Activista interpone Recurso de Protección contra Hospital San José que niega cambio de dañina terapia para VIH
Víctor Hugo Robles, periodista comunitario y activista de la disidencia sexual, junto a la abogada Gabriela Solis, interpuso Recurso de Protección en contra del Hospital San José porque acusa que el departamento de farmacia del CDT del mencionado centro de salud de Santiago norte se niega a cambiar su terapia para el VIH.
En un escrito dirigido a la Corte de Apelaciones de Santiago e ingresado la tarde de este 1 de diciembre, “El Che de los Gays” relata ser “un paciente que debe enfrentar no solo el VIH sino que también la hipertensión arterial y ahora la insuficiencia renal crónica etapa 3”. Respecto de esta última condición crónica, Robles afirma que informes del CDT del Hospital San José y su propio médico tratante, doctor Gaspar Bernales, indicaron cambio urgente de terapia para el VIH porque daña su riñón, sin embargo, por razones que no fueron fundamentadas, personal de farmacia rechazó dicho cambio terapéutico.
“En consideración de estos antecedentes (médicos), sumado a la amplia verificación e investigación científica que señala que el medicamento “Triumeq”, que contiene “abacavir” y “lamivudina” que el CDT del Hospital San José me entrega desde el 2018, daña irreparablemente mi riñón, el doctor Gaspar Bernales decide realizar cambio de mi terapia, migrando ahora a los medicamentos: “Tenofovir alafenamina, Emtricitabina, Elvitegravir y Cobicista”, cuyo nombre comercial es “Genvoya”, según señala orden médica extendida a farmacia. Pese a que se trataba de un trámite administrativo, según me informó el doctor Bernales en la consulta médica, este cambio fue RECHAZADO por el personal de farmacia del CDT del Hospital San José”, asegura el activista del VIH, agregando que “en documento fechado el 11 de noviembre de 2021, fui informado del rechazo del cambio de medicamento sin entregar detalles de las razones, ni nombres del personal de farmacia que adoptó tal determinación contradiciendo a mi médico tratante. En esta nueva cita médica, que se realizó debido a mis consultas e insistencias que incluyó la intervención directa de funcionarios del Ministerio de Salud, el doctor Bernales se mostró desconcertado e inseguro respecto del camino terapéutico que debía seguir conmigo, señalándome que dentro de las razones del rechazo podría estar la falta de stock del mencionado medicamento nuevo solicitado”.
Según se señala en el escrito, “la conducta denunciada en esta acción cautelar es la denegación por parte del recurrido Hospital San José mediante su Unidad de Farmacias de suministrar el medicamento “Genvoya” prescrito por el especialista como el indicado para el tratamiento del VIH que no irrogue daños a la nueva condición de insuficiencia renal diagnosticada. La ausencia las razones que sustentan la negativa al cambio de medicamento informado por escrito con fecha 11 de noviembre resulta arbitraria.
“Esta acción es arbitrariedad en tanto resulta carente de razón y motivos, contrario a la invocación de recomendación médica que sustentó el cambio de medicamento. La ausencia de la invocación de motivos o razones impide evaluar la razonabilidad de la decisión, máxime cuando se trata de un medicamento que forma parte de fármacos suministrados por la unidad de farmacia del Hospital y la prescripción médica se sustenta en una patología GES”, señala la acción de protección constitucional.
Respecto de la vulneración de la garantía del 19 Nº1 de la Constitución afirma que “considerando la condición seropositiva de este recurrente y las patologías crónicas que padece, la ausencia de suministro del medicamento “Genvoya” lo sitúa en una posición compleja pues lo fuerza a la ingesta de un esquema farmacológico que complejiza su insuficiencia renal crónica y genera el evidente deterioro orgánico al apresurar el deterioro del órgano vital. Por ello no resulta desproporcionado afirmar que se compromete el derecho a la vida – el derecho a recibir lo mínimo indispensable para sobrevivir – que aparece la íntima vinculación de la garantía con la protección a la salud de los individuos. En efecto, solo se puede garantizar el derecho a vivir si es que se logra asegurar a las personas las prestaciones de salud mínimas de las cuales depende su vida”.
Finalmente, Víctor Hugo Robles asegura que “pese a todos los esfuerzo que como persona responsable de mi salud realizo cotidianamente, enfrentando el VIH/SIDA y la hipertensión, durante estos casi dos años de pandemia por el COVID19 he visto vulnerado mi derecho a la salud por el cambio de horas médicas, la suspensión de ellas, la entrega parcial de medicamentos para el VIH, la escasez de horas para exámenes, el cambio de médicos tratantes y diversas situaciones de inestabilidad médica y administrativa en el CDT del Hospital San José, especialmente en los meses de mayor gravedad en casos de contagios y muertes por COVID19”, sumándose ahora la negativa de cambio de terapia para el VIH/SIDA.
“Esta situación vulnera mi derecho a la salud y a la vida porque la negativa del cambio de terapia en VIH parece ser una razón caprichosa e irrespetuosa de las decisiones de mi médico tratante y de mi propia integridad. Espero que la Corte de Apelaciones imponga la razón a la sinrazón”.
El recurso de protección, interpuesto este 1 de diciembre, Día Mundial del SIDA, solicita a la Corte de Apelaciones “tener por Interpuesta Acción Constitucional de Protección y en definitiva, lo acoja, ordenado a la recurrida el suministro del medicamento “Genvoya” prescrito por el especialista y las demás providencias que US. ILTMA. estime necesarias y convenientes para restablecer el imperio del Derecho y garantizar los derechos fundamentales del recurrente.


