Gracias Zazza, eres un crack…
¿De qué sirven estos videos? Sirven para vender. En el caso del capítulo dedicado a Bajos de Mena, Zazza nos vende zapatos.
Zazza el italiano describe así su canal: “Es peligro, adrenalina y criminalidad: ¡ACOMPAÑAME A DESCUBRIR LOS BARRIOS MÁS PELIGROSOS DEL MUNDO!”
Así que ya sabes: Si lo ves grabando fuera de tu casa, hay millones que mirarán tu barrio con morbo y deleite, desde la seguridad de vivir en “barrios decentes”. Por cierto, él viene del país donde se inventó la mafia. Algo sabe del tema.
¿De qué sirven estos videos? Sirven para vender. En el caso del capítulo dedicado a Bajos de Mena, Zazza nos vende zapatos.
También sirven para que los espectadores crean conocer “de primera fuente” lugares que no se atreverían a visitar.
Pero creo que la máxima “utilidad” del programa es apenas una: Estos videos sirven para profundizar y asegurar el estigma que persigue al barrio y a sus habitantes.
Porque, más allá de que insiste que en el sector hay mucha más gente buena y trabajadora, el marco (el “frame”) de su programa, está en mostrar “los monstruos” de las ciudades. Y eso define su mirada, y los efectos que tiene.
A él puede que le de lo mismo. Está de pasada por acá. Luego se irá, buscando más peligro en otros sitios del planeta, para vender su valentía bien editada.
Lo que vi es una oda a la estigmatización de los sectores populares. Sé de primera fuente que el lugar tampoco es un resort vacacional, pero es un sitio donde cientos de miles de personas intentan hacer su vida. Vivir bajo la etiqueta de ser «el gueto más peligroso de Santiago» es una verdadera carga para sus vidas. Me consta que es frecuente que, a la hora de buscar trabajo, los habitantes de estos barrios señalados como peligrosos, den otra dirección, tratando de eludir los prejuicios.
Bajos de Mena (o Villa San Luis o Población El Barrero o la que sea), están más cerca de lo que creen. Puede que no sea cercanía geográfica, pero considerando que en esos lugares viven cientos de miles de personas, es probable que día a día te cruces con ellas, en conserjería, atendiendo negocios, haciendo aseo, manejando un taxi, reparando redes, editando videos, haciendo estudios de mercado, filmando películas, educando a tus hijos.
No necesitamos Zazzas que vengan a confirmar prejuicios que ya nos encierran. Necesitamos poner en valor a las personas, independientemente de su origen o lugar de residencia.
Imaginemos por un rato. Tal vez algún día veamos a Zazza en otro espeluznante episodio, paseándose por barrios llenos de delincuencia, pero de esa que se considera “aceptable”: Evasión tributaria, uso de información privilegiada, facturas ideológicamente falsas, coimas, licencias truchas, en fin. Pero claro: La delincuencia de cuello y corbata es la que más daño causa a un país, pero en miradas como esta, es inocua. Quienes la perpetran no son monstruos, en el peor de los casos son “winner”
Estoy triste. Lo que planteo es una pelea perdida. La seguiré dando, pero sé que ya fuimos derrotados. El prejuicio va ganando por goleada. Gracias Zazza, eres un crack.
Las opiniones vertidas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten y no representan necesariamente la visión de LVQS.



Tremenda columna, se comparte