Viernes, Junio 14, 2024

Extremismo conservador. Milei y la extrema derecha

El discurso presentado por Javier Milei en el encuentro de la extrema derecha organizado por VOX no oculta esas señas: su gobierno intenta volver al mito fundador de la política liberal Argentina del siglo XIX, que es caracterizada por la protección de la vida, el derecho a la propiedad privada y la defensa de la libertad.

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No parece que habría que tomar en serio a un grupo de militantes de la extrema derecha que aprueban con algarabía ideas como que la justicia social promueve la desigualdad, o que los derechos son un conjunto de prebendas otorgadas a cambio de adhesión política, o que la igualdad exigida por el feminismo no es sino la aceptación de que las mujeres son inferiores y como tal no pueden comparecer como iguales ante la ley, y justo por eso necesitarían apoyos para ser ciudadanas y tener derechos.

Entonces no decimos nada. ¿Para qué vamos a perder el tiempo defendiendo lo que es evidente? No habría que defender la democracia -su capacidad de transformación de las exclusiones y la invocación de la justicia como activación de demandas y políticas de igualdad- puesto que el bien político y social que producen se ha dejado ver con el transcurso del tiempo. Pero si el exponente más vociferante del grupo de militantes ha sido electo presidente de su país con ese repertorio de ideas de lo político que no hacen más que asumir la política como el terreno del interés individual coartado por la máquina de los partidos políticos de izquierda (izquierda puede ser cambiada por zurdos o progres); entonces, sí habría que poner atención, sobre todo si es ovacionado por la propia extrema derecha como el portavoz de una verdad silenciada por las agendas del socialismo global.

Esta escena ha tomado lugar el 18 y 19 de mayo de este año en la ciudad de Madrid. En el contexto de la Cumbre Europa Viva 24 del Partido de extrema derecha VOX, uno de los participantes más esperados y aplaudidos fue el presidente de Argentina Javier Milei, representante del neoliberalismo y de la economía de mercado. Su discurso en el mitin de VOX, así como las decisiones políticas tomadas en los meses que lleva en la presidencia de Argentina, puede ser descrito como de un “extremismo conservador”, veamos por qué.

El extremismo es el movimiento de una posición hacia el lugar más distante desde un punto que actúa como centro. Si decimos extrema derecha, decimos una forma de gobierno en que el beneficio de riquezas, bienes y servicios se concentra en un pequeño grupo de propietarios. Hay distintas formas de figuración de la extrema derecha. Cuando este pequeño grupo de propietarios impone su interés por las armas es una dictadura; cuando este pequeño grupo de propietarios hace pasar su interés de grupo como el interés de una Nación generando la ficción de un alma nacional es fascismo. Este es el caso de los gobiernos actuales de Argentina y de Italia. La apelación al alma nacional recurre a las señas de la unidad, la pureza y el establecimiento de un enemigo interno que debe ser expurgado.

El discurso presentado por Javier Milei en el encuentro de la extrema derecha organizado por VOX no oculta esas señas: su gobierno intenta volver al mito fundador de la política liberal Argentina del siglo XIX, que es caracterizada por la protección de la vida, el derecho a la propiedad privada y la defensa de la libertad. Esos tres elementos serían parte del alma nacional, de su progreso y crecimiento económico y serían también los que harían que la verdadera Argentina vuelva a ser grande nuevamente. El enemigo interno es la izquierda en todas sus variantes y nombres.

El conservadurismo es una forma política cuyo motivo principal es la mantención de lo tradicional. Habitualmente, el conservadurismo se asocia a una forma política económica proteccionista. Sin duda, ese no sería el caso del plan de gobierno impulsado por Milei, que mediante la figura del cine gore de la motosierra busca terminar con un Estado social garantista e imponer uno neoliberal de libre mercado. No obstante, el conservadurismo también puede adoptar la forma de una política cuya base es la familia, entendida como la asociación mínima entre un hombre, una mujer y su progenie.

Esta asociación mínima, que se enseña como natural, asigna roles, funciones y tiempos a hombres y mujeres: los hombres en la esfera pública y viril, las mujeres en la esfera privada y femenina. Esta estructura rígida de identificaciones es la permite a Milei llamar la atención a Pedro Sánchez por la conducta de su esposa. Es el mismo presupuesto que hace posible a José Antonio Kast llamar al presidente de Chile de “travesti político” en el mismo encuentro de la extrema derecha internacional. Esta misma escena familiar decimonónica está a la base de la cruzada contra lo que la extrema derecha llama “Ideología de género”, cuyo slogan ha sido “no te metas con nuestros hijos”.

El extremismo del pequeño grupo de propietarios es conservador. No es casual por ello que en el discurso leído en el cónclave organizado por VOX, Javier Milei describa la ficción del alma nacional argentina en la fórmula: desarrollo económico, libertad de los propietarios para hacer lo que les dé la gana y crecimiento demográfico, momento en que sale de la lectura de su discurso para indicar que aquello ocurrió, y así debería ocurrir, pese a las aborteras.

Volver a la ficción que habilita el liberalismo del siglo XIX en las figuras de la vida, la propiedad privada y la libertad no es distinto a decir: los buenos hombres propietarios ganan dinero; las buenas mujeres paren los hijos e hijas para la Nación, si quieren y son capaces también trabajan; las malas no son mujeres, son aborteras y feministas. No habría que olvidar que entre las medidas tomadas por Milei una vez que asume como presidente están la presentación del Proyecto de ley para criminalizar el aborto; la supresión del Ministerio de las Mujeres, géneros y diversidad; la prohibición de la “perspectiva de género” en la administración pública; y los recortes presupuestarios a los programas contra la violencia de género. ¿Dónde está la libertad?

Alejandra Castillo
Alejandra Castillo
Filósofa feminista.

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