Opinión

Comunistas, veo comunistas: ¿Anticomunismo injustificado?

¿Hoy en Chile, puedo criticar y cerrarle las puertas a un católico por las atrocidades cometidas durante la inquisición?

En el marco de la disputa por la presidencia de la Cámara de Diputados: “Un fantasma recorre Europa: el fantasma del comunismo». Con esta famosa frase empieza el manifiesto comunista, libro escrito por Karl Marx y Engels en 1848, reconociendo a los comunistas como una fuerza reunida en Europa que se opone al sistema establecido. Hoy en pleno 2024 un nuevo fantasma recorre Chile, el miedo instaurado por los grandes medios de comunicación y algunos sectores políticos de centro y de derecha que definen cualquier acción contraria a sus ideas de “Ser comunistas”. ¿Chilezuela? ¿Futuras expropiaciones?

Pero ¿Qué es el comunismo?: es un sistema político y un modo de organización socioeconómica, propone una sociedad sin clases sociales y sin propiedad privada, exclusivamente de los medios de producción (fábricas estatales, mineras, servicios básicos) o sea un Estado Poderoso que cuide a su gente. Se trata en principio de un modelo opuesto al del capitalismo. Sus fundamentos provienen de la obra filosófica del alemán Karl Marx (1818-1883), autor entre muchos textos de «El manifiesto comunista» (1848) y «El capital» (1867), libro que rompió los paradigmas de la sociedad industrial contemporánea. De acuerdo con Marx, la historia ha de comprenderse como el resultado de una lucha de clases, desatada desde el principio de los tiempos con la aparición de la propiedad privada. Los sectores de la sociedad compiten por hacerse con el control de los medios de producción, y poder así dirigir el Estado a su favor. De este modo, se da la explotación del hombre por el hombre, frase que quiere decir que los seres humanos requieren del trabajo de otros hombres para obtener beneficios y enriquecerse.

Siguiendo esta comprensión de la historia, la lucha de clases hace de “motor” del cambio social, económico y político, empujando las sociedades hacia la adopción de nuevos modos de producción: de la esclavitud de antaño, pasando por la organización feudal, hasta llegar a la época industrial y al nacimiento del proletariado la clase obrera y en la actualidad podríamos decir que sería la clase media o mejor dicho el pueblo asalariado.

¿Hay que tener miedo al comunismo? No, porque se debe realizar una distinción histórica, no se puede juzgar una ideología o pensamiento filosófico sin contextualizar su tiempo histórico y lugar geográfico. Lo anterior se explica con el siguiente ejemplo:

¿Hoy en Chile, puedo criticar y cerrarle las puertas a un católico por las atrocidades cometidas durante la inquisición? El Partido comunista chileno (PC) es muy distinto al de la ex Unión Soviética o al chino de la década de la guerra fría entre algunos ejemplos. El PC en nuestro país ha sido un ejemplo de respeto a la democracia.

Tenemos mala memoria histórica, Un 18 de octubre, (1 conciencia histórica) pero del año 1948 se promulgó La Ley Maldita, sobrenombre por el que se conoce a la ley 8.987, de Defensa Permanente de la Democracia y que tenía por objetivo prohibir la participación del Partido Comunista de Chile en la vida política del país. En general, todos los actos políticos que se consideraran contrarios al régimen de turno quedaban prohibidos por último también limitó el derecho a huelga hasta casi hacerlo desaparecer.

La auténtica guerra fría estuvo muy caliente durante los años del gobierno de Gabriel González Videla (1946-1952) la Ley Maldita dejo una huella profunda en violación de DDHH que perjudicó a miles de compatriotas, que perdieron su libertad teniendo que auto exiliarse como fue el caso del poeta Pablo Neruda y muchos otros artistas e intelectuales que solo cometían el pecado de pensar distinto. En su mayoría los afectados por esta nefasta ley fueron militantes comunistas, pero las medidas represivas afectaron también a socialistas e incluso a falangistas.

El viejo puerto de Pisagua en el norte de nuestro país fue utilizado como campo de concentración para los prisioneros, militantes de izquierda hasta la proscripción de la Ley Maldita en 1952. Dicho Campo de concentración era supervisado por un joven capitán de Ejército llamado Augusto Pinochet Ugarte, (2 coincidencias).

Si revisamos toda nuestra historia republicana ¿A qué sector político debemos temerle? ¿A los comunistas e izquierda que han sido perseguidos y torturados o a la elite que controla este país que han realizado varios Golpes de Estado (1891 – 1925- 1973) para cuidar sus intereses?

El miedo siempre ha sido herramienta de control social por parte de los gobiernos, elite y sectores fascistas. Desde la Guerra Civil 1891 y los gobiernos del dictador Carlos Ibáñez del Campo y Pinochet. Fue ese Estado “Democrático” que sistemáticamente durante gran parte del siglo XX persiguió, torturó, asesinó y encerró en campos de concentración en Pisagua, Isla Dawson a personas de izquierda que simplemente pensaban distintos.

Como lo señalo Nelson Mandela: “Los comunistas y simpatizantes de izquierda siempre han jugado un rol activo en las luchas por la libertad de los territorios coloniales y la dignidad de todos los trabajadores.”

Nuestro mundo gira en torno a los valores culturales del capitalismo. Nada es neutral, desde pequeños nos inculcan la competitividad, tener éxito de forma individual y acumular riquezas, no importa la manera de lograrlo. La propiedad privada cala hasta los huesos. Nos moldean individualistas, ávaros, calculadores. Es adoctrinamiento y socialización cultural. Despreciamos al pobre o a lo diferente, lo degradamos, lo deshumanizamos. La nefasta frase “Los Pobres tienen lo que se merecen porque son flojos o estudiaron poco”. Mas triste aun la frase “La pobreza siempre ha existido, luchar contra ella es ir contra natura. Es más fácil ser socios de ONG y apoyar causas humanitarias depositando un pequeño monto todos los meses, descuento IVA y mejor aún con ello gano el cielo. Ellos mandan hoy, ¡porque tú obedeces! (A. Camus)

Los auto denominados como anticomunista no requieren pensar, sólo practicar lo aprendido durante años y así cuidar los privilegios de la elite que les da un pago por ello. Como el perro guardián de la casa, pero con la diferencia que, en la mayoría de los casos, dicho perro siempre duerme afuera y no lo dejan entrar. Por el contrario, quienes desean un cambio y justicia social es un acto de rebeldía de conciencia y reflexión crítica. Justamente lo que esta sociedad persigue y criminaliza. Vivimos en tiempos, donde es más peligroso pensar que robar.

“Si usted es capaz de temblar de indignación cada vez que se comete una injusticia en el mundo, somos compañeros.” Che Guevara.

Las opiniones vertidas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten y no representan necesariamente la visión de LVQS.

Sobre la autora / el autor
Miguel Ángel Rojas Pizarro
Papá. Psicólogo Clínico y Educacional, Profesor de Historia y Cs. Políticas, Post Título en Orientación Vocacional, con estudios de Doctorado y Magíster en Educación y Convivencia Escolar. Bombero, Académico de la Escuela de Psicología de la Universidad de Aysen y Libre Pensador.

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