«No lo vamos a aceptar»: Daniel Stingo rechaza contratación de ex guardia de Pinochet para Convención Constitucional por $500 millones
El constituyente advirtió, además, que se opondrá a la facultad que tendrá la Secretaría General de Gobierno de decidir qué contenidos son incluidos en las transmisiones de las sesiones de la CC. «Tiene que transmitirse todo», espetó el panelista del matinal de La voz de los que sobran.
CIPER dio a conocer que la Secretaría Administrativa de la Convención Constitucional (CC), designada por la Secretaría General de la Presidencia, contrató a la empresa INCAR para el «Servicio de Vigilancia y Guardias de Seguridad» de la instancia que redactará la nueva carta magna. La dirección de esa labor estará a cargo de Luis González Pérez, un sargento (r) de Carabineros que integró el Grupo de Guardia Presidencial en los últimos años del gobierno del dictador Augusto Pinochet, tarea que continuó bajo el mandato de Patricio Aylwin y hasta el inicio del período de Eduardo Frei Ruiz-Tagle.
Serán un total de $488 millones en un período de 10 meses los que se embolsará INCAR Seguridad, la empresa que se adjudicó el pasado 2 de junio la licitación de esa labor en la Convención y de la que Luis González es socio. Todo esto, luego del proceso abierto para ello por la Secretaría de la CC. En este sentido, cabe destacar que lo asignado a la seguridad será prácticamente el mismo monto que se destinará al ítem de “participación ciudadana” ($500 millones).
Por otra parte, CIPER consignó respecto a esta compañía de seguridad que en la Dirección del Trabajo constan 197 sanciones por incumplimientos laborales en solo 5 años, entre las que se cuentan no pago de remuneraciones, el no otorgamiento de descansos durante la jornada de trabajo, el no pago de asignaciones, la reducción del salario sin acuerdo entre las partes y el no otorgar el descanso de dos domingos al mes.
Daniel Stingo, convencional constituyente electo y panelista del matinal de La voz de los que sobran, se refirió a esta polémica en la edición de este viernes del programa, calificando como «lo más escandaloso de todo» el hecho de que el monto designado para funciones de seguridad sea el mismo destinado a la participación ciudadana. «Es impresentable», enfatizó.
En ese sentido, el abogado advirtió lo siguiente: «Les digo desde ya que eso va a ser un tema en los primeros días de la reunión de los convencionales. No lo vamos a aceptar. Que se los lleven a La Moneda, no los queremos acá».

En este mismo contexto, Stingo puso igualmente el énfasis en lo que ocurrirá con las transmisiones de las sesiones de la Convención, en cuanto a que esa decisión pasará por la Secretaría General de Gobierno (Segegob). «Eso es otra cuestión que no hay que aceptar. Nosotros estimamos que tiene que transmitirse todo, todo», sostuvo, y agregó: «Por último, le entregas esa facultad a la Convención, pero no a la Secretaría General de Gobierno».
«Es más de lo mismo, del Gobierno tratando de meter su nariz en una Convención que es un poder del Estado distinto a ellos. Se mete en cosas que debería dejar que nosotros decidamos y no ellos», reflexionó el convencional constituyente.
Al respecto, recordó además que el Gobierno anunció que establecerán tres anillos de seguridad en torno al Palacio Pereira donde funcionará la Convención. «¡Y a nosotros qué nos importan esos tres anillos de Carabineros! A nosotros nos eligió la ciudadanía. Ellos (el Gobierno) tienen miedo, no los convencionales. Yo me paseo por las ferias y nadie me abuchea, solo me dicen que hagamos la pega, que nos los traicionemos», espetó.
Por último, Stingo señaló que van a solicitar copia de las licitaciones y de los contratos asumidos por la Secretaría Administrativa de la instancia constitucional. «Ellos creen que esto les va a resultar. No saben con la chichita que se están curando», concluyó el abogado.



Como una empresa se puede adjudicar una licitación estatal siendo que tiene demandas por no pago remuneraciones es super claro cuando una empresa adeuda a sus trabajadores no deben adjudicarse una licitación