Opinión

Boric no es comunista

Chile está a dos semanas de decidir por primera vez en 51 años entre dos candidatos a la presidencia que se posicionan en los extremos del espectro político. Entre tanto extremismo propagandístico y campañas del terror, es muy fácil caer en falacias argumentativas y caricaturas para atacar al adversario político. Digámoslo claro y fuerte: Boric no es comunista.


El candidato a la presidencia  es el líder de una coalición joven y transversal (que en sus inicios incluyó hasta el partido liberal), una suerte de concertación juvenil y como tal, con sueños, fuerza y ganas de re-impulsar los viejos anhelos no conseguidos que la vieja coalición originaria vio aguar por la persistente oposición de la derecha, en gran medida por el amarre de la constitución del 80 y, digámoslo también, por el “achanchamiento” -como decían el Pipo y el Beto (Néstor Raúl Gorosito y Alberto Federico Acosta; otrora ex seleccionados argentinos y figuras de la UC de mediados de los 90s que ya para su tercer año en el club según propia confesión se habían “achanchado”); de sus políticos más tradicionales. 

El socio del pacto, el partido comunista chileno es uno de los más antiguos aún vigente del medio local; y si bien su fundación obedece a momentos históricos marcados por los extremismos de la primera mitad del siglo pasado que se quisieron imponer para gobernar el mundo; estos ya no son los que rigen en la actualidad, están obsoletos por lo bajo. Del viejo comunismo hoy solo hereda el nombre –que bien podrían cambiar, dicho sea de paso, para evitar la reacción casi alérgica que siempre le genera a todos aquellos que lo asocian con el estalinismo de los años 30. Las actuales ideas del partido comunista de chile se pueden definir como una Economía Social de Libre Mercado, con un Estado de Bienestar garante de los derechos básicos de la sociedad moderna: salud, educación y seguridad social; cuyo modelo a seguir son las economías del norte de Europa, entonces, no cabe la comparación con China, ni Cuba, ni Venezuela, ni la ex Unión Soviética.

Recapitulando…

* Boric no es comunista. Lo apoya el partido comunista de Chile, así como también la democracia cristiana que acaba de decidirlo en su última convención. Sí, ya sé, el PC será gobierno y no la DC, ¿está seguro?

* El partido comunista de Chile no promueve el ideario de la revolución bolchevique de hace un siglo ni el estalinismo soviético; hoy busca un modelo de, escuche bien, Libre Mercado con un Estado de Bienestar garante de los derechos básicos, similar a las economías del norte de Europa, explícitamente dicho por Jadue. 

* Definido así lo anterior, yo comparto las actuales ideas del PC de Chile, y quién no, ¡si hasta Evelyn Matthei estaría de acuerdo! ¿Y sabe quién más? Adam Smith, padre del capitalismo, dejaba fuera del mercado la industria de la salud, la educación y la defensa, pues en estas se generan incentivos perversos…  En el laboratorio neoliberal que ha sido Chile creo que abunda evidencia sobre los estragos que no hacer lo anterior puede causar.

* Si Boric gana, no modificará el modelo económico del estado (por ejemplo pasar de un Estado subsidiario a uno garante) eso lo está haciendo la Convención Constituyente. Los cambios que proponga, deberán pasar por el parlamento recientemente elegido, que es el más variopinto de la historia, y lo que hará que cualquier proyecto de ley deberá convencer a varias coaliciones para ser aprobado, pasando por filtros que dejarán los mínimos comunes que la mayoría busca.

Dejémonos de eslóganes de la muerte. Es importante no caer en la caricatura del lado político o en teorías conspirativas gestadas por alienígenas que buscan dominar el planeta. Y créame que yo soy un ferviente creyente de los Anunnaki (dioses de la mitología Sumeria, base de todas las mitologías posteriores incluido el cristianismo, según la cual crearon al hombre a su imagen, pero como esclavo para minar oro), pero ni así les compro a los que buscan avivar la paranoia de que está en peligro la democracia. ¡Para reírme veo al Bombo Fica!

Las opiniones vertidas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten y no representan necesariamente la visión de LVQS.

Guillermo A. De Martini
Sobre la autora / el autor
Guillermo A. De Martini
Astrónomo e Ingeniero Civil Industrial.
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