Desde las FFAA y la Defensoría del Pueblo: las primeras amenazas a Pedro Castillo en Perú
Uniformados se tardaron más de una semana en reconocer al nuevo presidente como jefe supremo, mientras que el defensor Walter Gutiérrez acató pedido de la oposición para exigir que el mandatario cambie su gabinete
La primera semana de gobierno de Pedro Castillo en Perú no ha sido muy tranquila. El nuevo mandatario ya acumula dos problemas importantes en su colección, uno relacionado con las Fuerzas Armadas y otro que proviene de una carta enviada desde la Defensoría del Pueblo.
El tema con los uniformados tuvo su final este jueves (5/8), cuando las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional finalmente reconocieron a Castillo como su jefe supremo, en una rara ceremonia a la cual las instituciones castrenses prohibieron el ingreso de la prensa.
Más allá del secretismo del evento, lo que más llama la atención en el caso es que se haya tardado 8 días en hacer un reconocimiento que normalmente en el mismo día o al día siguiente de la asunción.
La excusa que circula en los principales medios de la prensa peruana para justificar ese reconocimiento tardío es que el mandatario habría participado en el desfile militar en el día del cambio de mando solamente con la banda presidencial y sin llevar los objetos que simbolizan su condición de jefe máximo de las Fuerzas Armadas. Por ello, la ceremonia de reconocimiento por parte de los altos mandos castrenses quedó suspendida, aunque no hay una explicación sobre por qué se tardaron 8 días en determinar una fecha para que se arreglara esa situación de protocolo.
De todas formas, el hecho refuerza el escenario de tensión inicial entre el nuevo gobierno y las instituciones castrenses, que ya eran evidentes a mediados de julio, cuando el general César Astudillo, entonces jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas peruanas, solicitó su baja al presidente Francisco Sagasti, alegando desacuerdo político con el gobierno que estaba a punto de asumir – el entonces mandatario aceptó el pedido, en una de sus últimas medidas en el Palacio Pizarro.
Para remplazar a Astudillo, Pedro Castillo nombró recientemente al general Manuel Gómez de la Torre, quien encabezó la ceremonia de reconocimiento del presidente como nuevo jefe supremo de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional.
Alianza entre oposición y la Defensoría del Pueblo
El otro episodio reciente que puso en aprietos al nuevo gobierno tiene que ver con una fuerte campaña de la oposición para cuestionar el gabinete de Castillo debido a supuestos vínculos con el grupo terrorista Sendero Luminoso y con bandas narcotraficantes.
En los primeros días, la campaña contaba mayormente con el apoyo de la prensa empresarial del país, pero la cosa cambió este jueves cuando un nuevo e importante entró en la pelea: Walter Gutiérrez, titular da Defensoría del Pueblo, acató una solicitud de la bancada opositora y envió una carta al Ejecutivo peruano en la que exige que Castillo “reevalúe la composición de su gabinete”.
“El Presidente ofreció cerrar las brechas y combatir la corrupción, y para eso tiene que respetar el principio de idoneidad de la gestión pública. Estoy seguro que si reevalúa sus decisiones o sus designaciones el país va mirar con otra retina esta situación y el Congreso tiene la obligación de materializar el principio de colaboración”, afirmó Gutiérrez.
Al igual que la campaña opositora, la carta de Gutiérrez apunta principalmente a Guido Bellido, el jefe del Consejo de Ministros, nombrado por Castillo el 29 de julio pasado, y considerado como representante del ala más radical del partido de izquierda Perú Libre.
Además de las suposiciones sobre los vínculos de Bellido – ninguna de ellas amparada en hechos o documentos concretos – la alegación de Gutiérrez se basa en considerar que el nuevo jefe del Consejo de Ministros es “un congresista misógino y homofóbico, que no encarna las políticas nacionales”.
Por su parte, Bellido respondió las declaraciones en una conferencia de prensa este mismo jueves, en la cual aseguró que “los que buscan vínculos con el terrorismo no van a tener éxito. Este gobierno rechaza de forma contundente todo acto terrorista, venga de donde venga, y nuestro deslinde con Sendero Luminoso, con el MRTA, con los años de conflicto está clarísimo. Nosotros absolutamente nada tenemos que ver con esos grupos”.
El ministro jefe también respondió sobre los rumores de que el Ejecutivo podría querer cerrar el Congreso ante un posible aumento de la presión desde el Legislativo para cambiar el gabinete.
“De ninguna manera va a ser eso un hecho ni una opción, porque el Congreso, el Legislativo y el Ejecutivo van en una sola dirección. ¿Cuál es el objetivo del Ejecutivo, enfrentarse al Legislativo? No, de ninguna manera. ¿Cuál es el objetivo del Legislativo, enfrentarse con el Gobierno? No. Ambos vamos en una sola dirección que es sacar adelante al país, resolver los problemas fundamentales del país”, aseguró Bellido.



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