Sename: gritos desgarradores
El caso del niño y sus gritos desgarradores conmovió profundamente a los vecinos del centro ubicado en la comuna de Providencia, los cuales afirmaron además que la situación era común y repetida.
El Sename dio mucho que hablar en gobiernos anteriores, por la comisión de delitos contra niños, niñas y adolescentes a cargo de la institución.
En la semana pasada se oyeron, en el centro del Sename ubicado en la comuna de Providencia, gritos de auxilio de un niño que pedía que no le siguieran pegando.
Los gritos eran desgarradores. Por ello se puede colegir que el afectado estaba muy adolorido.
Cualesquiera fuera la razón de los golpes no hay ningún derecho a castigar a un niño. Si el afectado por los golpes se hubiese portado mal, existen otras posibilidades no violentas de castigo.
Hay que evitar por todos los medios usar los golpes. La encargada nacional del Sename afirmó, por toda explicación, que la situación sería investigada.
En realidad, lo que debe hacerse en esos casos es castigar a los funcionarios que recurren a los golpes. Eso debe estar claro desde el principio.
El caso señalado conmovió profundamente a los vecinos del centro, los cuales afirmaron además que la situación era común y repetida.
Y era lógica esa conmoción pues, como dijimos, las suplicas del niño afectado eran conmovedoras. Gritos que se repetían una y otra vez pidiendo que cesaran los golpes.
¿Qué habría hecho el niño? Eso nada importa, aun si este se había portado muy mal. Siempre, en toda circunstancia hay que prescindir de los golpes.
Especialmente si se trata de una institución del Estado. Los niños que están internados en esos centros del Sename están allí para ser educados, pues se trata de personas que no pueden estar a cargo de sus familias.
Golpearlos constituye una aberración.
Las opiniones vertidas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten y no representan necesariamente la visión de LVQS.



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