A propósito del Caso Convenios y el Gobierno Regional
El desafío es mayor ¿Qué sentido tiene ser una mera institución “billetera”? Desde la municipalidad de Valparaíso hemos estado trabajando en la construcción de esta capacidad propia, buscando transformar la institución municipal para convertirla en una herramienta para la comunidad.
A propósito del Caso Convenios y la fundación ProCultura es necesario indicar que el Estado requiere de una gran conversión, ya que sigue diseñado para permitir casos de corrupción como los que hemos visto.
Las gobernaciones regionales son una institución nueva en el Estado, y requieren desarrollar una capacidad propia para la correcta gestión de los recursos que son de todos y todas. Es decir, siendo una institución democratizada mediante la elección popular de su autoridad, y pese a sus esfuerzos, aún requiere constituirse en una estructura institucional que permita viabilizar el interés común de la sociedad.
Para esto, la mera transferencia de recursos a fundaciones privadas no es suficiente. Esta forma de gestión de los recursos se vuelve contraria, en muchas ocasiones, al interés común de la sociedad en su conjunto, como ha quedado demostrado con el Caso Convenios.
El desafío es mayor ¿Qué sentido tiene ser una mera institución “billetera”?
Desde la municipalidad de Valparaíso hemos estado trabajando en la construcción de esta capacidad propia, buscando transformar la institución municipal para convertirla en una herramienta para la comunidad. Evitando la externalización de los servicios, hemos instalado capacidad propia para la elaboración de los temas estratégicos, como el plan de desarrollo comunal y el plan regulador; pero también para la ejecución de tareas cotidianas, como el sistema de aseo, el sistema de flota y recientemente mediante la organización de un equipo de pinturas de fachadas; la municipalización de los parquímetros, es también un buen ejemplo que demuestra que haciendo prevalecer lo público, gana la comunidad, con tarifas más bajas, y gana la municipalidad, generando mayores ingresos para satisfacer las necesidades de Valparaíso. Implementamos, además, una forma nueva de abordar los problemas en una alianza público-comunitaria, mediante la transferencia de recursos a juntas de vecinos para administrar una solución al problema de transporte, autogestionado por la propia comunidad.
Y por último, la implementación del primer Centro Comunal de Autismo, financiado íntegramente con recursos municipales y gestionado por equipos de salud municipal. Con este modelo, pudimos demostrar que, sin subsidiar en privados aquella necesidad, es posible la realización de proyectos de interés público de forma más eficiente y transparente para la comunidad.
El Caso Convenios y la repercusión que está teniendo también en nuestra región, debería llevarnos a pensar y probar formas distintas de hacer las cosas en todas las instituciones del Estado. Valparaíso, y nuestra región, no son un botín.
Las opiniones vertidas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten y no representan necesariamente la visión de LVQS.



Interesantísimo su comentario. Cuál es su propuesta ejecutiva generalizada? Dónde se establecerá la diferencia. Pillos hay en todos lados. Ojalá el debate ponga en acción nuevas metodogias.