2020, en el fundo La Rosa de la empresa Sofruco. La familia de su pareja es de la zona, por lo que acostumbran a viajar hacia Peumo. Lo que nos dice respecto a las condiciones de los trabajadores migrantes está en total sintonía con lo expuesto por Carlos Aliaga.

«Los migrantes son los que más sufren porque se tienen que quedar. A algunos extranjeros le tienen un lugar como para que vivan ahí. En el fundo La Rosa habían habitaciones, pero solo los hombres podían vivir ahí. Eran como ‘chozas’, una casa grande con muchas piezas y camarotes. Tenían que lavar su ropa afuera, porque tampoco les facilitaban cosas para que la situación no fuera tan precaria», describió Silva.

En cuanto a las remuneraciones, explicó que lo que reciben los trabajadores depende del fruto que estén recolectando. En ese sentido, destacó que quienes se dedican a los cerezos, por ejemplo, son los que reciben un mejor pago, mientras que la naranja estaría entre las frutas más mal remuneradas.

Pero también hay otros factores. «Si cumples, te pueden pagar unos 15 mil pesos, pero siempre que cumplas con lo que te exigen y que de repente es un poco más de la producción normal, y si uno no llega a la producción que necesitan, son $7.500», detalló Silva.

Eso, en el caso de que el trabajador tenga contrato. Sin él -que es generalmente la situación en la que se encuentran los migrantes- se les paga $2.000 o $3.000 pesos por cada bandeja que llenan.

Yessy sumó otro dato relevante: la duración de la jornada laboral. En ese caso, según su experiencia, la peor situación es la de quienes trabajan en los packing o galpones de embalaje. «Ahí no se cumple. Por ejemplo, puede ser desde las 8:30 horas hasta que uno termine la producción, y eso puede ser 1, 2 de la mañana. A mí en las naranjas una vez me tocó quedarme sola hasta como las 12 de la noche», relevó.

Imagen solo de referencia / Agencia Uno

En el caso de los trabajadores chilenos sí puede haber contratos, explicó, aunque recalcó que «también son abusivos porque los despiden después del año -son de faena- y después los vuelven a contratar». «Por ejemplo, mis amigos que viven en Las Cabras estuvieron seis años trabajando sin tener vacaciones porque al año los despiden y en una semana como máximo los vuelven a contratar, así no tienen que darles vacaciones», relató.

Por otra parte, Yessi advirtió un irregular mecanismo utilizado para el traslado de trabajadores hacia las faenas. Explica que son particulares quienes los llevan en sus furgones. «Son como intermediarios. A ellos les pasan la plata y ellos le pagan a los temporeros. Y exigen que sean extranjeros, cualquiera, menos haitianos, porque los haitianos alegan. Y eso les molesta, les causa problemas», comentó.

EL TRASFONDO DE LA «PELIGROSIDAD» EN LA RUTA

Ambos entrevistados coincidieron también en otra fundamental arista de este caso: la «peligrosidad» de la ruta H66G o de la «carretera de la fruta», como advirtió el alcalde Carlos Aliaga.

Tanto él como Yessy Silva narran que los accidentes son diarios. «En San Vicente, por ejemplo, está Agrosuper, y salen camiones desde ahí, entonces no solo son los camiones ‘normales’ que van hacia San Antonio, sino que también los de los chanchos, de los pollos. Y Agrosuper tiene muchas plantas en ese sector», explicó la ex temporera.

Yessy agrega que en el sector «se producen muchos accidentes por la velocidad que toman los camiones y también los autos, porque generalmente intentan adelantarlos». De hecho, cuenta que al abuelo de su pareja, que transitaba en una carreta con caballos, lo impactó una camioneta a alta velocidad y lo mató. Para graficar esta situación, que adquiere ribetes dramáticos en el sector de la Cuesta San Vicente, Silva apuntó lo siguiente: «Si tú caminas por la carretera, hay muchas animitas que se le hacen a la gente que murió ahí».

En cuanto a la fiscalización, Yessy fue categórica: «Se da una vez a las quinientas. Como la familia de mi pareja es de allá, los viajamos a ver. Yo voy hace 7 años para allá, y he visto haciendo controles solo para el tema del covid», enfatizó.

Imagen referencial / Agencia Uno

En ese mismo sentido, el jefe comunal llamó a realizar una mayor fiscalización y control de Carabineros en dicha vía, por donde -señaló- transitan «muchos camiones con trabajadores». «Es una de las principales rutas hacia el puerto y lamentablemente esta carretera no da para más; es de mar a cordillera y de cordillera a mar, con una sola pista por cada sentido», explicó.

«Desde que tengo uso de razón que en la comuna de Peumo se está proyectando una nueva carretera, sacar a los camiones», enfatizó Aliaga, para luego profundizar críticamente en las razones que no permitirían mejorar la problemática vial en el sector. «Lamentablemente, hoy el trazado que hasta hace un par de semanas estaba pronto a ejecutarse, están proponiendo cambiarlo nuevamente porque están primando los intereses económicos particulares por sobre la calidad de vida y la seguridad vial de los vecinos», afirmó.

El alcalde explicó que la propuesta original -y que él apoya y demanda que se mantenga- corría por la rivera norte del río Cachapoal. Sin embargo, añadió que «por intereses económicos particulares, de los grandes fundos, hoy ese trazado se está modificando, porque al hacer la carretera en ese lugar, expropiaba muchos terrenos, zonas de cultivo de paltos, por ejemplo». Ahora, la iniciativa presentada hace unas dos semanas por la concesionaria encargada de los trabajos, traslada la carretera hacia las faldas de los cerros donde se ubican muchos poblados.

Alcalde Carlos Aliaga

«Eso privilegia los intereses económicos por sobre la calidad de vida de las personas. Va a romper localidades, va a haber un nuevo daño a la flora y fauna, a la biodiversidad, además de retrasar nuevamente el proyecto», apuntó el jefe comunal, explicando que si con la idea original se proyectaba tener la carretera lista en 4 o 5 años, con la nueva propuesta podrían ser hasta 9 o 10.

Junto con ello, agregó otro importante antecedente: «Incluso, hay órdenes judiciales para ingresar a esos terrenos y no se ha permitido».

Para cerrar y ejemplificar lo que está ocurriendo, el alcalde de Peumo narró que sin ir más lejos, hoy hubo otros dos accidentes, afortunadamente sin víctimas fatales.

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