Trump utiliza muerte de activista para criminalizar a la izquierda y censurar artistas en EEUU
El presidente estadounidense Donald Trump anunció este jueves (18/09) que el gobierno de su país pasó a considerar al movimiento Antifa, de combate al fascismo, como una “organización terrorista”.
La decisión fue anunciada por Trump en un mensaje publicado en sus redes sociales, en el que califica a Antifa como un “enfermizo, peligroso y radical desastre de izquierda” y “una enorme organización terrorista”.
“También recomendaré encarecidamente que quienes financian a Antifa sean investigados exhaustivamente de acuerdo con los más altos estándares y prácticas legales”, agregó el mandatario de extrema derecha.
Trump justificó la medida como una reacción al asesinato de Charlie Kirk, un activista de extrema derecha, supremacista blanco y defensor del discurso pro armas que murió con un disparo en el cuello durante un evento público realizado en la ciudad de Orem, en el estado de Utah, el pasado 10 de septiembre.
Asesino de derecha
En los días siguientes al crimen, el gobierno estadounidense y movimientos de extrema derecha del país trataron de difundir el discurso de que la izquierda y los movimientos progresistas habrían sido los responsables por el asesinato de Kirk.
Sin embargo, el hombre capturado por la policía de Estados Unidos, indicado como muy probable autor del crimen es Tyler Robinson, un militante de extrema derecha.
Según la prensa norteamericana, Robinson viene de una familia tradicionalmente defensora del Partido Republicano. Su padre es policía en el Estado de Utah y habría sido testigo clave en las investigaciones del caso, al reconocer al hijo en los videos que registraron el crimen.
Las informaciones de los medios locales también indican que el Buró Federal de Investigación (FBI) habría encontrado pruebas que conectarían a Robinson con el llamado Ejército Groyper, un grupo incluso más radical que el sector trumpista y que consideraba a Kirk como “demasiado blando”, al igual que otras figuras y políticos de la extrema derecha estadounidenses.
Censura
La persecución política a partir del caso de Kirk también ganó aires de censura, tras la suspensión por tiempo indefinido del late show de Jimmy Kimmel.
La medida fue justificada como una represalia a que, en su último programa, Kimmel dijo que “la gente del MAGA (Make America Great Again, movimiento de extrema derecha liderado por Trump) anda desesperada por caracterizar a ese muchacho que mató a Charlie Kirk (Robinson) como cualquier cosa que no sea uno de ellos y haciendo de todo para sacar provecho político de eso”.
El canal ABC anunció la suspensión de Kimmel horas después de que Trump amenazara con retirar las licencias de las emisoras si no se tomaban medidas contra el entrevistador.
La suspensión movilizó a los sindicatos más importantes de Hollywood, que salieron a defenderlo y a acusar al mandatario de atacar a la libertad de expresión.



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