Flávio Bolsonaro y Lula da Silva van a segunda vuelta en Brasil: las encuestas fallaron y la ultraderecha crece en el Senado
Flávio Bolsonaro terminó por delante de Lula da Silva y ambos disputarán la segunda vuelta presidencial en Brasil. La jornada también dejó un fuerte avance del bolsonarismo y la derecha en el Senado.
Flávio Bolsonaro y Lula da Silva van a segunda vuelta en Brasil: las encuestas fallaron y la ultraderecha arrasa en el Senado
Brasil tendrá segunda vuelta presidencial. Flávio Bolsonaro y Luiz Inácio Lula da Silva volverán a enfrentarse en las urnas el próximo 25 de octubre, luego de una primera vuelta que dejó al hijo del expresidente Jair Bolsonaro en el primer lugar y contradijo los últimos sondeos publicados antes de la elección.
Con prácticamente la totalidad de los votos escrutados, Flávio Bolsonaro consiguió alrededor del 47% de los sufragios, mientras Lula se ubicó en torno al 45%, una diferencia que ninguno de los principales estudios de opinión anticipó en esa magnitud.
La última encuesta de Datafolha publicada antes de la elección, por ejemplo, entregaba un 45% de intención de voto a Lula frente a un 42% para Bolsonaro.
El resultado instala así una segunda vuelta que se anticipa estrecha y altamente polarizada, pero la elección de este domingo dejó además otra señal política relevante: el avance de la derecha y del bolsonarismo en el Senado.
El bolsonarismo avanza en el Senado
Brasil renovaba este domingo dos tercios del Senado, es decir, 54 de sus 81 escaños, convirtiendo la elección parlamentaria en otra de las grandes disputas de la jornada.
Y los primeros resultados muestran importantes triunfos de candidatos del Partido Liberal (PL) y de figuras alineadas con el bolsonarismo en distintos puntos del país.
Uno de los resultados más simbólicos se produjo en el Distrito Federal, donde la exprimera dama Michelle Bolsonaro fue electa senadora con cerca del 29% de los votos. La segunda plaza quedó también en manos del PL, con la elección de la diputada Bia Kicis.
El resultado significa que ambas compartirán representación con Damares Alves, del partido Republicanos y exministra de Jair Bolsonaro, cuyo mandato se extiende hasta 2031.
La derecha también obtuvo un resultado contundente en Santa Catarina, donde Carlos Bolsonaro, hijo del expresidente, y Caroline de Toni, ambos del PL, conquistaron las dos plazas que estaban en disputa.
Algo similar ocurrió en Rondônia, donde Fernando Máximo y Bruno Scheid, también del PL, fueron electos para el Senado.
En São Paulo, el mayor colegio electoral de Brasil, las dos plazas quedaron en manos de Guilherme Derrite, del PP, y André do Prado, del PL. Este último contó durante la campaña con el respaldo de Flávio Bolsonaro y del gobernador Tarcísio de Freitas.
En Rio Grande do Sul, en tanto, fueron electos Marcel van Hattem, del partido Novo, y Ubiratan Sanderson, del PL, ambos identificados con la derecha y críticos del gobierno de Lula.
El avance conservador, sin embargo, no fue uniforme en todo Brasil. En Pernambuco, por ejemplo, Humberto Costa, del PT, y Marília Arraes, del PDT, consiguieron las dos plazas senatoriales derrotando a las candidaturas de derecha.
Las encuestas no anticiparon el resultado
La ventaja obtenida por Flávio Bolsonaro en la elección presidencial también representó un golpe para las encuestas que habían acompañado las últimas semanas de campaña.
Datafolha llegaba a la jornada electoral situando a Lula tres puntos por encima de Bolsonaro, mientras el escrutinio terminó mostrando al senador en el primer lugar.
El mapa de la elección volvió además a reflejar la profunda división política de Brasil. Bolsonaro obtuvo algunos de sus mejores resultados en el sur y centro del país, además de imponerse en estados clave como São Paulo y Río de Janeiro, mientras Lula mantuvo una fuerte presencia en el norte y nordeste.
Por detrás de ambos quedaron el psiquiatra y escritor Augusto Cury, Renan Santos y el exgobernador de Goiás Ronaldo Caiado, sin posibilidades de entrar en la disputa presidencial.
Bolsonaro sin Bolsonaro
La elección tiene además una particularidad inédita para el movimiento que gobernó Brasil entre 2019 y 2022: por primera vez, el bolsonarismo intenta regresar al Palacio de Planalto sin Jair Bolsonaro como candidato.
El expresidente se encuentra en prisión domiciliaria tras haber sido condenado a 27 años de cárcel por su participación en una trama golpista y fue reemplazado electoralmente por su hijo mayor, Flávio Bolsonaro.
Los resultados de este domingo muestran que el apellido mantiene una importante capacidad electoral. No sólo Flávio consiguió terminar por delante de Lula en la primera vuelta, sino que Michelle Bolsonaro, Carlos Bolsonaro y numerosos candidatos aliados consiguieron triunfos en la elección parlamentaria.
Cerca de 159 millones de brasileños estaban habilitados para participar de unas elecciones en las que, además de la Presidencia y el Congreso, se escogieron los gobernadores de los 27 estados y los integrantes de las asambleas legislativas regionales.
Ahora la disputa volverá a concentrarse en Lula y Flávio Bolsonaro. Ambos tendrán tres semanas para conquistar a los electores de las candidaturas eliminadas y movilizar a sus respectivas bases antes del balotaje del próximo 25 de octubre.


