Encierros de 23 horas, sin videollamadas y con inundaciones: denuncian precarias condiciones en CAS tras entrevista a «Ramiro»
Una veintena de agrupaciones acusan una «evidente vulneración de los Derechos Humanos, de tortura y tratos crueles inhumanos y degradantes» en el Módulo de Máxima Seguridad del recinto penitenciario donde permanecen internos condenados en contextos de acciones políticas.
Un total de 25 organizaciones sociales difundieron este viernes una denuncia respecto a la grave situación que se vive en el Módulo de Máxima Seguridad en la Unidad Especial de Alta Seguridad, la que a su vez pertenece a la Cárcel de Alta Seguridad (CAS).
En esta sección, donde se encuentran presos de distintas categorías que Gendarmería cataloga como líderes penales, antisistema o de connotación pública, las agrupaciones acusan que se aplica un régimen de aislamiento estricto y prolongado consistente en 22 o 23 horas de encierro diario en celda y sin actividades. Algo que, explican, «se encuentra regulado por resolución administrativa, lo que degrada e infringe el principio de legalidad, al igual que toda la etapa de ejecución de pena privativa de libertad en Chile».
En ese sentido, se recuerda que las Reglas Mandela, donde se establecen las condiciones mínimas para el tratamiento de los reclusos, define el aislamiento prolongado como el encierro de una persona sin contacto humano durante un mínimo de 22 horas diarias. Asimismo, se considera encierro prolongado aquel que se extiende a un período superior a 15 días consecutivos. «Esta es la realidad que vive una gran parte de los reclusos que se encuentran en esta sección de máxima seguridad», advierten las organizaciones.
En la denuncia se destaca que las consecuencias del aislamiento prolongado pueden ser tanto físicas como fisiológicas: «problemas gastrointestinales, cardiovasculares, genito-urinales, migrañas y fatiga profunda, en los que se constatan síntomas como palpitaciones, transpiración excesiva súbita, insomnio, dolores dorsales y articulares, deterioro de la vista, falta de apetito, pérdida de peso y diarrea, letargia y debilidad, temblores, sensación de frio y agravación de los problemas de salud preexistentes», detallan.
Respecto a los efectos psicológicos de este régimen, se sostiene que «pueden manifestarse de forma gradual hasta las agudas o crónicas» y que «las categorías conocidas son las siguientes: angustia; depresión; cólera; problemas cognitivos; distorsiones de la percepción; paranoia y psicosis y por último, automutilación y suicidio».
Sobre esto, las 25 organizaciones destacan en su escrito que el Subcomité para la Prevención de la Tortura (SPT), en el informe de su visita a Chile realizada entre el 4 y el 13 de abril de 2016, «ya expresó su preocupación por el alto nivel de aislamiento de larga duración observado en la Unidad Especial de Alta Seguridad en Santiago, situación agravada por la ausencia de actividades, talleres y la falta de acceso al Sol».

Con posible Covid y sin videollamadas
Además de los efectos antes descritos, se denuncia en el documento que a raíz de la situación actual de la pandemia, «muchos de los reclusos se encuentran resfriados y otros aislados por estudio de casos Covid».
Una compleja situación que a juicio de las organizaciones denunciantes se ve acrecentada «por las medidas que la propia administración penitenciaria ha tomado de forma arbitraria». Al respecto, señalan que los internos hoy no pueden ver a sus familiares a través de las videollamadas que se habían establecido para estos tiempos de pandemia, debido a que «Gendarmería de Chile, a través de un oficio reciente, ordena que los internos de connotación pública, por ende todos los de esta sección, solo pueden acceder a llamadas telefónicas».
Lo anterior, añaden las agrupaciones, «tiene como primer objetivo castigar colectivamente a los reclusos por una entrevista a una cadena de televisión realizada por uno de ellos en días pasados y por otro, evitar que cualquier persona privada de libertad en esta sección pueda hacer público las cotidianas vulneraciones a los derechos humanos que se viven en este módulo». Lo anterior, en relación a la conversación televisada que realizó Mauricio Hernández Norambuena con La Red el pasado 15 de marzo.
Ante las arbitrariedades acusadas, a las que se suman precarias condiciones de habitabilidad de los recintos penitenciarios y que el pasado 4 de abril se tradujeron en una inundación de esa sección de la CAS, un grupo de internos comenzó a rechazar la comida que les entrega Gendarmería como medida de protesta. La respuesta, advierten las organizaciones sociales, han sido «allanamientos y uso de gases».
«Esta situación viene a demostrar la evidente vulneración de los Derechos Humanos y la tortura y tratos crueles inhumanos y degradantes que se vive en el Módulo de Máxima Seguridad», enfatizan los denunciantes, recordando que el propio Relator Especial del Consejo de Derechos Humanos sobre la Tortura «lo ha calificado de esta forma cuando establece que si las condiciones físicas del régimen de aislamiento son tan deficientes, y el régimen tan estricto que dan lugar a un grave dolor o sufrimiento mental o físico de las personas sometidas al régimen de aislamiento, esas condiciones equivalen a la tortura o al trato cruel e inhumano».
Finalmente, las organizaciones postulan que se hace imperativa una ley de ejecución penitenciaria «que recoja una concepción moderna de la relación jurídico penitenciaria, por la cual cobre relevancia el principio de legalidad, el reconocimiento de los derechos fundamentales de las personas privadas de libertad, se especialice el control judicial y se reformule el significado de la pena privativa de libertad en orden de enfocar los fines hacia el desistimiento y no el sufrimiento».
A continuación, dejamos el listado de todas las organizaciones que adhieren a esta denuncia:
Observatorio de Violencia Institucional en Chile-OVIC
Observatorio Social Penitenciario-OSP
ONG 81 Razones
Asociación Pensamiento Penal Chile-APP Chile
ONG Confapreco
Fundación 1367 Casa Memoria José Domingo Cañas
Asociación El Jardín
Grupo de Defensa Jurídica de Mauricio Hernández Normabuena
Asociación Ex Presos Políticos en el Reino Unido
Corporación Memoria Borgoño
Asociación La Resistencia Popular
Asociación Mutual Ex Presos Políticos MIR
Comité Recuperación Cuartel Borgoño
Coordinadora Naciona Ex Presos Políticos “Salvador Allende”
Futsal Revolution Chile
Grupo de Acción Camilo Catrillanca
Madres en Resistencia
Movimiento Victoria Popular
Organización en Solidaridad con Mauricio Hernández Norambuena Ramiro a la calle
Organización Te queremos libre
Organización sociocultural de derechos humanos Arica Parinacota
Coordinadora Cultural Camilo Catrillanca
Red Feminista Barrio Yungay
Grupo de Acción Camilo Catrillanca
Corporación 3 y 4 Alamos. Un parque por la paz el amor y la justicia



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