Desalojo de señora de 87 años genera protestas en España y enciende debate sobre el precio de las viviendas
Multitud condenó gobierno de la Comunidad de Madrid, gobernada por la derecha, por situación de la jubilada, sacada con fuerzas policiales de un departamento donde vivió por 71 años.
El desalojo de la jubilada Maricarmen Abascal está provocando disturbios sociales y políticos en España. Miles de personas bloquearon las calles de Madrid en una manifestación espontánea ocurrida el pasado miércoles (23/09) y que reunió a cerca de 15 mil personas, minutos después de que la señora de 87 años fuera sacada a la fuerza de la casa en la que había vivido durante más de siete décadas.
Mientras se desarrollaba la manifestación, el presidente del gobierno español se pronunció sobre la situación de Maricarmen a partir de una declaración del mandatario Pedro Sánchez realizada desde Nueva York, donde participaba en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
“Es una tragedia social que no podemos aceptar como país”, señaló Sánchez, atribuyendo directamente la responsabilidad a las acciones del Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid.
Cabe recordar que el Ayuntamiento de Madrid está bajo la administración del alcalde de derecha José Luis Martínez-Almeira, mientras la Comunidad es comandada por la también derechista Isabel Díaz Ayuso, ambos gobernados figuras del PP (Partido Popular).
En la manifestación, la mayor parte de los reclamos apuntó justamente a Ayuso, con pancartas y lienzos irónicos – uno de ellos decía “el ático de Ayuso para Maricarmen” – y consignas de “Ayuso, dimisión”.
Ante esa situación el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, defendió que se realizara una sesión de urgencia del Consejo de Ministros para impulsar un decreto que permita la prórroga del plazo de pago de los alquileres y una moratoria sobre los desalojos.
El Ayuntamiento de Madrid ofreció a la señora una plaza de urgencia gratuita en una residencia para ancianos, pero la oferta fue rechazada por la jubilada, que prefirió cambiarse temporalmente a la casa de un familiar, a la que fue trasladada en camilla por una ambulancia que pasó entre medio de la manifestación, entre gritos e protestas de miles de personas.
En las redes sociales, se hizo viral el hashtag #Niundesahuciomás que convocó manifestaciones simultáneas en otras ciudades del país como Barcelona, Sevilla y Valencia, la mayoría de ellas frente a sedes de gobiernos municipales y comunitario.
Contexto del caso
Maricarmen Abascal había vivido durante 71 años en la casa ubicada en calle Alcalde Sainz de Baranda, en Madrid, que antes pertenecía a sus padres, en un edificio que fue adquirida años atrás por un fondo inmobiliario, lo que provocó un aumento vertiginoso del precio de los arriendos.
En el caso de Maricarmen, el valor del arriendo saltó de 500 euros a 2650 euros mensuales en un periodo de ocho años, lo que se volvió impagable para la señora, que sobrevive con una pensión de aproximadamente 1400 euros – con la cual insistía en pagar los 500 euros mensuales, correspondientes a un antiguo contrato.
El fondo inmobiliario llevó el caso a la Justicia, donde obtuvo cuatro órdenes de desalojo – la última se llevó a cabo el pasado miércoles, cuando Maricarmen finalmente dejó la vivienda.
El Tribunal Supremo español entendió que Maricarmen perdió el derecho a permanecer en la vivienda porque la subrogación que le permitía mantener el alquiler en virtud de la antigua ley de control de alquileres ya había expirado.
La ley en España permite que solo el inquilino original y la primera persona que asuma el contrato permanezcan indefinidamente en la vivienda, y dado que Maricarmen fue la segunda persona en beneficiarse de la subrogación, después de su madre, su derecho se limitó a dos años, salvo en casos de discapacidad superior al 65%, lo cual no aplicaba a su caso, aunque ella posee discapacidad, pero se estima en tan solo un 50%.


