Opinión

El “Virus” de los espíritus inquietos

Vino el año en que contuvimos la respiración para que no se nos murieran Carmen Gloria Quintana ni María Paz Santibáñez. La generación que se estremeció por vez primera con los álbumes sorprendentes que aborda este libro.

–             Hace cien años y poco más, existió en Chile un movimiento intelectual ligado directamente a destacados artistas (músicos, pintores, escritores) que se conoció como “El Grupo de los Diez”. Esa cifra se reitera en este libro: diez voces entre las que se cuentan autorías musicales, periodistas, editores, artistas y activistas transgénero, se han reunido para mirar con apasionada calma los efectos colaterales de “Virus”, la gran banda de rock argentino y su resonancia en el tiempo.

–             Es cierto lo dicho en la presentación: he osado estudiar literatura, incluso a esta edad más bien escandalosa. Pero no acepté la generosa invitación de Cristóbal por eso ni vine a teorizar sobre los sujetos del enunciado, aunque confesaré mi lugar de enunciación: soy ochentera. La dictadura militar argentina terminó el año que egresé de enseñanza media. “Virus” vino a Chile en 1986, cuando compartí detención junto a estudiantes alzadas contra la dictadura. Vino el año en que contuvimos la respiración para que no se nos murieran Carmen Gloria Quintana ni María Paz Santibáñez. La generación que se estremeció por vez primera con los álbumes sorprendentes que aborda este libro. Recuerdo nítidamente que bailar “Luna de miel en la mano” fue irresistible. Más que bailar, respondimos al llamado hipnótico en la voz de Federico Moura. El título de este libro lo resume: fue la locura del rock que nos contagió.

–             Esta obra, entonces, aborda tres descubrimientos de esta banda: primero el ritmo ineludible de los 80. Más tarde, la lírica fina, urbana, provocadora y con las puertas abiertas a toda condición y género. Mientras las letras de entonces (y hoy) se refieren a la belleza y al placer que se toma o se devuelve, pero poco el que se comparte, “Virus” nombra la belleza de los cuerpos que se encuentran o se auto descubren, sin calificarlos ni someterlos a concurso. Y lo hace con cuidado.

–             El tercer descubrimiento en este libro, algunos ya lo sabían: “Virus” optó por no revelar que el hermano mayor de los hermanos Moura es un detenido desaparecido de la dictadura militar argentina. Se negaron a hacer de esa historia la tarjeta de entrada a su público. Prefirieron que la lírica nombrara al ausente. En las páginas 84 y 85 de este libro, sin embargo, una entrevista a Marcelo Moura revela una profunda conciencia política de las condiciones que causaron las dictaduras del Cono Sur y que de una u otra forma, tienen en el grupo “Virus” una respuesta rebelde que optó por un camino estético criticado e infravalorado. En 22 líneas, Marcelo Moura resume lo que otros han escrito en tesis completas y pone a “Virus” en el contexto sociopolítico y cultural donde no puede no entenderse al rock latino y en especial a esta banda, porque la ausencia forzada de Jorge Moura estaba ahí, en la rebeldía de las metáforas, en negarse a ocultar la condición de género, en la provocadora performance de los shows. Hacer eso en los 80 era rebeldía, pese a quien le pese. Ya lo decía nuestro querido ochentero “Toño” Román: todas las formas de lucha son válidas.

–             Como mujer cisgénero criada en la heteronormatividad, aprecio que Cristóbal haya abordado la canción “Sin disfraz”, respuesta estética a la presión para ocultar la condición homosexual de Federico Moura y así conservar al público femenino. Hombres cis pensando por mujeres cis. Qué podría fallar… La joven cisgénero que fui adoró a Fede, antes y después de saber que era gay. Cómo no amar al chico fascinante, a veces frágil, hermoso en su urbana elegancia. No sé de ninguna mujer que lo rechazara por ser quien era.

–             Las dictaduras fracasaron al usar su hegemonía comunicacional para imponer artistas y bandas. Nuestra generación bailó a “Virus” en sus caras, aunque fueran filtrados y censurados en la TV chilena. Y eso lo sabemos gracias a este libro “de las revelaciones” que aborda con lucidez aquello que se notaba menos en las producciones musicales, donde el sonido de los teclados y los efectos cubrían la potencia lírica.

–             Es un honor estar con y entre ustedes, las generaciones posteriores, para hablar de este libro a coro sobre la banda y el legado estético de “Virus”. Somos personas muy distintas provenientes de espacios que pocas veces se encuentran. Pero ya ven: con “Virus” la distancia va perdiendo su espesor. Muchas gracias.

Texto leído en lanzamiento de libro sobre Virus, el 13 de marzo de 2025, en Casa Conejo, Ñuñoa.

Las opiniones vertidas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten y no representan necesariamente la visión de LVQS.

Sobre la autora / el autor
Marcela Campos Rojas
Marcela Campos Rojas, docente universitaria, candidata a Doctora en Literatura mención Literatura chilena e hispanoamericana Universidad de Chile, autora de la crónica testimonial "Sueños de Victoria. Patricio Manzano o el acoso a la FECh 1985".

También te puede interesar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡Apoya al periodismo independiente! Sé parte de la comunidad de La voz de los que sobran.
Únete aquí

¡Apoya al periodismo independiente!

Súmate, sé parte de la comunidad de La voz de los que sobran. Así podremos seguir con los reportajes, crónicas y programas, que buscan mostrar la otra cara de la realidad, esa que no encontrarás en los medios de comunicación hegemónicos.