K-Popers: Los jóvenes “militantes” que se rebelan contra la ultraderecha y la injusticia
K-Pop
Los K-popers son parte de la Generación Z, se visten con colores llamativos y siguen a sus ídolos asiáticos y se organizan en Twitter y Tik Tok: Ya dejaron en ridículo a Trump, a Vox en España y a Piñera. Además están ayudando en la campaña de Mia Khalifa para eliminar sus videos pornográficos de internet.
El pasado 20 de junio una postal se hizo viral en las redes sociales de todo el mundo: Donald Trump lanzaba su campaña para la reelección presidencial en el escenario de un estadio casi vacío en Tusla, Oklahoma. Días antes, Brad Parscale, su jefe de campaña, anunciaba que cerca de un millón de seguidores del presidente habían reservado tickets para ir, pero solo seis mil personas llegaron al lugar.
Los K-popers, la comunidad de fans del pop coreano, que se habían indignado con la muerte de George Floyd y saltaron a la cancha de la política en las protestas del Black Lives Matter, se organizaron para boicotear el acto. Ellos a través de Twitter, Instagram, Tik Tok y Snapchat difundieron videos para reservar los lugares para finalmente no asistir.
Elijah Daniel, es un youtuber de 26 años, quien participó en la organización del boicot, explicó en declaraciones a The New York Times cómo fue que lograron mantener el plan en secreto, «lo difundimos solo en el lado ‘tranquilo’ de las redes, donde la gente hace bromas y hay mucho activismo, se extendió principalmente a través de Alt Tik Tok».
Este no es el único choque que ha tenido Trump contra la cultura pop, anteriormente los Rolling Stones lo habían amenazado con demandarlo si es que seguía usando sus canciones en sus actos electorales.
Bailando sobre Franco
En España, los K-Popers también hicieron sus primeras incursiones en el mundo de la política. El 2 de junio, la cuenta de Twitter del partido de extrema derecha VOX fue invadida por videos de «Idols» bailando sobre la tumba del dictador Franco, encima de banderas con el logo del partido o cantando para tapar discursos de sus principales líderes. A cada tweet que se publicaba desde la cuenta, de inmediato le seguía la respuesta de cientos de K-Popers que, con sus videos, interrumpían la conversación entre los seguidores de VOX.
El «Enemigo poderoso»
El Kpop en Chile es muy popular, siempre son Trending Tropic en Twitter y ni hablar en Tik Tok. Ellos suelen desarrollar sus actividades en parques y en el GAM donde se ponen a bailar, imitando las coreografías de sus Ídolos coreanos.
Cuando sucedió el estallido social, el Ministerio del Interior y Seguridad Pública en Chile había encargado un informe de 112 páginas sobre el comportamiento en redes sociales de los rebeldes del estallido de octubre: el análisis de Big Data destacaba la «importante» influencia de «aficionados del K-Pop» en las protestas del pueblo chileno contra el gobierno de Sebastián Piñera.
Este informe dejó en ridículo al gobierno chileno y a Piñera, quienes fueron troleados en redes sociales por la misma comunidad de K-popers, quienes no se aguantaron en crear memes y post sarcástico burlándose del informe.
#JusiticeforMia
Mia Khalifa es una popular periodista y comentarista deportiva, pero los tres meses que pasó en la industria del porno no los pudo borrar. Sumado a los abusos que sufrió en esa industria, sus videos son ampliamente difundidos por sitios pornográficos quienens lucran por ellos y Pornhub se quedó con los derechos del material y su nombre artístico.
Mia lanzó una campaña exigiendo borrar su pasado en la industria, que le ha traído problemas de acoso sexual e incluso amenazas de muerte. En eso los K-popers salieron a apoyar en masa subiendo videoclips de kpop con su nombre en sitios pornográficos para enterrar las películas que grabó Khalifa en el pasado. La comentarista deportiva está muy agradecida por ello.



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