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Castrochavista, agresor de mujeres y gay friendly: las polémicas político sociales de Diego Maradona

El Diez fue amigo personal de Fidel Castro y Hugo Chávez, defendió la libertad de Lula en 2018 y el impuesto a las grandes fortunas en Argentina. También fue acusado de violencia por dos de sus parejas, y conocido por besos en público con amigos hombres.

De los muchos tatuajes de Diego Armando Maradona, dos de ellos llaman más la atención. Ambos definen su postura política: el del Che Guevara, en su brazo derecho, y el de Fidel Castro en su pierna izquierda.

El futbolista argentino era conocido mundialmente por su genialidad sobre el terreno de juego, pero fuera de ellos también destacó por sus elocuentes posturas políticas, marcadas no solo en su piel como en sus palabras y actitudes. Y al igual que en la cancha, en la política, el astro prefería jugar con la zurda.

En su país natal, Diego nunca negó su lealtad al peronismo. Incluso se le acusa de incoherencia en su perfil político,por su apoyo a Carlos Menem en 1989. En todo caso, cabe recordar que Partido Justicialista, máxima expresión del peronismo, es una organización compleja, con sectores más conservadores y otros más progresistas, y que Menem fue elegido con un discurso socialdemócrata en aquel entonces, para luego, ya en el gobierno, adoptar una postura más liberal y favorable al recién formulado Consenso de Washington.

En los Años 90, ante sus frecuentes problemas de salud, Maradona encontró refugio y amistad en otro país que marcó su historia política. El astro tuvo su primer encuentro con Fidel cuando aún era jugador en el año 1988, y desde entonces, el líder cubano fue uno de sus mejores amigos hasta su muerte.

En 2000, cuando el argentino estaba al borde de la muerte por consecuencia del consumo de drogas, Fidel lo invitó a someterse a un tratamiento detox en la isla. Su estancia se extendió por años, tiempo durante el cual conoció a otro aliado de Fidel que también se convertiría en otro de sus grandes amigos en el mundo de la política: el presidente venezolano Hugo Chávez – por supuesto, también sería amigo de Nicolás Maduro, años después.

Su regreso a Argentina se produjo en 2005 y coincidió con un gran evento en Mar del Plata, que selló la amistad entre el astro argentino y el presidente venezolano de una vez por todas, y además lo presentaría a más amigos en la política.

Fue la Cumbre de las Américas, evento que reunió a presidentes de todos los países del continente, incluido el estadounidense George W. Bush, quienes participaron con el fin de convencer a los presidentes latinos de confirmar de una vez por todas la creación del ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas). El trío formado por Chávez, el brasileño Lula da Silva y el anfitrión Néstor Kirchner lideró la negativa latina al proyecto norteamericano.

En el escenario para la celebración del resultado, Maradona apareció entre los presidentes, como si fuera un jefe de Estado más – además de él, el único que no tenía cargo político entre los presentes era el líder indígena boliviano Evo Morales, quien en ese momento era solo candidato presidencial pero pronto se convertiría en presidente de su país por 13 años, otro gran amigo de Diego. Morales lo apoyó en la (exitosa) campaña para revertir la decisión de la FIFA de prohibir los juegos de fútbol en altura.

Ese evento de Mar del Plata marcó la reconciliación del astro con la política de su país. Con el desgaste de la dirección de Menem, Maradona solo volvería a involucrarse gracias a Néstor Kirchner. El mayor ídolo del fútbol argentino fue uno de los mayores partidarios del kirchnerismo durante la mayor parte de sus 12 años de gestión.

En 2009, Cristina Kirchner y Maradona lanzaron juntas el proyecto “Fútbol Para Todos”, que tomó las transmisiones de los partidos del Campeonato Argentino de manos de los canales de televisión por cable y las puso en la televisión pública, que pasó a exhibir los partidos de todos los clubes del país de primera y segunda división en vivo y en señal abierta.

La alianza con Maradona tuvo una conveniencia política por parte del kirchnerismo, pero también una cierta coherencia. En materia de política deportiva internacional, el crack argentino también se destacó como uno de los mayores enemigos de la FIFA (Federación Internacional de Fútbol Asociado), especialmente durante los años en que la entidad fue dirigida por el brasileño-belga João Havelange y el suizo Joseph Blatter.

