Racismo y economía: las razones del estallido social en Francia
Más de 3 mil personas han sido detenidas en el país europeo desde el pasado martes, cuando se inició la nueva ola de protestas contra el gobierno de Emmanuel Macron a partir del asesinato de un adolescente franco-marroquí a manos de la policía.
La noche de este sábado (1/7) marcó la quinta jornada consecutiva de protestas en París y más una decena de ciudades francesas, incluyendo Marsella, Lyon, Nantes y Toulouse, en lo que la prensa local considera el inicio de un estallido social en el país galo.
En el centro de la capital, decenas de miles de personas llenaron nuevamente las calles y entraron en confronto con las fuerzas de seguridad.
La prensa local ha reportado cerca de 700 detenidos en esta última jornada, superando los 3 mil casos en el total de los cinco días de protestas.
El descontento de los franceses ha sido provocado por al menos tres puntos clave cuya responsabilidad es atribuida al gobierno del presidente Emmanuel Macron: el racismo institucional, los problemas económicos del país y el apoyo francés a Ucrania en la guerra con Rusia.
Racismo sistémico
El racismo fue el tema que inició la revuelta social en Francia, a partir de un incidente sucedido el pasado martes (27/6), cuando un policía asesinó a un adolescente menor de edad hijo de migrantes marroquís con un disparo en el pecho.
El funeral del joven ocurrió este sábado, en la región de Nanterre, en las afueras de París. Miles de personas asistieron a la ceremonia que se llevó a cabo en la mezquita local. Grupos de jóvenes ahuyentaron a los periodistas que intentaban acercarse al sitio.
El caso renovó el debate sobre el racismo sistémico dentro de las fuerzas de seguridad francesas, debido a la extrema violencia que utilizan al abordar personas de comunidades migrantes, como negros, musulmanes, latinos y asiáticos, muy diferente a la que se observa contra personas francesas o europeos blancos.
De hecho, las protestas también se han reproducido en algunas colonias ultramarinas francesas, como Martinica y la Guayana Francesa. Cabe aclarar que muchas de las comunidades de migrantes presentes en Francia son originarias de países que fueron colonias francesas en el pasado, como Argelia, Mali, Senegal, Túnez, Haití y Vietnam.
Sin embargo, el asesinato del joven hijo de migrantes también ha devuelto a las calles la indignación con otros temas, especialmente los problemas económicos que vive el país.
Economía y reforma de pensiones
Esta es la segunda ola de manifestaciones que vive Francia en este 2023. La primera se inició el mes de marzo, cuando el gobierno de Macron utilizó una maniobra política que se suele aplicar en periodos de excepción para aprobar una reforma previsional que aumenta la edad de jubilación y quita derechos a los trabajadores sin la necesidad de votarla en el parlamento – medida que muchas organizaciones sociales y partidos de oposición consideraron como “dictatorial”.
Además, la aprobación forzosa de la reforma previsional ocurrió al final de un invierno (en el hemisferio norte) que afectó fuertemente a los ahorros de las personas, debido a la enorme alza en los precios del gas producto de la guerra en Ucrania.
Esa situación llevó a que se incluyera el conflicto en aquel país en la lista de temas fuertemente rechazados por la ciudadanía.
Pese a que la gran mayoría de los franceses apoya a Kiev en su disputa con Moscú, también son muchos más los que están en contra de los enormes gastos en armamentos enviados por Paris a las fuerzas ucranianas, y defienden que el gobierno galo adopte una postura de buscar ante todo la solución del conflicto, un acuerdo de paz entre las partes para frenar las consecuencias económicas de este.
Macron pospone viaje oficial a Alemania
Ante esos problemas, el presidente francés Emmanuel Macron ha decidido posponer su visita a Alemania que estaba marcada para este domingo.
En la agenda del mandatario estaban programadas reuniones con el canciller alemán Olaf Scholz, con su homólogo Frank-Walter Steinmeier y con el secretario general de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte), el noruego Jens Stoltenberg, entre otras citas que se realizarían hasta el próximo martes (4/7), cuando Macron regresaría a París.
Esta es la segunda vez que el gobierno galo cancela un viaje del presidente debido a los conflictos sociales en el país. En marzo pasado, cuando se vivían las protestas por la polémica aprobación de la reforma previsional, Macron tuvo que desmarcar una visita de Estado a Londres en la cual se reuniría con el rey Carlos III.


