Video de joven asesinado por policías desata protestas en EEUU
Imágenes muestran cinco policías golpeando y pateando a Tyre Nichols, de 29 años, provocando la indignación de la comunidad afrodescendiente en el país norteamericano
La publicación de un video en redes sociales mostrando el asesinato del joven negro Tyre Nichols, un conductor de aplicaciones de 29 años, por parte de cinco policías de Memphis, capital del estado de Tennessee, desencadenó protestas en varias ciudades de los Estados Unidos.
Se registraron marchas, velatones y otras diversas manifestaciones, algunas con gran convocatoria, como las realizadas en las ciudades de Nueva York, Atlanta, Washington DC y Detroit.
En Memphis, donde ocurrió el homicidio, cientos de personas bloquearon el tráfico vehicular en una autopista exigiendo hablar con el alcalde Jim Strickland (del Partido Demócrata, el mismo del presidente Joe Biden) y con la jefa del departamento de policía, Cerelyn Davis.
El crimen ocurrió el 7 de enero, cuando Nichols fue detenido por agentes de policía por una supuesta infracción de tránsito. Los cinco uniformados Murió tres días después en un hospital a causa de las heridas sufridas por los golpes.
Las imágenes, emitidas en horario de máxima audiencia por los principales canales de televisión del país, fueron captadas por cámaras de vigilancia y por cámaras adosadas a los uniformes policiales. En ellas se puede ver cómo los agentes atacaron a Nichols durante varios minutos con patadas, incluso en la cabeza, le dieron puñetazos y lo golpearon con un bate. Las escenas muestran que la víctima llegó a llorar pidiendo que se detuviera la golpiza, pero no fue escuchada por los agresores.
Aunque los policías llevaron a Nichols al hospital después de agredirlo, el joven no resistió a las heridas que sufrió. Terminó falleciendo tres días después.
Los abogados de la familia de la víctima compararon las grabaciones con el caso de Rodney King, ocurrido en 1991. Se trata de un taxista negro que sufrió una golpiza por parte de efectivos de la policía de Los Ángeles, en California, caso que también registró patadas y golpes a palos. La única diferencia entre el caso de King y el de Nichols es que el primero logró sobrevivir a la golpiza, mientras que el segundo no pudo resistir al ataque.
También hubo comparaciones con el caso de George Floyd, muerto en mayo de 2020 por efectivos de la policía de Minnesota, supuestamente por intentar pagar una cuenta en un bar con un billete falso de 20 dólares. Sin embargo, hay que aclarar que los cinco policías que asesinaron Nichols son todos negros, mientras los cuatro responsables por la muerte de Floyd eran dos blancos y dos asiáticos.
Los cinco oficiales involucrados en la golpiza de Nichols fueron despedidos del departamento de policía y enfrentan múltiples cargos, incluido asesinato, por los cuales la ley estatal conlleva sentencias de 15 a 60 años de prisión. También están acusados por lesiones corporales agravadas, secuestro agravado, mala conducta policial y opresión oficial.
Mas allá del hecho que los asesinos también sean negros, este es un caso más que refleja una conducta de las policías estadounidenses que justifica las denuncias en contra de eses país llevadas adelante por organizaciones de derechos humanos, por el uso desproporcionado de la violencia contra la población afrodescendiente, una de las características del racismo estructural en la sociedad norte-americana.
Las cifras manejadas por colectivos como Black Lives Matters (Vidas Negras Importan) dan cuenta de que casi un tercio de todas las personas asesinadas por la policía en los Estados Unidos a cada año son afrodescendientes, pese a que esa comunidad representa solo el 13% de la población del país.


