Javier Milei asume como presidente de Argentina con agenda que ha fracasado en gobiernos anteriores
Gabinete que llega con Milei a la Casa Rosada trae nombres conocidos de la casta política de la derecha argentina que estuvieron en los gobiernos de Mauricio Macri, Carlos Menem y Fernando de la Rúa, y cuyas fórmulas produjeron escenarios de crisis económica similares al que el país vive actualmente.
La República Argentina ya tiene un nuevo presidente. Javier Milei, líder del partido de extrema derecha La Libertad Avanza (LLA) ha recibido la banda presidencial del antecesor Alberto Fernández, en ceremonia realizada este domingo (10/12), concretando el resultado de la segunda vuelta electoral, cuando obtuvo 55,7% de los votos y derrotó al oficialista Sergio Massa.
El ultraliberal de 53 años será el décimo presidente de Argentina desde el regreso de la democracia, en 1983. Su llegada a la Casa Rosada está envuelta en polémica, ya que se trata de un negacionista de los crímenes cometidos por la última dictadura del país – ocurrida entre 1976 y 1983 – y que tendrá como vicepresidenta a Victoria Villarruel, abogada que ha trabajado como defensora de militares condenados por violaciones a los derechos humanos.
La ceremonia contó con la presencia del presidente chileno Gabriel Boric y del uruguayo Luis Lacalle Pou, además del rey de España, Felipe VI y dos figuras de la derecha europea: el ucraniano Volodymyr Zelensky y el húngaro Viktor Orbán.
Entre las ausencias importantes está la del mandatario brasileño Luis Inácio Lula da Silva, que envió al canciller Mauro Vieira en su representación. Sin embargo, quien sí estuvo presente fue el expresidente brasileño Jair Bolsonaro, líder de la extrema derecha brasileña y aliado ideológico de Milei.
Proyecto político
En un país inmerso en una aguda crisis socioeconómica, con una inflación del 140% anual, una moneda muy devaluada y una pobreza que afecta al 40% de la población, lo que se espera del nuevo gobierno es señalar un camino para intentar salir de este atolladero. Pero debe apostar sus fichas a una receta ultraliberal que ya ha empeorado las condiciones económicas de las poblaciones donde se aplicó, y que de hecho ya ha provocado grandes crisis económicas en Argentina, durante los gobiernos de Carlos Menem (1989-1999), Fernando de la Rúa (1999-2001) y Mauricio Macri (2015-2019).
Aún se desconoce el contenido de los proyectos de ley que se presentarán en el Congreso, pero se espera un importante ajuste fiscal, que esté a la altura de la imagen de la motosierra mediática que Milei esgrimió en sus actos de campaña, y que se convirtió en símbolo de la propuesta de recorte de gastos que sacudió su candidatura y sedujo a más de la mitad del electorado.
Sin embargo, dado el tono adoptado por el presidente electo tras su victoria, más suave en relación a la verborrea agresiva de la campaña, y las nominaciones para el ministerio, con énfasis en Luis Caputo en Economía – que lideró la misma carpeta en el gobierno de Macri – es posible imaginar que Milei logrará un plan más convencional de lo que prometió.
Otra ministra de Macri que se repite con Milei es Patricia Bullrich, que vuelve al Ministerio de Seguridad Pública. Se trata de una figura que también ha sido ministra en la gestión de De la Rúa – en el Ministerio del Trabajo y Seguridad Social – y que fue adversaria de Milei en la primera vuelta, cuando tuvieron fuertes cruces en los debates, pero que se acercaron en la segunda vuelta, entregando un apoyo decisivo al ultraderechista.
Privatizar empresas públicas, recortar gastos y reducir el tamaño del Estado siguen siendo objetivos prioritarios, tanto es así que Milei decidió tener sólo ocho ministerios – frente a los 18 del gobierno saliente del presidente Alberto Fernández – y concentrar varias áreas en dos “superministerios”: Infraestructura (incluyendo a las carpetas de Transporte, Obras Públicas, Minería, Energía y Comunicaciones) y Capital Humano (incluyendo Desarrollo Social, Salud, Trabajo y Educación).
Pero las ideas de adoptar el dólar como moneda y cerrar el Banco Central ya no están en la agenda, al menos no públicamente. Expertos entrevistados por Brasil de Fato creen que el gobierno de Milei será, en esencia, similar al de Macri y que debería encontrar un escenario favorable a principios de siglo. mandato, porque contará con una “cucharadita” del mercado financiero para intentar poner su casa en orden. Si lo logra, y si los indicadores socioeconómicos mejoran de manera sostenida, Milei tendrá una buena excusa para dejar en el cajón sus propuestas más radicales, bajo el argumento de que ya no son necesarias.
El regreso del menemismo
Durante la última semana se han intensificado las conversaciones entre asesores de Milei y el gobierno de Fernández sobre los detalles que formarán parte de la esperada Ley Ómnibus, que recibe este apodo porque contiene en un solo paquete las supuestas soluciones a muchos problemas diferentes.
Javier Milei confirmó que su equipo trabaja junto a Armando Guibert, un exempleado de la era neoliberal de Carlos Menem que jugó un papel fundamental en el proceso privatizador y quien, se supone, es uno de los responsables del diseño del paquete.
Otra figura vinculada al menemismo que va en ascenso con Milei es Martín Menem, sobrino del expresidente e hijo del exsenador Eduardo Menem, elegido por el nuevo presidente para comandar la Cámara de Diputados. Tendrá un papel fundamental en la negociación con las fuerzas políticas mayoritarias en el Congreso, como los peronistas, en temas de interés para el gobierno. A sus 48 años, acaba de ser elegido para su primer mandato como diputado federal y conoció a Milei hace dos años.
Con el FMI, sin los Brics
La semana previa a la toma de posesión, el Fondo Monetario Internacional (FMI), acreedor de un préstamo de 44 mil millones de dólares (alrededor de 215 mil millones de reales) durante el gobierno de Macri, cuyas cuotas Argentina no ha podido pagar, afirmó que se muestra “comprometido” con la futura administración de Javier Milei a afrontar un plan de estabilización “nuevo, fuerte y creíble” para afrontar los desafíos macroeconómicos del país. La portavoz Julie Kozack expresó, durante una conferencia de prensa, que “es necesario un Banco Central fuerte en esta etapa en la que Argentina necesita reducir la inflación”.
Por otro lado, los Brics, bloque formado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, que recientemente aprobó el ingreso de Argentina, no está en los planes del gobierno de Milei, como anunció recientemente la diplomática Diana Mondino, nombrada canciller por Milei. El NBD (Nuevo Banco de Desarrollo), conocido como el banco Brics y presidido por la brasileña Dilma Rousseff, también presta dinero a países necesitados, pero sin las contrapartidas estrictas que exige el FMI.


