Enfermera de Lucía Hiriart demandó a los hijos de la viuda de Pinochet por deudas, “malos tratos y humillaciones”

En la acción judicial Silvia Jara Oliver, quien tuvo bajo su cuidado a la fundadora de Cema Chile hasta su deceso en diciembre del año pasado, detalla una serie de conflictos con Marco Antonio Pinochet, quien incluso, denuncia, la acusó de robo.
Hiriart
Foto: David Cortés / Agencia UNO

Silvia Jara Oliver, la enfermera que cuidó de Lucía Hiriart desde 2012 hasta su deceso, el 16 de diciembre de 2021, decidió llevar a la justicia a los hijos que tuvo la viuda de Augusto Pinochet, acusando tratos humillantes y deudas.

La querella, que fue presentada el 3 de mayo y que publica hoy La Tercera, da cuenta del difícil trato que tuvo Jara especialmente con Marco Antonio Pinochet quien fue el designado por la familia para coordinar los cuidados de la fundadora de Cema Chile.

Entre los hechos que menciona la profesional de la salud durante el ejercicio de sus labores, destaca el tenso momento que vivió cuando Marco Antonio decidió interrogarla por un anillo de Hiriart que no encontró en su dormitorio tras su fallecimiento.

Un mes después de su muerte, Marco Antonio Pinochet recordó le existencia de dicha joya e increpó a Silvia Jara. “Falta un anillo de diamantes”, le dijo a la enfermera según dio cuenta ella en la demanda. Ante la acusación, la enfermera le contestó: “La señora Lucía se lo regaló a la señora Jacqueline (Pinochet)”, lo que luego ratificó llamando a su hermana.

Jara asegura haber experimentado malos tratos, humillaciones, ofensas y agravios. En otra oportunidad también fue tratada de “sin vergüenza y desleal” al ser acusada de haberle robado a Hiriart.

Acuerdo de confidencialidad

El pasado 24 de enero, la familia Pinochet le exigió a Jara firmar un acuerdo de confidencialidad antes de que le pagaran su finiquito, pero no hubo acuerdo, por lo que Marco Antonio le advirtió: “Nos entendemos con abogados”.

En consecuencia, Jara acusa a la familia de un grave daño a su “integridad física y psíquica”, a lo que agrega que en el ejercicio de su trabajo con ella, se vulneraron sus derechos fundamentales, dado que se desconoció la relación laboral y no le pagaron su indemnización ni le cancelaron sus cotizaciones.

En cuanto a su trabajo, la acción legal asegura que Silvia Jara empezó a trabajar con Lucía Hiriart el 12 de enero de 2012, por un sueldo líquido de $500.000 que tuvo un incremento de $100.000 un año después.

Dentro de sus labores al cuidado de Hiriart, debía colaborar con su higiene, peinarla, vestirla, alimentarla, darle sus medicamentos y acompañarla. Todo bajo una modalidad de turnos de 48 y 72 horas, lo que implicaba que Jara llegaba los martes a las 09:00 horas y se iba de la casa de Hiriart los jueves, cuando era relevada en sus funciones por otra cuidadora.

En la querella, la enfermera además da cuenta de que Marco Antonio Pinochet constantemente se molestaba con ella por los gastos en que incurría para mantener la higiene de la viuda del dictador.

Los malos tratos se agravan con la llegada de la pandemia

Debido a las cuarentenas por Covid-19, le solicitaron a Jara trabajar la semana completa e ir alternándose con su compañera.

Al inicio, se dispuso del auto familiar para trasladar a las enfermeras, sin embargo, rápidamente ese beneficio acabó. “Esto se cumplió una o dos veces como máximo, pues el señor Marco Antonio prohibió que fueran trasladadas las enfermeras, ‘porque el auto se iba a gastar o se podía echar a perder’“, relata Jara en la acción judicial.

Entonces las enfermeras debieron trabajar un mes puertas adentro y “se les prohibió salir del lugar y visitar a sus familias”. Esta situación llevó a que el ambiente se hiciera insostenible y como su marido tenía problemas de salud, Jara habló con Marco Antonio Pinochet para pedirle que la despidiera.

Según la querella, Jara pidió una indemnización de 6,9 millones de pesos, sin embargo, Pinochet le ofreció la mitad y como “contraoferta” le concedió un aumento de 50 mil pesos hasta que muriera su madre.

Finalmente, el cese de la relación laboral ocurrió en enero de este año. Tras esto, el empleador de Jara le pidió que suscribiera una cláusula de confidencialidad que consideraba que, de vulnerar el acuerdo, se le aplicaría una multa de 2.000 UF ($65,5 millones de pesos aproximadamente), lo que ella no aceptó.

Hoy, la demanda interpuesta contra los Pinochet Hiriart pide un pago de 59,3 millones de pesos por pagos adeudados y perjuicio moral y el caso se verá en la justicia el próximo 14 de junio.

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