El costo de la Pandemia lo paga la gente: Informe revela que gasto de los ahorros de trabajadores supera cinco veces al apoyo estatal
El documento titulado “Presupuesto 2021: ayuda para las empresas y costo para los/as trabajadores/as” muestra como las personas han concurrido mayoritariamente a sus propios fondos para enfrentar la crisis. La conclusión es que el gasto fiscal en pandemia fue insuficiente y tardío.
El estudio, elaborado por el Partido Socialista (PS) con el apoyo del Instituto Igualdad, asegura que la crisis fue pagada por las trabajadoras y los trabajadores y que el Gobierno no protegió a las personas.
En total son cerca de US$17.500 millones los que se han gastado, pero que se desglosan en más de US$16.000 millones que salieron del retiro del 10% de las AFP y US$1.500 millones de las cuentas del Seguro de Cesantía, a través de la Ley de Protección del Empleo. En tanto, el fisco solo ha destinado US$5.000 millones para ayudas sociales directas, considerando el Bono Covid, el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) y el Bono Clase Media, entre otros.
“El gasto fiscal en la pandemia fue insuficiente y tardío”, se afirma en el texto, pues el Gobierno generó un escenario donde donde los propios trabajadores debieron hacerse cargo de la emergencia sanitaria con sus ahorros.
También se explica como más 800.000 trabajadores se tuvieron que acoger a la Ley de Protección de Empleo y vieron reducidos sus ingresos con el correr de los meses, agotando los fondos de sus cuentas individuales del seguro de cesantía, sin recibir ninguna ayuda adicional que permitiera complementar sus ingresos.
La investigación sugiere que «esta situación escapa al espíritu del Marco de Entendimiento de junio de 2020, cuando se acordó un cuadro presupuestario para llegar con ayuda efectiva a las personas a través de un plan de emergencia que se fue diluyendo con el tiempo».
También se hace un llamado de alerta, dado que en Chile hay aproximadamente 15,7 millones de personas en edad de trabajar y actualmente los ocupados son menos de la mitad (46% o 7,2 millones de personas). Hace un año el porcentaje ascendía a 58%, o sea, hay casi 2 millones de personas menos que ya no participan del mercado laboral.
Si a esto se suman los ocupados ausentes, con apoyos de suspensión del empleo y otros instrumentos, que en el período de un año se han incrementado en 680 mil personas, la cifra llega a a 2,7 millones de personas con fuertes necesidades de empleo.
Las mujeres serían las más afectadas en el mercado laboral, sobrecargadas con el cuidado de los hijos, educación remota, teletrabajo y las tareas del hogar. La tasa de participación femenina en el mercado laboral bajó más de 10 puntos en el último año.
El informe finalmente sostiene que el proyecto de Presupuesto 2021 «no cumple con las necesidades actuales de nuestro país» y que “se seguirá cargando el costo de la crisis a los trabajadores y las trabajadoras. El retiro del 10% de los ahorros previsionales y ocupar los fondos de cesantía han sido una clara muestra de que la crisis la terminaron pagando los trabajadores y trabajadoras», concluyen.
Para el 2021, el Gobierno estaría subvalorando la persistencia de altas tasas de desempleo.



Deja una respuesta