“Si mantiene como están las reformas tributaria y previsional no van a contar con los votos de la oposición”: La amenaza del presidente de la UDI al Gobierno
“Si el Gobierno presenta reformas en lógica soviética, se puede encontrar con un Parlamento que le diga que no”, advirtió Javier Macaya
Durante la mañana de este miércoles, el timonel de la Unión Demócrata Independiente (UDI), Javier Macaya, conversó con Radio Cooperativa acerca de la reunión sostenida ayer martes con el Ejecutivo y sobre la reforma tributaria.
“Si el Gobierno presenta reformas en lógica soviética, se puede encontrar con un Parlamento que le diga que no”, señaló en ese sentido Macaya sobre las reformas tributaria y previsional.
Así, el senador de la UDI marcó distancia con la frase que dijo el Presidente Gabriel Boric tras el cambio de gabinete, acerca de «no dar un paso atrás» en el compromiso de avanzar en reformas estructurales.
“Es una frase desafortunada, que pertenece a Joseph Stalin, de tiempos duros de comunismo en la Unión Soviética”, teorizó Macaya.
“Si el Gobierno presenta reformas en la lógica del avanzar sin transar o ni un paso atrás, en la lógica soviética, se puede encontrar con un Parlamento que respetuosamente le diga que no; y el Gobierno sabe que no cuenta con mayorías”, profundizó el líder gremialista.
Este no es el primer intento de Chile Vamos por querer marcar la pauta y el camino del Gobierno. Sin ir más lejos, durante la jornada de ayer, el sector señaló que no se reuniría con el Presidente para avanzar en un nuevo proceso constituyente, si Nicolás Cataldo asumía la subsecretaría del Interior, situación que finalmente no sucedió.



UDI, RN y Evopoli comprometieron cambios y las llamadas centro-izquierdas del rechazo también comprometieron cambios. Ahora, hasta que no cumplan con lo comprometido, esto es, el día después que se haya redactado el proyecto de una nueva constitución con los acuerdos y negociaciones correspondientes, ¿es posible creerles? Por otro lado, aquellos entre 3,5 y 4 millones de votos, una cifra cuya magnitud misma era inimaginable, cual Terremoto de Chile, que se sumaron al rechazo y que en su mayoría, cada una en su singularidad, son expresión de la precarización de la vida humana. Precarizados por un sistema político-económico, me disculpo por la expresión, perverso, en tanto que las y los menosprecia, acaso: ¿son de derecha? ¿son de izquierda?. Me parece que es necesario volver a recordar, por otro lado, los derechos sociales que estaban consagrados en el proyecto de nueva constitución reciente, y en su meollo la perspectiva de género esencialmente humana que se expresaban en ellos (porque tenemos un problema de reconocimiento y de redistribución sumamente grave). Porque estos son derechos sociales para todos y todas y todes, si me permiten expresar la diversidad que enriquece lo humano. Y qué decir de los derechos de la naturaleza y medio ambientales, o: ¿en verdad queremos que las niñas, los niños, les niñes, hereden una catástrofe ecológico que se acreciente a un ritmo imparable?
Por otro lado, se generó mucho daño con estos enunciados instalados e infinitamente repetidos como por ejemplo: “esta constitución es una constitución indigenista” o “el estado les va quitar la casa”. Enunciados que apuntan a dos temas que son muy sensibles, y en particular el primero que apunta a revivir lo peor de la Historia. ¡Hasta cuándo, aquellas palabras han hecho mucho mal, nos hacen muy mal!
Por otro lado, además de los falsos agravantes enunciados instalados y repetidos infinitamente por las tecnologías de los medios de comunicación hegemónicos (horrorosos, como decía un querido profesor),
Decía: por otro lado ¿la altísima participación electoral no sería una oportunidad para crear o producir (mediante la restitución del voto obligatorio –si se quiere, obligadxs a ser libres) mayores espacios de participación. Lo cual genera más posibilidades de participar políticamente, como los ya expresados en el proyecto de nueva constitución 2022? Esto es, democratizar las instituciones del Estado. Más autonomía es más democracia. Por ejemplo: ¿no sería bueno, mientras se va conociendo el trabajo de redacción del nuevo proyecto de constitución 2023, ratificar ciertos cuerpos de artículos sustanciales al esqueleto del proyecto mediante algún plebiscito intermedio?
(¿Y acaso no es el proyecto de la democratización de los medios de comunicación una garantía para la formación de nosotrxs como ciudadanxs, en tanto que es más enriquecedora pues da espacio, si me permiten el término literario, a lo plural discordante?, o acaso, ¿no tenemos derecho a tener derechos?)
Esta derecha esta francamente desquiciada , estafando a los únicos afectados que son los mas vulnerables y pobres de este país . Los que celebraron esta gran mentira y fraude al pueblo solo fue la élite que pago la difundir las mentiras de la Convención y de la propuesta de Nueva Constitución .Esta es la nueva ESTAFA politica -empresarial de la derecha.