Tras repercusión negativa, ministro dice que Copa América en Brasil todavía no está confirmada
Sin embargo, el ministro-general Luiz Eduardo Ramos, quien negoció con la Conmebol para que esta edición del torneo fuera trasladada a su país, defendió su realización, argumentando que se trata de un “evento privado” y que todos los miembros de las delegaciones estarán vacunados – lo que, de ser cierto, tendría que excluir jugadores todavía no inmunizados
Aunque la Conmebol anunció oficialmente en la mañana de este lunes (31/5) que Brasil ya había sido elegido como la nueva sede de la edición de este año de la Copa América, la repercusión negativa de esta noticia en territorio verdeamarillo hizo que el gobierno de ese país adoptara un discurso de cautela, evitando confirmar que esta situación esté confirmada.
Además, partió justamente del ministro de la Casa Civil (similar al Ministerio del Interior), el general Luiz Eduardo Ramos, el tuit que marcó ese cambio de relato por parte de los brasileños. Esta tarde, el militar escribió en su cuenta que “para dejarlo claro: se trata de UN EVENTO PRIVADO. Quien negocia sedes y estructura es la CBF (Confederación Brasileña de Fútbol), que ha garantizado el torneo con 10 delegaciones, las que traerán un máximo de 65 personas, todas ellas vacunadas y testeadas, y los partidos serán sin público. Detalle: ¡el evento todavía no está confirmado!”.
La última frase del mensaje contrasta totalmente con lo expresado por el mismísimo presidente de la Conmebol (Confederación Sudamericana de Fútbol), el paraguayo Alejandro Domínguez, quien dio por concretado el hecho: “¡La Copa América será en Brasil! Quiero agradecer muy especialmente al Presidente Jair Bolsonaro y a su gabinete por recibir al torneo de selecciones más antiguo del mundo. Igualmente, mi gratitud al Presidente Rogério Caboclo y a la CBF, por su invalorable colaboración”.
Sobre la declaración del ministro brasileño, según la prensa brasileña, él mismo fue el encargado por el presidente Jair Bolsonaro de negociar con la Conmebol para traer la Copa América a Brasil.
De todas formas, el ministro solamente ha dejado abierta una puerta para un posible paso al costado, pero estuvo lejos de desmentir el hecho. Tanto es así que justificó su realización, y es ahí donde está lo más llamativo de su mensaje: las condiciones que se impondrían para la realización de esa Copa América en Brasil.
El principal punto de cuestionamiento de lo propuesto por Ramos es la garantía de que las 10 delegaciones involucradas en la disputa solo podrán contar con integrantes que ya estén debidamente vacunados y testeados.
Si el concepto de “vacunados” significa una persona que ya está completamente inmunizada, tras la aplicación de las dos dosis de alguna de las vacunas certificadas y con el tiempo necesario para que esta haga su efecto, habría que considerar que los atletas o miembros del staff que ya no estén en esa condición en este momento ya están totalmente descartados del torneo, porque sería imposible pasar por todo ese proceso de aquí hasta el 13 de junio, cuando está programado el partido inaugural – o incluso si hay alguna postergación de una u dos semanas, igualmente sería imposible pasar por todo el proceso correctamente.
Está claro, sin embargo, que este concepto puede ser flexibilizado para que los jugadores que tengan aplicado solo una dosis de alguna vacuna no pierdas su oportunidad. Lo mismo puede pasar con la ausencia de público, dada como cierta por el ministro Ramos, pero que también puede ser revertida más adelante, bajo la premisa que él mismo defendió, de que “es un evento privado” y que el gobierno acatará cualquier alteración de reglas que la CBF y la Conmebol juzguen pertinentes.
De todas formas, el principal absurdo del hecho en si, y la razón por lo que esa noticia ha provocado rechazo en Brasil, es el hecho de que este país vive el peor escenario de América Latina con respecto a la pandemia de Covid-19. Este mismo lunes, el país alcanzó los 463 mil fallecidos por la infección generada por el coronavirus SARS-CoV-2, y de mantenerse el promedio de casi 2 mil nuevas víctimas a diario, la marca de 500 mil, es decir, medio millón de muertes, sería alcanzada a vísperas de la inauguración del torneo, u durante sus primeros días.


