Uber Files: la investigación periodística que revela cómo Uber burló leyes y gozó de favores políticos en Europa y EEUU
La serie de reportajes presenta más de 124 mil documentos sobre la participación de jefes de Estado en el lobby a favor de la empresa, entre ellos los presidentes Joe Biden (Estados Unidos) y Emmanuel Macron (Francia).Uber
El diario británico The Guardian inició este lunes la publicación de una serie de reportajes denominados “Uber Files” (o los “Archivos Uber”) en colaboración con el ICIJ (sigla en inglés del Consorcio Internacional de Periodistas Investigativos), que revela más de 124 mil documentos que exponen algunas prácticas éticamente cuestionables y que fueron el pilar de su transformación en una empresa que revolucionó a las apps de transporte en el mundo.
La filtración abarca un período de cinco años (entre 2013 y 2017) en los que la empresa Uber estuvo dirigida por Travis Kalanick, uno de sus fundadores, y presionó fuertemente a gobiernos municipales e incluso nacionales en varios países para que su servicio tuviera ventajas legales sobre los taxis regulares.
Este lobby fue liderado por el propio Kalanick y su asesor especial, Mark MacGann, quienes consiguieron el apoyo de influyentes políticos, multimillonarios y dueños de grandes medios, y en especial de algunas figuras que luego se convertirían en jefes de Estado en sus países, como Emmanuel Macron (actual Presidente de Francia) y Joe Biden (entonces Vicepresidente, y ahora Presidente de los Estados Unidos).
En junio de 2015 tuvo lugar una de las primeras grandes manifestaciones de taxistas franceses contra las apps de transporte, especialmente Uber.
Entre los mensajes revelados por Uber Files se encuentra una conversación entre Kalanick, MacGann y otros ejecutivos responsables de las actividades de la compañía en Europa, en la que el primero insistía en no aceptar las advertencias de los demás sobre los riesgos de la estrategia de Uber de poner a la opinión pública francesa en contra de los taxistas.
Según los mensajes, la idea de Kalanick era enviar deliberadamente a los conductores de Uber al acto de los taxistas. Los demás ejecutivos dijeron que habría riesgo de que esa estrategia fuera vista como una provocación y generara violencia contra los conductores de Uber, a lo que el empresario respondió diciendo que “creo que vale la pena (…), la violencia garantiza el éxito”. Al fin y al cabo fue eso lo que sucedió, el acto resultó en peleas, disturbios y cientos de heridos, además de repercusiones negativas para los taxistas, como quería el dueño de Uber.
Los documentos relacionados con estas filtraciones revelan que lo que permitió a la empresa Uber gozar de una legislación favorable a sus intereses en Francia fue el acercamiento entre Kalanick y el entonces ministro de Economía francés, Emmanuel Macron, quien secretamente ayudaba a la empresa entre 2014 y 2016; en mayo de 2017, este asumiría como mandatario de Francia, pero la filtración incluye evidencia que solo cubre el período anterior a su presidencia.
Otro gran aliado político de Uber y Travis Kalanick –según documentos de Uber Files, que revelan escándalos del período entre 2013 y 2017– fue el entonces vicepresidente de los Estados Unidos, Joe Biden.
Durante la edición de 2016 del Foro Económico Mundial en Davos, Kalanick y Biden tuvieron una reunión que, según documentos filtrados por el ICIJ, provocó que el político cambiara el discurso que daría horas después, durante un panel del evento suizo. Incluyó en sus palabras algunos elogios a la empresa y señaló que esta “ofrece a millones de trabajadores la libertad de trabajar tantas horas como quieran y gestionar su propia vida como deseen”.
Con la ayuda de Biden, Kalanick pudo aprovechar su presencia en Davos para reunirse con otras figuras políticas de alto perfil, como el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el canciller británico, George Osborne. Este último se habría convertido, según los documentos, en un “firme defensor” de los intereses de Uber en el Reino Unido, e incluso utilizó a la compañía como símbolo de su discurso “para convencer a las grandes empresas tecnológicas de invertir en nuestro país y crear puestos de trabajo aquí”.
Los documentos indican que, como se vio en Davos en 2016, Uber fue muy exitoso en encontrar vías no oficiales para acceder a personas poderosas, apelando a la influencia de amigos e intermediarios, o buscando reuniones con políticos donde los asistentes y empleados no estaban presentes. Luego convirtió estos contactos en apoyo político para su lobby en favor de una legislación más favorable en diferentes países. Además de los casos ya mencionados, esta estrategia también se reprodujo en países como Alemania, Italia y Rusia.
Los documentos filtrados llegaron a los periodistas de investigación a través de Mark MacGann, quien era el representante legal de Uber para Europa, África y Medio Oriente.
En una entrevista con The Guardian, el lobista dijo que “es mi deber contar lo que pasó y ayudar a los gobiernos y parlamentarios a corregir algunos errores fundamentales”. Sin embargo, también trató de defenderse, al hablar de su participación en los posibles delitos cometidos por la empresa en su afán de obtener ventajas legales: “Moralmente, no me quedó más remedio”, asegura.
Uber Files contienen más de 124 mil documentos oficiales, además de 83 mil correos electrónicos y mensajes enviados por las apps WhastApp e IMessages, en los que Travis Kalanick y Mark MacGann, en muchos casos, hablan descaradamente con otros ejecutivos de la empresa sobre el carácter de sus actividades, y bromean con que se han convertido en “piratas” o que “somos unos putos ilegales”.
En un comunicado en respuesta a la filtración, la compañía Uber admitió “errores y conceptos erróneos”, pero aseguró que han estado experimentando una transformación desde 2017, luego de la salida de Kalanick de la gerencia y su reemplazo por el iraní-estadounidense, Dara Khosrowshahi, actual presidente ejecutivo.
“No ponemos ni pondremos excusas por nuestro comportamiento en el pasado, que claramente no tiene nada que ver con nuestros valores actuales”, dice el documento publicado por Uber el martes. “En cambio, le pedimos al público que nos juzgue por lo que hemos hecho en los últimos cinco años y lo que haremos en el futuro”, añade.
Por su parte, Travis Kalanick también se expresó a través de un comunicado de prensa, en el que señaló que las actividades de Uber durante su gestión “fueron lideradas por más de un centenar de ejecutivos, en decenas de países alrededor del mundo, y que, en todo momento, tuvo la directa supervisión y plena aprobación de los grupos jurídicos competentes que asesoran a la empresa”.



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