Corte condena por estafa a ex militar dueño de automotora que en dictadura asesinó a una universitaria
El empresario de Valdivia, Sebastián Flores Cañas, mató en 1984 a la estudiante Gloria Stockle, caso por el que en 2011 fue sentenciado a una pena que cumplió en libertad. Ahora, deberá purgar 6 años de presidio efectivo.
Izquierda: Imagen solo referencial (Agencia Uno) / Derecha: Gloria Stockle
El pasado 1 de diciembre la Corte de Apelaciones de Valdivia confirmó la sentencia del Tribunal de Juicio Oral en lo Penal (TOP) de esa misma ciudad que condenó al ex teniente del Ejército, Sebastián Gustavo Wladimir Flores Cañas, a la pena de cumplimiento efectivo de 6 años de presidio como autor de 10 delitos consumados y reiterados de apropiación indebida y cuatro delitos de estafa residual, perpetrados entre 2015 y 2017 en Valdivia.
En un fallo unánime, la Primera Sala del tribunal de alzada rechazó el recurso de nulidad interpuesto por la defensa de Flores Cañas, tras descartar que la sentencia del TOP de Valdivia se hubiese adoptado con infracción de ley.
Durante la investigación se acreditó que entre 2015 y 2017 el empresario, a través de la Automotora Pedro Montt establecida en Valdivia, de la cual era propietario y ejercía la jefatura operacional y financiera, «recibió vehículos para su venta» y «no pagó o pagó parcialmente los dineros de las ventas a los propietarios de los automóviles».
El homicidio de Gloria Stockle
Pero este no es el único caso en el que ha sido condenado Sebastián Flores Cañas. En marzo de 2011, el Primer Juzgado del Crimen de Copiapó lo condenó como autor del delito de homicidio simple de la joven estudiante universitaria de 21 años, Gloria Stockle Poblete, crimen ocurrido entre la noche del 29 y la madrugada del 30 de enero de 1984 en Copiapó.

El fallo determinó que Flores, entonces teniente del Ejército, junto al capitán Mario Martínez Villarroel y el civil Teodoro Lingua Latorre, asesinaron a la joven en el contexto de una fiesta en el Casino de Oficiales del Ejército de Copiapó, tras lo cual arrojaron su cadáver desnudo a la ribera norte del Río Copiapó.
Un reportaje del Diario de Osorno publicado el pasado 5 de octubre, cita el fallo de 2011 donde se detalla que el crimen «se produjo en la parte trasera del casino (…), donde Gloria fue brutalmente golpeada, violada y arrojada a la piscina», añadiéndose que «un testigo ocular declaró que tras arrojarla a la piscina, los hombres la sacaron, la pusieron en el maletero de un auto y se fueron».
Luego de la sentencia de primera instancia, la Corte Suprema concedió a los tres condenados el beneficio del cumplimiento de la pena bajo libertad vigilada.




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