Miércoles, Febrero 21, 2024

La voz rotunda de un pueblo constituyente

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Desde el trabajo con las organizaciones sociales de San Miguel (mi tierra natal) “de Octubre a Octubre”, fui testigo del anhelo por un nuevo Chile. Para lograrlo la gente entiende la necesidad de la unidad. Pero no una unidad “politiquera”, acordada en una “cocina”, sino una de carácter ciudadano, donde los liderazgos surjan desde los mismos territorios y deliberen con ellos lo fundamental de la nueva Constitución.


La trascendencia de lo vivido el domingo 25 de octubre es tremenda. La expresión del pueblo, titular del poder político en democracia, tuvo una contundencia inédita en nuestra historia. Lejos de estar “poco interesada” en la política, la ciudadanía dijo presente en una elección decisiva para su futuro: así lo expresa el alza en la participación en pleno período de pandemia (51%, superior a 2017). Esta presencia fue especialmente significativa en las comunas populares del Gran Santiago, la mayoría de las cuales registraron alzas superiores a los cinco puntos. Es meritorio haber consignado estos resultados en un contexto marcado tanto por la pandemia como por lo predecible de los resultados, pues los pronósticos anticipaban fuertes mayorías para las opciones Apruebo y Convención Constitucional.

Tan resonante como la participación son los porcentajes de las opciones ganadoras, nunca vistas a la fecha. El 78,27% de las y los chilenos (residentes dentro de la frontera y en el extranjero) votamos por el Apruebo. Asimismo, un 78,99% desea que el órgano redactor de la nueva carta magna, sea elegido plenamente por el pueblo movilizado, toda vez que las ansias de transformación y de renovación se plasman por medio de esta alternativa. El mensaje es claro: las y los compatriotas saben bien lo que quieren y no deben ser infantilizadas/os en la voz pública. Esos anhelos parten por una nueva distribución del poder, esto es, incidencia en la elaboración de las reformas que el país necesita. Y no solo en la venidera Convención Constitucional, sino también en la elaboración misma de las políticas públicas que marcarán el próximo período republicano. Las necesidades que se acumulan en la vida cotidiana requerirán el concurso de los y las afectadas: en pensiones, salud, educación, construcción de la ciudad, forma de democracia y un largo etcétera.

Todo lo anterior –qué duda cabe- supone un proceso constituyente activo y que contemple la más amplia participación. Desde el trabajo con las organizaciones sociales de San Miguel (mi tierra natal) “de Octubre a Octubre”, fui testigo del anhelo por un nuevo Chile. Para lograrlo la gente entiende la necesidad de la unidad. Pero no una unidad “politiquera”, acordada en una “cocina”, sino una de carácter ciudadano, donde los liderazgos surjan desde los mismos territorios y deliberen con ellos lo fundamental de la nueva Constitución. Esto reclama de la política institucional humildad por encima de todo, comprensión de que el momento constitucional se trata más de escuchar a la gente que a sí mismos. No tengo dudas que Revolución Democrática y el Frente Amplio estarán a la altura de este desafío, pues surgimos de los movimientos sociales para convertir las mayorías sociales en mayorías políticas.

No hay momento más importante para mostrar esto que en las elecciones de abril 2021. Nos jugaremos, al mismo tiempo, la elección de los representantes del poder constituyente del pueblo, de la descentralización (gobiernos regionales), y de quienes deben asumir el desafío de reconstruir el espacio vecinal (gobiernos locales). Siendo distintas, todas estas elecciones se vinculan entre sí. El desafío de un Gobierno comunal en un momento constituyente es representar la reconstrucción de la comunidad política en lo local, porque es la participación y deliberación ciudadana lo que permitirá impulsar decisivamente esa Constitución plenamente democrática que el pueblo chileno se ha ganado.

El estruendo de la revolución de los dos octubres aún resuena en nuestros corazones. Es hora de escribir su mensaje en la hoja, hoy en blanco, de la nueva democracia.

Andrés Dibán
Andrés Dibán
Profesor, magíster en Gestión Educacional, ex dirigente estudiantil y actual candidato a alcalde por San Miguel.

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