Diego acusó a los dos de convertir el fútbol mundial en un negocio y formar una mafia al negociar los derechos para retransmitir los torneos, denuncias que con el tiempo, resultaron acertadas. El astro argentino también afirmó siempre que la eliminación de Argentina en los mundiales de Italia 90 y Estados Unidos 94 fueron represalias de la FIFA contra su postura política, pero en este caso nunca logró demostrar lo que dijo.

En Brasil, los principales vínculos de Maradona fueron con los presidentes Lula da Silva y Dilma Rousseff. Cuando Lula fue arrestado en 2018, Maradona escribió varios mensajes a favor de su liberación, e incluso posó con una camiseta de la selección brasileña con el nombre del PT cuando aún era el candidato presidencial del Partido de los Trabajadores ese año, antes de ser reemplazado por Fernando Haddad.

En Chile, sin embargo, nunca tuvo muchos amigos. En el fútbol, su recuerdo es el amistoso entre Colo-Colo y Argentinos Juniors, en 1980, en el que Diego terminó en el hospital por los golpes que sufrió en la cancha. Políticamente, quizás le complicó el hecho de que el principal liderazgo chileno durante esos años en que El Diez se involucró con presidentes latinoamericanos fue el de Michelle Bachelet, quien siempre estuvo ligada a temas de combate a la violencia contra la mujer, un tema que siempre complicó al futbolista: dos de sus parejas – Rocío Oliva, su última novia, y Claudia Villafañe, con quien tuvo un matrimonio de 19 años – lo acusaron diversas veces de violencia.

También tuvo problemas para reconocer muchos hijos fuera del matrimonio, incluyendo uno en Italia, una en Argentina y tres en Cuba. A partir del 2017 cambió su postura y decidió asumir la paternidad de todo el que compruebe con examen de ADN, lo que resultó en que sus hijas más grandes – Dalma y Yanina, del matrimonio con Claudia Villafañe – cortaron relaciones con él, incluso prohibiéndole ver a sus nietos. Incluso hay rumores de que esa situación llevo Diego a su última crisis de depresión y su regreso a la dependencia química.

Por otra parte, Diego también es conocido por sus fotos gay friendly con amigos e incluso con no tan amigos. La más conocida fue en la celebración de un gol de Boca Juniors en La Bombonera, en un superclásico contra River Plate ganado por los xeneizes por 4×1: tras un gol de Basualdo, El Diez le besa en la boca a su compañero Claudio Cannigia. Maradona también tiene fotos de besos en la boca con Carlos Tévez, el empresario Guillermo Coppola e incluso con el actor irlandés Colin Farrell.

Mientras tanto,en Argentina, Maradona no escatimó críticas al gobierno de Maurício Macri, con quien se pelea desde que el empresario fue presidente de Boca Juniors (club del corazón del Diez) en los Años 90.

No fue de extrañar por lo tanto que Diego apoyara la candidatura presidencial de Alberto Fernández, no solo porque es una figura vinculada al kirchnerismo y miembro del sector más progresista del peronismo, sino también porque está vinculado a Argentinos Juniors, el club que lo reveló y cuyo estadio se llama Diego Armando Maradona.

Las últimas manifestaciones políticas de Maradona, durante este 2020, fueron defender la gestión de Alberto Fernández, algo que hizo en diferentes momentos. En el último, en septiembre de este año, publicó una foto de su pobre vivienda, en el barrio pobre de Villa Fiorito, en el sur de Buenos Aires, para defender la iniciativa del gobierno de crear un impuesto temporal a las grandes fortunas.

“Le pido a Dios que apruebe la ley del aporte solidario de las grandes fortunas. Porque, en este momento de crisis, necesitamos la ayuda de quienes tienen más. Perdí a mi cuñado por culpa del COVID y sé lo que es no poder despedir a un ser querido. Sé lo que es no tener que comer. Por eso estoy a su disposición, presidente Alberto Fernández. ¡VAMOS ARGENTINA!”, escribió la estrella, dos meses antes de que el proyecto fuera aprobado por el Congreso argentino, lo que sucedió hace algunos días.

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