Recordando a la Unidad Popular
En uno de los documentales sobre el periodo se ve a un dirigente de la CUT discutiendo con trabajadores del Cordón Cerrillos. Una verdadera pieza de elocuencia, donde los participantes argumentan con estilo, con concisión y con coherencia. La participación los había convertido en lo que Gramsci llama “intelectuales orgánicos” de su clase.
Leyendo el libro de Carmen Castillo “Lo que nos toca” me encuentro con el siguiente texto: “Vendrían luego los mil días del gobierno de Allende, una sociedad entera en estado amoroso”. Al leer esas dos líneas me sentí inmediatamente impulsado a comentarla.

¿Por qué? La razón es que he escrito dos libros sobre la Unidad Popular y varios artículos. Pero encuentro que Carmen Castillo dice en una frase lo que yo he dicho en cientos. La mejor manera de describir ese momento de la historia de Chile. Yo he dicho que fue una fiesta, pero me he quedado corto.
¿Por qué una sociedad en “estado amoroso”? Por las realizaciones del gobierno de Allende: por la estatización de la banca mediante la compra de acciones, por la nacionalización del cobre, por la consolidación del proceso de reforma agraria, por la creación del área de propiedad social, por las juntas de abastecimiento destinadas a enfrentar el acaparamiento de productos.
Sí, por todo eso. Pero especialmente por el estímulo a la participación popular a través de los comandos comunales y de los cordones industriales. En uno de los documentales sobre el periodo se ve a un dirigente de la CUT discutiendo con trabajadores del Cordón Cerrillos. Una verdadera pieza de elocuencia, donde los participantes argumentan con estilo, con concisión y con coherencia. La participación los había convertido en lo que Gramsci llama “intelectuales orgánicos” de su clase.
Por eso era una sociedad participativa. Porque el obrero del Cordón Cerrillos podía tomar la palabra, podía discutir mientras trabajaba. Y todo eso ocurría a casi cincuenta años de hoy día.
En un tiempo histórico distinto, en una sociedad que algunos afirman que era más primitiva que la actual. En ella se producían esos diálogos. Tiene razón Carmen Castillo: “Una sociedad entera en estado amoroso”. Eso fue el gobierno de Allende, pese a la cruenta guerra declarada por la oposición.
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