Alerta por «tecnofeudalismo»: La trastienda de la polémica reunión entre Kast y el magnate Peter Thiel en La Moneda
Tras la confirmación de la cita en La Moneda, el panel de La Voz De Los Que Sobran cuestionó el secreto en torno a las conversaciones y alertó sobre el perfil de un magnate que afirma que «la democracia no es compatible con la libertad».
Alerta por "tecnofeudalismo": La trastienda de la polémica reunión entre Kast y el magnate Peter Thiel en La Moneda
Una profunda preocupación e intensos debates generó la confirmación del encuentro entre el Presidente de la República, José Antonio Kast, y el multimillonario estadounidense Peter Thiel. La cita, que en primera instancia se mantuvo bajo estricto hermetismo, fue finalmente confirmada por Presidencia, encendiendo las alertas en el debate político debido a la falta de transparencia sobre las materias tratadas y los cuestionamientos a si este tipo de audiencias debieran regirse bajo la Ley de Lobby.
Los panelistas de La Voz De Los Que Sobran desmenuzaron la figura de Thiel, a quien Hassan Akram calificó abiertamente como «un supervillano de una película de James Bond, pero real». Según los analistas, el interés de este magnate de Silicon Valley en el Cono Sur —quien actualmente reside en Argentina atraído por el modelo de Javier Milei— responde tanto a ambiciones ideológicas profundas como a la prospección de recursos naturales estratégicos en territorio nacional.
Negocios, minería y tierras raras
De acuerdo con los antecedentes comentados en el panel, el cofundador de PayPal aterrizó en Santiago con el propósito explícito de evaluar inversiones ligadas a la minería de metales y recursos naturales. Las miradas de la oposición y de los movimientos ambientales apuntan con especial suspicacia al polémico proyecto de tierras raras ubicado en la zona de Penco y Lirquén.
Asimismo, se destacó que la agenda del magnate norteamericano en el país incluyó acercamientos con José Piñera, considerado el creador del código minero y del sistema de AFP chileno, una conexión que los analistas tildan de clave para comprender el diseño de desembarco financiero y desregulación que busca proyectar en la región.
El peligro de Palantir y la vigilancia masiva
Más allá de los recursos naturales, el eje central de la alerta planteada por el panel radica en la naturaleza de su principal empresa actual: Palantir Technologies. Fundada inicialmente con apoyo financiero de la CIA, la firma se dedica a la recopilación y centralización de bases de datos masivas (Big Data) e Inteligencia Artificial aplicada a la seguridad nacional, el control fronterizo y la predicción de movimientos ciudadanos.
«No es un superrico común que solo busca evadir impuestos o frenar regulaciones; Thiel es un militante ideológico de la ultraderecha autoritaria», advirtió Akram. El panel recordó algunas de las declaraciones más controvertidas del empresario, tales como su célebre frase «la libertad y la democracia no son compatibles» o su defensa abierta de los monopolios comerciales bajo la premisa de que «la competencia es para perdedores».
Rodrigo Herrera coincidió en el peligro que representa el acceso de estas corporaciones a la soberanía de los datos públicos: «¿De qué estamos hablando? Estamos negociando, estamos recibiendo en el Palacio de Gobierno a una persona que de manera decidida y pública quiere volver a nuestra sociedad al medioevo (…). Son los nuevos señores tecnofeudales».
Venganzas corporativas y discursos mesiánicos
Durante el programa también se repasó el historial de Thiel para ejemplificar su enorme capacidad de influencia y censura a la prensa. Se recordó el bullado caso judicial donde el magnate financió en las sombras la millonaria demanda del luchador Hulk Hogan para quebrar definitivamente al medio de comunicación estadounidense Gawker, el cual previamente había revelado detalles de la vida privada del empresario sin su consentimiento.
Finalmente, los conductores analizaron el tinte casi «teológico» con el que estos líderes de la Inteligencia Artificial de ultraderecha abordan el futuro tecnológico y la denominada singularidad. En ese sentido, llamó la atención el hecho de que Thiel suela catalogar públicamente a la activista climática Greta Thunberg como «el anticristo», argumentando que ella representa el mayor freno y cuestionamiento al avance tecnológico indiscriminado de la civilización occidental.
La trastienda de la cita en La Moneda deja planteada una interrogante incómoda para la política local: qué garantías de privacidad ciudadana y resguardo de recursos estratégicos quedan sobre la mesa cuando el propio Presidente de la República dialoga a puertas cerradas con los principales impulsores de la vigilancia masiva global.



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