Hoy

Justicia ABC1: Empresario Raúl Schüler es condenado a más de cuatro años de “libertad vigilada” por estatuas robadas

En 2018, el empresario fue sorprendido en su fundo de San Francisco de Mostazal con decenas de piezas patrimoniales y monumentos históricos reportados como robados.


Ayer, el Juzgado de Garantía de Graneros condenó al empresario Raúl Schüler, a pesar de declararse culpable, a solo cuatro años y medio de presidio pero con el beneficio de “libertad vigilada intensiva” y el pago de una multa de 100 UTM (un poco más de $5 millones), además de la prohibición de acercarse al Parque los Reyes por un año. Esto, por los delitos de receptación y daño patrimonial de monumento paleontológico. Sólo esto a pesar de que la fiscalía pedía 15 años de cárcel.

En octubre del 2018, se encontraron varias esculturas patrimoniales con categoría de Monumentos Nacionales en la casa del empresario ubicada en la VI Región, todas estas reportadas como robadas en Valparaíso y Santiago. Entre las piezas también se encontraron objetos paleontológicos, como puntas de flecha, artículos de la Guerra del Pacífico y 20 piezas de invertebrados marinos chilenos de alto interés histórico que están bajo protección de la Ley.

El caso salió a la luz cuando el Ministerio Público anunció la formalización del empresario, luego que la PDI encontrara en su domicilio estatuas y piezas históricas, entre ellas “La República”, robada desde la Plaza Rubén Darío de Valparaíso.

Tras casi dos años, la investigación fue cerrada en junio de 2020. En octubre del mismo año, la fiscal jefe de Alta Complejidad en O’Higgins, Fabiola Echeverría García, presentó la acusación respectiva por los cuatro delitos que se le imputaban.

A juicio del Ministerio Público, Schüler cometió los delitos de apropiación a título de receptación de monumentos nacionales en carácter de reiterado, receptación en carácter de reiterado, afectación a la integridad de un monumento nacional en carácter de reiterado y porte ilegal de arma de fuego, por los cuales de pedían 15 años de presidio.

En 2018, luego que se hiciera conocida la situación, el empresario aseguró que su misión era conservar el patrimonio arquitectónico rural del país. “He gastado una brutalidad de dinero comprando todas estas cosas. Tenía un proyecto de vida y una de mis maneras de sentirme realizado era dejar todo esto como herencia, encuentro que en este país destruyen todo, no hay memoria de nada”, dijo.

Además, indicó que nunca mantuvo ocultas estas piezas y que incluso permitió que se filmaran películas y se hicieran reportajes fotográficos en su fundo. “Me imagino que si alguien supiera que tiene cosas robadas no las mostraría o no permitiría que se exhibieran públicamente como yo lo permití”, afirmó.

También te puede interesar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡Apoya al periodismo independiente! Sé parte de la comunidad de La voz de los que sobran.
Únete aquí

¡Apoya al periodismo independiente!

Súmate, sé parte de la comunidad de La voz de los que sobran. Así podremos seguir con los reportajes, crónicas y programas, que buscan mostrar la otra cara de la realidad, esa que no encontrarás en los medios de comunicación hegemónicos.