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Lula acusa a Bolsonaro de cometer genocidio contra pueblo indígena en Brasil

El presidente Lula instaló un Comité de emergencia para ayudar a los Yanomamis que sobrevivieron pero se encuentran en estado grave de desnutrición, se estiman que más de 500 fueron niños víctimas de enfermedades y también hay casos graves entre personas mayores, fotos de la prensa local son estremecedoras.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva lideró este sábado (21/1) una misión del gobierno de ese país en el estado de Roraima, en la Amazonía, cerca a la frontera con Venezuela, tras las autoridades locales denunciaran una emergencia humanitaria en las aldeas de la comunidad Yanomami, uno de los pueblos originarios más grandes y emblemáticos de ese país.

El viaje presidencial fue organizado con urgencia, luego de que el recién creado Ministerio de los Pueblos Indígenas detectó una situación de extrema gravedad provocado por los cuatro años del gobierno de Jair Bolsonaro, cuando las leyes y políticas de protección a los pueblos originarios pasaron a ser sistemáticamente ignorados por Brasilia, que además impulsó diversas medidas que favorecieron a la minería y ganadería en tierras que eran reservas protegidas hasta 2018.

Lula da Silva ordenó el envió de médicos y asistentes sociales a la zona, además de determinar la creación de un comité de emergencia para administrar alimentos y medicinas que llegarán a las comunidades Yanomanis en los próximos días.

https://twitter.com/flaviogomes69/status/1616837449958703107

El mandatario también aceptó una oferta del MST (Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra, que promueve la lucha por la reforma agraria en Brasil) que se dispuso a enviar 200 toneladas de alimentos y también una brigada de médicos y enfermeras.

La nación Yanomami conforma la comunidad indígena más grande de Brasil. Sus diferentes aldeas ocupan cerca de 9,5 millones de hectáreas dentro de la Amazonía brasileña y suman más de 30 mil habitantes.

El escenario que encontró Lula este fin de semana fue devastador. Miles de personas sufriendo con cuadros graves de desnutrición y con dificultades para tratar enfermedades comunes y con tratamiento. Además, gran parte de esos enfermos son niños, aunque se estima que al menos 570 menores de edad ya han muerto producto de las políticas bolsonaristas desde el año 2020.

Con la llegada al poder de Bolsonaro, ellos y todas las demás comunidades indígenas perdieron los beneficios de ayuda para adquirir recursos básicos alimenticios y medicinas, además de la protección de los órganos de seguridad a las reservas indígenas determinadas por la constitución de 1988.

El exmandatario también impulsó políticas que permitieron actividades como la minería y la ganadería en esas tierras, lo que afectó fuertemente el estilo de vida de los Yanomamis, debido a los estragos causados en las florestas y los ríos de la región. También creció el número de asesinatos de líderes indígenas en la zona: al menos 183 hasta mayo del año pasado, según la Policía Federal de Brasil, que reconoce la necesidad de un informe más actualizado y riguroso, y liderado por investigadores no ligados al bolsonarismo, para determinar las cifras reales sobre ese tema.

Pero el impacto más fuerte se generó en el tema de la salud. El gobierno de Bolsonaro simplemente negó el envío de vacunas a las comunidades indígenas, no solo contra el Covid sino que también para enfermedades típicas de la Amazonía, como la malaria y la fiebre amarilla.

Ante todos esos problemas, además de las políticas para tratar la emergencia humanitaria con el envío de alimentos, medicinas y profesionales de la salud, Lula da Silva ha ordenado al ministro de Justicia, Flavio Dino, la instalación de una investigación sobre las responsabilidades por lo que ha pasado con las comunidades Yanomamis.

Dino estuvo acompañando a Lula en el viaje a la Amazonía, y afirmó a los medios locales que “hay fuertes indicios de que se cometieron crímenes en este caso, que podrían encuadrarse en un caso de genocidio, y si las investigaciones de la Policía Federal determinaren que es así eso podría ser denunciado ante tribunales nacionales y extranjeros como crímenes de lesa humanidad”.

De hecho, algunas de las fotos publicadas este domingo (22/1) en la prensa brasileña muestran escenas desgarradoras sobre el estado en que se encuentran algunas personas de la comunidad Yanomami. Algunos medios incluso las difundieron al lado de fotos de grupos judíos en campos de concentración nazis para mostrar similitudes entre los dos casos, con relación al carácter de las políticas de la Alemania de Hitler y el Brasil de Bolsonaro, pese a la diferencia con relación a la cantidad de víctimas.

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